El mal tiempo nos llevó a Camboriú y el Parque, sorprende. Ahora me doy cuenta por qué tantos argentinos viajan y se enamoran de esta ciudad. En la primera parada del telesférico, se puede pasear en un trineo moderno, trepar a los árboles o hacer un paseo para el bosque. Marcos y Agus se fueron al trineo y nosotros, salimos a caminar. El sol asomó justo a tiempo para la foto, pero cerca de las 15 h chispeaba otra vez. La siguiente para es junto a la playa. Allí almorzamos y para mi sorpresa, la gente se apretuja en miles de sillas en una playa angosta. No entiendo cuál es el placer de apiñarse así, la misma imagen que en la playa João Fernandes, en Búzios. Después de almorzar, subimos al telesférico, bajamos nuevamente para que los chicos volvieran al trineo y de ahí, al hotel. Aprovechamos para ajustar una vez más el rack porque golpeaba cada vez que entrábamos al hotel.
A la noche, todo se complicó. Al llegar al restaurante del hotel, Agus dijo que se sentía mal y vomitó. Volví al cuarto con ella y después, durante la noche, fue el turno de Gonzalo. Los tres están ojerosos y solo quieren dormir. Nuestra idea era irnos antes porque el tiempo no ayuda, pero ante los nuevos acontecimientos, decidimos quedarnos descansando y salir mañana en mejores condiciones. No hay cómo hacer todos los kilómetros que nos quedan con pasajeros en apuros.
Que mal, pobre los chicos!!! Bueno, después de un buen descanso ya se van a sentir mejor. Muchos besos de Cakis y mio para todos, espero pronto vuelva todo a la normalidad y puedan continuar con el gan viaje!!! Muchos exitos! Los queremos y extrañamos…