Día 26: Gold Reef City park

Casi llegando al fin del viaje, pasamos el último día en el Golf Reef City Park (http://www.goldreefcity.co.za/theme_park/). Lamentablemente, la idea era visitar la mina que tienen el parque pero esa actividad estaba cerrada por mantenimiento. Subimos a atracciones diversas, unas para el placer de Gonzi y otras para los más grandes. El parque me hizo acordar mucho al Parque de la Costa. Almorzamos en el parque y a pesar de las opiniones divididas fuimos hasta un parque de rinocerontes y elefantes, pero llegamos 5 min después del horario de cierre y no nos dejaron entrar. La siguiente opción fue visitar Pretoria a unos 50 km. Filipe nos había hablado maravillas de la ciudad pero fue un poco frustrante. Salvo la casa de gobierno y su jardín, todo estaba bastante degradado y desordenado.

Pasamos una última vez por Mandela Square para cenar. Esta vez elegimos un restaurante de carnes (/www.thebutchershop.co.za/). Comimos muy bien pero el servicio demorada. Ya estábamos agotados y todavía nos faltaba armar las valijas, etc.

De todas formas, el sabor de fin de vacaciones es siempre un poco amargo.

Volvimos al hotel en cámara lenta, cargamos nafta en el auto y colocamos todo por última vez en su lugar.

Día 23: Victoria Falls – Johannesburgo

Nos levantamos temprano para armar las valijas. Desayunamos y subimos a terminar los últimos detalles. A esta altura del partido, las valijas están todavía entrañadas de polvo, unas se abrieron, otras se rasgaron. El pobre portero que subió a las 10.30 h a buscar las valijas abrió los ojos anticipando el esfuerzo. Nuestro rendimiento mejoró notablemente desde que empezó el viaje. 10.45 h estamos esperando en la recepción y 11 h llega O’ Brian a buscarnos. El ómnibus viene con un pequeño tráiler para nuestras valijas. El aeropuerto de Victoria Falls queda a unos 21 km de la ciudad. El viaje es rápido porque la ruta es una línea recta, sin tráfico. El hall del aeropuerto es pequeño con filas de viajeros esperando a hacer su check-in. Son 120 kg de equipaje que el empleado despacha sin comentarios. Nuestra tarjeta de embarque indica que subiremos porque el portón 2. Claro, solo hay dos puertas que dan a la pista. Cuando llega la hora, el mismo funcionario del check-in llega a la sala de espera y grita el número del vuelo. Somos los últimos a subir porque Filipe se había instalado en la sala con la computadora, la batería, el celular, los cables… El avión despega y nos alejamos de Victoria Falls. Chau, Zimbabue.

Después de una comida extraña y olores extraños durante todo el viaje, llegamos a Johannesburgo o Johannesburguer, como dice Gonzi. Pasamos por migraciones, buscamos las valijas y dimos varias vueltas hasta encontrar la agencia de alquiler de autos. Filipe había alquilado una combi para 5 personas y nos entregaron una para 10, sin lugar para equipaje. Protestas al margen, salimos del OR Tambo en una combi enorme. Como había tiempo, anduvimos hasta el Soweto para ver el Estadio FNB, con capacidad para 90.000 personas, donde se jugó la final del Mundial 2010. Después, fuimos a Sandton. Un barrio elegante de edificios de oficinas y shoppings sofisticados. Entramos a uno de esos shoppings pero estaba todo cerrado. Llegamos a la plaza Mandela (Nelson Mandela Square) y a las 19.30 h estábamos cenando. Comida rica, repaso de momentos del viaje y Gonzi protestando que tenía sueño: hora de iniciar el regreso. Esta vez encontramos la combi en el estacionamiento y recorrimos los 15 km que faltaban hasta el hotel con cautela. Afuera el cielo se iluminaba con relámpagos. Llegamos al hotel y después de ver un poquito de televisión, caímos rendidos.

Besos sudafricanos20140119_113215