Día 10 (14/03): AeroRio invade Universal

Hoy fue un día totalmente diferente. Aunque estuviera conviviendo por 9 días con estas personas increíbles, esta era una de las primeras veces que hacíamos algo, por lo menos para mí, fuera de AeroRio. Sí, a veces hacíamos unas fiestitas para celebrar una que otra, como cuando ganamos el SAE Brasil 2017, pero nuevamente Aero era el motivo que nos unía, lo que nos hacía reunir. Ahora íbamos a visitar el parque de Universal Studios todos juntos, para divertirnos juntos, era por pura amistad (observen, claro, que las amistades ya venían de hace tiempo). Y lo mejor es que íbamos todos. Nos contaron que el año pasado unos se quedaron, porque no querían ir. Esta vez estábamos todos. Iba a ser caro, pero la experiencia era genial.

Nos despertamos temprano, como unas 6:00. Dormimos tarde, pero por lo menos teníamos la seguridad que las cosas de Aero estaban practicamente listas y guardadas. Podríamos quedarnos hasta tarde en Orlando aprovechando. Claro, todavía teníamos que guardar todas nuestras cosas y para algunos que se habían comprado de todo en los outlets espacio es lo que iba a faltar para los días siguientes. Todos hasta que nos habíamos organizado bastante.

Una cosa interesante, o no, es que a cada tanto, como describí en los textos anteriores, íbamos a Wallmart a comprar comida para la cena, o para meriendas y desayunos. El tema es que en general todos habían comprado demasiada comida para los días que restaban. O sea, en la despensa y en la heladera había muchas cosas para comer y sólo restaban dos desayunos. Hasta porque no íbamos a cenar ni almorzar en la casa hoy. Así que el desayuno de hoy fue bien servido. Todos liberaron para el resto del equipo sus cosas para poder ir vaciando la despensa y heladera, no había más propriedad privada en los términos de comida. Todos se iban preparando y algunos lucían sus ropas nuevas para este día. Decidimos ir en tres autos, en el de Pizzaia, Larissa y Renan, le vendría bien un descanso a Lucas, que manejó muchos kilómetros los ultimos días. Fui en el auto de Pizzaia. Giovanna iba pasando musica, estilos de los cuales Pizzaia no era muy apreciador. Tuvo que ceder, estaba manejando y tenía que estar atento al volante y al GPS. Otra vez fue dificil mantenerse despiertos, pero aunque seguía cansado, continué escribiendo el blog que era una de las cosas que me ayudaba a estar despierto. Fuimos por un camino alternativo, largo pero sin tráfico, por lo menos. Cuando nos acercamos se notaba la cantidad de personas que iban a visitar el mismo parque que nosotros. No iba a estar vacío, era época de Spring break. Llegamos al estacionamiento y ya sentíamos cuan caro era el ambiente. Pagar el estacionamiento fue doloroso. Llegamos al nuestro espacio para estacionar y nos reunimos con Renan. Larissa estaba por llegar. Así que nos empezamos a desplazar para la entrada. Caminamos y después de mucha fila pasamos por los rayos-X para entrar al complejo de los parques. Juntos fuimos hasta la boletería de Universal. La fila para grupos era gigante, así que decidimos pasar por la fila individual que también era eterna, pero menor. En la fila decidíamos como íbamos hacer para saber si estábamos en grupo. Lo acordado es que cada uno iba a recibir un número como identificación y a cada tanto hacíamos un check list. «Uno, dos tres,…» y cada uno gritaba su numero, mostrandose presente. En la fila funcionaba, por lo menos. A las 9:00, finalmente llegábamos para comprar los tickets y otra vez sentimos el dolor en los nuestros bolsillos, muchos ya se habían gastado todos sus dólares.

Universal Studios Orlando Park - AeroRio

Pasamos con los tickets en manos y fuimos hacia la entrada, con fila gigante otra vez. Sacamos selfies en grupo y esperábamos, con risas y conversas por doquier. Al pasar por la entrada, mostramos nuestros tickets y registramos nuestras huellas digitales, porque podíamos alquilar lockers para guardar las cosas, mientras íbamos en alguna atracción. Al salir, juntamos a todos y tratamos de hacer el conteo. «Uno, dos, tres…» Y nada de ahí en delante. Para que tengan una idea, yo era el número 15 y nunca lo dije en todo el día, sistema era muy gracioso y nunca funcionó, nos sirvió como anécdota para el día. Siempre interrumpíamos en el 5 como mucho. Cómo Vidigal estaba atento, iba contando a cada tanto el número 19 de personas.

La primer atracción que decidimos ir era la montaña rusa del parque. Fuimos todos juntos, menos Renan que no era muy fan de estas máquinas productoras de adrenalina. Estuvimos en la fila por mucho tiempo, por lo menos 1 hora. Hacía calor, así que no tuvimos problema con frío. Cuando estábamos a poco del fin de la fila, por los parlantes avisaron que la atracción se estaba retrasando por dificuldades técnicas y meteorologicas. Decidimos salir de la fila, mismo que hubiésemos esperado en vano. Mejor aprovechar el tiempo en otras atracciones. Seguimos caminando por el parqueen búsqueda de otras diversiones. Fuimos mirando todo y a los 30 minutos llegamos al fin del parque y decidimos ir al simulador de MIB y después el de los Simpsons. Descubrimos que si íbamos por la fila de single rider la fila andaba más rapido, mejor para nosotros que queríamos visitar el maximo de atracciones posible. Fueron divertidos y se mostraron buenos juguetes para empezar.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Al lado de los Simpsons había uno de esos desafíos para ver quien pega más fuerte con el martillo. Una demostración de fuerza para los de Crossfit del equipo. Para la primera vez fueron Thiago, Marçano y Pablo. Marçano fue el que había llegado más lejos, pero no era lo suficiente para ganar cualquier premio. Thiago y Pablo trataron de usar toda su experiencia, pero no les rindió mucho. El que organizaba el juego hasta le dió una oportunidad extra a Marçano, pero nuevamente no logró la gloria.

WhatsApp Image 2018-03-14 at 20.13.59

Continuamos camino hacia la zona de Harry Potter del parque. Todo muy bien ambientado y organizado. Al rato, fuimos al simulador de Harry Potter y estuvo bueno, pero un tema es que como pueden observar, estoy usando muchas expresiones del tipo: «Al rato», «Después», «en seguida», y para cada expresión agreguen una hora, 45 minutos, por ahí. Lo bueno es que pasábamos mucho tiempo conversando, que en gran parte era el objetivo de todo esto, estar juntos y divertirnos juntos.

El simulador Harry Potter era realmente bueno. A la salida decidimos que como muchos estaban con hambre que fuéramos a comer y después siguiéramos camino por el parque. Fuimos a un lugar cerca, medio italiano. Los platos no eran espectaculares pero eran buenos lo suficiente para sacar nuestra hambre. Comimos en grupos separados, hasta porque para encontrar una mesa para 19 personas no iba a ser del todo facil. Comimos rico y a los 30 minutos estábamos de vuelta caminando en grupo.

DSC_0248 (2)

Cerca de ahí, estaba la montaña rusa/simulador de la Momia. Hicimos la fila y otra vez nos rindió momentos graciosos. Al rato, estábamos andando y divirtiendonos en la vueltas y contra vueltas de la montaña rusa. Al final, vimos las nuestras fotos y necesitamos por lo menos unos 10 minutos para observar con cautela todos los detalles maravillosos de esas fotos (ironía alert). Cómo nos reímos!! Era cada cara graciosa y sorprendente. No podíamos más de la risa.

Seguimos camino hacia la montaña rusa que habíamos tratado de ir antes. Esta vez fuimos en grupo, la fila tardó un poco más pero íbamos ir juntos. Fuimos en un buen momento de la tarde. Poco sol pero lindo para andar en la montaña rusa. En la fila, íbamos decidiendo como nos íbamos a organizar en los asientos del carro. Después de un largo rato subíamos a los carros. Podíamos eligir una música para escuchar en trayecto, para agregar una imersión mayor. Todos eligimos las nuestras y ahí fuimos hacia la adrenalina. Muy bueno paseo. La montaña rusa era realmente increíble. Todos gritamos y sacamos en parte la angustia de todo el viaje. Sacamos los problemas y las situaciones por la garganta. Fue terapéutico si se puede decir así. Al terminar el paseo nos encontramos abajo y vimos las fotos y videos. Otra ola de risas generalizada. Lloramos de tanto reír con el video de Pablo. Sus reacciones eran muy buenas. Esos momentos que todos reíamos juntos y aprovechando eran los que también quería guardar por mucho tiempo.

Salimos y encontramos a Renan que descansaba en el campo de al lado. Le mostramos el video y también se moría de reír. También descansamos un poco ahí, algunos estaban medio mareados del reciente paseo. Conversamos y a los 15 minutos decidimos continuar la nuestra ida. Fuimos a otro simulador y a la salida nos encontramos en frente al lago principal del parque. Una linda vista para sacar fotos. Sacamos individuales y en grupo. Marçano y yo deciamos que iban todas para las fotos de perfil. Y terminó que si… rindieron y mucho las fotos.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

En ese momento un grupito decidió volver a la montaña rusa incluyendo a Petrus, Papa, Pizzaia, Vidigal, Matheus, Giovanna y yo. Queríamos volver a sentir la adrenalina. Además era un momento del día lindo. El sol ya se estaba poniendo y resultó que la vista era increíble.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Los otros fueron a otro simulador querían aprovechar todas las atracciones. Mientras que nosotros siete seguimos en la montaña rusa, subiendo una y otra vez. Debemos haber ido unas tres veces más. En la cuarta seguida (quinta vez del día) encontramos al resto del grupo que también decidió venir y sin dudas fue la mejor. Todo AeroRio, o bueno, los que quisieron ir, salimos en los dos ultimos carros del día. Ya era de noche y eran las 20:30. Todos juntos gritando con las vueltas y maniobras de la montaña rusa, que sensación genial.

Al terminar, no teníamos otra que sino salir. Al volver sacamos fotos de noche con el globo de Universal y después tratamos de ir a comer al Hard Rock Café. Desafortunadamente, no había lugar, habría que esperar por una hora, así que decidimos volver para comer algo en el camino. Fuimos a los autos y en camino sacamos algunas fotos, muy cansados y un poco mareados de tantas veces que anduvimos en la montaña rusa.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Volver fue un camino largo. Yo traté de quedarme despierto en el auto de Renan, pero terminé cediendo a la fadiga del cuerpo (disculpas Renan, el día que tenga que manejar piedes dormir lo que quieras) y la única cosa que vi desde que salimos de Unovera fue el Burger King cuando llegamos. Comimos algo rapido porque queríamos volver a la casa para guardar nuestras cosas.

En esta ultima cena juntos noté por primera vez algo que se haría común en los proximos dos días. La convivencia se hizo levemente pesada. Encima, la comida no estaba buena y Larissa se había quedado en el auto durmiendo porque manejar la desgastaba mucho, era realmente dificil manejar en un auto diferente, en un lugar diferente y con la responsabilidad de cargar a todos nosotros y nuestras cosas, mucho coraje de Larissa, bien como de Pizzaia, Lucas y Renan. Mientras tanto todos en silencio. Miraba para los lados y estaban casi todos cabisbajos. Con los rostros serios y un poco entristecidos, se notaba que a todos se les había caído la ficha de que el viaje se terminaba y de que aunque todavía ibamos a encontrarnos todos los días y de que todavía iríamos pasar dos días mas juntos, la sensación de fin vino. Claro, las amistades y la unión que logramos construir va a tardar muchísimo en deshacerse (espero que nunca en realidad) pero las cosas cambiarían un poco, la rutina nos pesa y nos distancia. Lo bueno es que somos AeroRio y rutina es algo difícil de conseguir.

Volvimos a la casa y empezamos a empacar las cosas. Para algunos como yo no hubo mucho problema, no llevaba muchas cosas más. Para otros, les fue dificil y tuvieron que recorrer a la ayuda y espacio de otros para poder cerrar sus valijas. No digo ejemplos pero sólo voy mencionar que había 6 litros de shampoo, un compresor de tamaño mediano (sí, no estoy jugando), tres drones y una bolsa grande de GAP perdida (y sin dueño hasta el siguiente día) para despachar. Los dueños que se identifiquen después (o no).

Yo preparé mis cosas y estuve guardando cosas de Aero hasta las 2:00, otros se quedaron despiertos directo, porque su trabajo de cerrar la valija era mas complicado. Dejé todo organizado para mañana, porque iba a ser un día largo y corrido. Además el check out era a las 11:00 así que tendríamos que dejar la casa más o menos como la recibimos. El ultimo día de vacaciones en Lakeland se terminaba y mañana se venía toda la movida de vuelta a Río que todavía nos tenía mucho que reservar. Vamos ver lo que pasa.

Dia 9 (13/03): Noite estranha em Tampa

Hoje foi um dia de passeio novamente. Na verdade, dizer dia é difícil. Nós começamos bem tarde. Como ficamos acordados até tarde na casa nos divertindo, jogando bilhar, à bola, alguns até aproveitaram a piscina, mesmo congelada e parcialmente limpa, acordamos muito tarde. Eu, pelo menos, dormi pouco, mas como eu era a única pessoa que estava acordada, fiquei limpando e organizando a casa um pouco, pelo menos no andar de baixo, que estava um pouco desorganizado nos últimos dias. Me ajudou a passar o tempo e eu tomei café da manhã tranquilamente e esperei que todos acordassem. Enquanto isso, Eduardo acordou e também selecionamos algumas fotos para colocar nas redes sociais do Aero. Essa parte da equipe é muito importante, porque nos ajuda a ganhar visibilidade e talvez conseguir novos patrocinadores. Então Larissa também veio e continuaram escrevendo o texto para mostrar oficialmente nossos resultados. O tempo passava e mais pessoas iam acordando. Como não havia um plano concreto, todos estavam organizados de acordo com seus tempos. Era meio-dia, quando um grupo decidiu ir a Orlando para ir ao shopping. Pablo, Thiago e Eduardo estavam procurando alguns drones para comprar, então eles já tinham o plano de compra. Outros também foram ao shopping para ver o que poderia haver. Como não havia planos em particular, por volta das 13 horas, decidi tirar algumas fotos no terreno do outro lado da rua. Eram fotos para demonstração e de agradecimento para os nossos patrocinadores. É a nossa maneira de expor suas marcas. Com a ajuda de Giovanna e Matheus, montamos as fotos e as tiramos. Como nós as íamos postar nas redes, tinham que ser boas. O tempo passou rapidamente e o grupo quase inteiro resolveu ir para Orlando. Eu queria continuar nas fotos e como o Lucas estava indo para Tampa, aproveitei o fato de que estava atrasado e continuei na minha atividade. Além disso, eu poderia conhecer Tampa, eu não conhecia, e eu não sentia a vontade de voltar para Orlando novamente.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Às 15, mais ou menos 1 hora depois que os outros saíram, Lucas nos chamou e nós guardamos tudo rápido dentro da casa e partimos para Tampa. Nós não éramos muitos. Lucas, Petrus, Matheus, Giovanna e eu fomos para Tampa. Agora chega um momento em que não tenho capacidade de descrever o que os outros fizeram, bem capaz de perder muitos detalhes se eu tentasse, então vou lhes contar nossa viagem a Tampa, mais como uma maneira de continuar nossa história.

A viagem não foi tão curta quanto para Orlando. Tampa é uma hora e vinte da casa. Então eu aproveitei a viagem para escrever as notas do blog, porque eu estava muito atrasado com os dias. Estávamos conversando e até li algumas seções dos textos que escrevi. Eles gostaram, e bem, agora eles estão aqui para que todos possam apreciá-los. Foi uma viagem muito tranquila e aproveitamos as vistas ao longo do caminho para discutir várias coisas sobre a nossa ida a Tampa. Quando chegamos a Tampa, que eu realmente gostei, uma cidade mais bonita que Orlando e com o mar por perto, algo que não víamos desde que chegamos. O dia foi espetacular. Céu ensolarado e claro.

Fomos a um shopping de Tampa, mas para aqueles que tinham alto poder aquisitivo. Do lado de fora podia-se ver isso. Os carros de baixo nível eram Mustangs. Façam suas opiniões. Então, quando estacionou, Lucas quis me mostrar como o carro estacionava sozinho. E para mostrar o quanto ele confiava no carro, ele decidiu fazer isso ao lado de um Mustang. Apertou os botões e o carro começou a manobrar freneticamente, girando o volante com toda velocidade e abruptamente. Houve um momento em que o carro estava de ré, e estava indo na direção do Mustang e por muito pouco não bateu naquele carro. Felizmente, Lucas apertou o freio, caso contrário, teríamos deixado a nossa marca em Tampa. Como rimos! As reações de todos foram muito divertidas e Giovanna filmou todo o movimento frenético do carro. Era impressionante, estacionou simetricamente e precisamente.

Saímos do carro e fomos ao shopping. Quando chegamos, decidimos fazer a mesma coisa ontem e nos encontrar no local marcado às 18h30. Duas horas e meia para ir às compras. Nós nos separamos menos Matheus e eu. Mais uma vez fomos fazer compras «com os olhos», fazer atividade turística. O shopping era muito moderno e muito elegante. Nós passamos por lojas que apenas entrássemos provavelmente teríamos que pagar, como a da Tesla que mostrava dois de seus carros elétricos incríveis. Matheus e eu vimos com todos os detalhes os dois carros impressionantes. Nós tivemos tempo. Depois continuamos andando e passamos pelo centro comercial. Já era hora, então decidimos voltar. Nada de Petrus, Lucas e Giovanna. Esperamos por meia hora até decidirmos dar mais algumas voltas, porque certamente demoraria mais. Matheus até foi comer, porque até então não tínhamos almoçado. Acontece que apenas às 20 estávamos reunidos. Matheus e eu já conhecíamos o shopping como a palma das nossas mãos… Voltamos para o carro e fomos para um lugar próximo para comprar ferramentas e também para uma Target que Giovanna queria ir.

Chegamos e nos separamos em dois grupos: Lucas, Petrus e Matheus foram para as ferramentas e Giovanna e eu passamos um tempo na Target. Então fomos visitar a loja gigante e vimos todos os produtos, de tanto tempo que Lucas, Petrus e Matheus ficaram nas ferramentas. Em uma hora e meia, decidimos sair e esperar o outro grupo que disseram que estavam prestes a sair. Estava frio lá fora e esperamos uns 20 minutos, conversamos sobre a Patagônia e suas maravilhas, pelo menos passamos algum tempo lá, no frio e no vento. Nós não poderíamos entrar na loja que eles estavam, porque já estava fechada, , então não havia outra senão esperar do lado de fora. Quando chegaram, descarregaram as coisas no carro, Lucas até comprou um compressor, que nem ele sabia colocar dentro da mala. Veríamos mais tarde, que colocar as coisas nas malas é um capítulo à parte.

Lucas, Petrus e Matheus também queriam ir na Target, mas não havia muito tempo para ir, porque ia fechar. Como era perto, Lucas estacionou e os três foram para Target, enquanto Giovanna e eu ficamos no carro. Já havíamos visitado por uma hora e meia, não era necessário ir de novo, acredito eu. Nós ouvimos música e eu mostrei Jorge Drexler, porque eles (pessoal do Aero) sempre brincavam com a música latina, mas na realidade eles não conheciam quase nada a respeito. Nada como Drexler para introduzir nossa música. Depois de um tempo, Matheus chegou, seguido por Petrus e Lucas. A Target fechava quando eles já estavam dentro, então eles não tiveram muito tempo para visitar as instalações.

Decidimos comer em um lugar próximo, ainda não tínhamos almoçado e já eram 10:30 da noite. Então Giovanna procurou na Internet por um lugar para comer pizza nas proximidades e encontrou um Papa John’s a cerca de 5 minutos de onde estávamos. No caminho passamos por algumas ruas estranhas, que não é suficiente para descrever a área. Não era um lugar muito agradável para andar com um carro branco, praticamente 0 km de luxo. O lugar que Giovanna encontrou primeiro não nos deixou comer por dentro, era apenas para entregas. Assim, nós seguimos a avenida e achamos outro lugar, também meio inóspito mas nós poderíamos comer dentro. Saímos do carro e fomos rapidamente para o local. Nós escolhemos dividir os quatro. Matheus tinha comido, então ele não queria comer conosco. O homem que nos atendeu era muito simpatico, mas os clientes que vieram não eram. Era como uma daquelas cenas de filmes norte-americanos, durante a noite em uma loja remota, meio que uma cena de filme policial e nós riamos com essas comparações. Como eram engraçadas essas situações que passamos naquela noite. Até deixamos nossa marca AeroRio na parede, com nosso Instagram. A parede tinha giz para escrever mensagens de clientes. Talvez alguém de Tampa nos seguisse e conhecesse nossas histórias e projetos.

WhatsApp Image 2018-03-26 at 22.51.06
Em um mundo longínquo talvez nos acompanhem

Nós terminamos de comer e saímos a passos rápidos de Tampa que era totalmente diferente daquela que nós conhecemos durante o dia. A viagem de volta foi longa e estávamos todos muito cansados, nada que as músicas e conversas não resolvessem. Nós fomos rápido, queríamos estar na casa o mais rápido possível. Nós queríamos dormir e ajudar a embalar as coisas do avião porque amanhã ia ser dia de parque e nos iria consumir o dia inteiro, melhor que preparássemos a maioria das coisas, principalmente as do Aero porque na quinta-feira e voltaríamos ao Brasil.

Quando chegamos à casa, quase todos estavam acordados. Eles já haviam desmontado os aviões e já estavam guardando quase tudo nas caixas. Thiago, por sua vez, tentava aprender a voar com seu drone recém-adquirido. Lendo o manual rapidamente e no meio da sala, Thiago colocou na mesa de centro da sala ao lado da cozinha. Todos nós que estávamos acordados paramos para ver a situação de Thiago e sua criatura. Que engraçado! Nós rimos alto, por tudo que ele tentou fazer. E foi … Não podia nem levantar voo. Lucas decidiu intervir e pediu a Thiago para ver se ele poderia experimentar. De repente, eles descobriram como os motores ligavam e as hélices estavam se movendo em um ritmo lento, mas estava pronto para voar. Para ter um pouco de contexto, havia um conjunto de cartas do Uno na mesa e o Vidigal estava meio acordado na poltrona, praticamente dormindo. De repente, Lucas colocou potência nos motores e em alguns momentos levantou voo. Os segundos depois foram misturados com nervos porque o novo drone de Thiago mesmo que fosse mais barato no Brasil, ainda é um brinquedo caro, com risadas para todas as partes. Quando decolou, o drone começou a se desviar de sua posição inicial e se aproximava do móvel ao lado que tinha a TV e algumas prateleiras. Alguns gritaram: «Parouu, parouuu!» Simultaneamente, as cartas de Uno voavam para todas partes e só criaram uma situação cada vez mais cômica. Em segundos, o drone atingiu os móveis e bateu violentamente contra a parede. As hélices bateram e o drone caiu no chão. Foi muito difícil parar de rir. Até Thiago, o dono do drone, submeteu-se ao riso generalizado. O bom é que tudo está documentado em um vídeo gravado pela Giovanna. Nós não poderíamos perder essa situação. Thiago pegou seu drone e o analisou, era como se estivesse novo e nada tinha acontecido com ele. A parede, por sua vez, sofreu um pouco mais. Jin desculpas pela parede, mas nada comparado a todos os problemas que você nos criou. Thiago, de uma maneira sensata, pelo menos, decidiu fazer outro teste do lado de fora. As risadas continuaram e o Thiago até decidiu tirar fotos nossas. Ao voar, Thiago disse que havia esquecido o cartão de memória, outro motivo de risada. Nós vimos e vimos o vídeo do acidente uma e outra vez e não conseguíamos parar de rir.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Era tarde, como 1:00 ou 2:00 e nós só fomos dormir às 3:00 da manhã organizando as coisas e conversando. Amanhã, decidimos ir à Universal Studios para aproveitar o último dia de folga desta viagem. Nós íamos acordar cedo, por volta das 6:00, porque o parque estaria cheio e queríamos aproveitar ao máximo o dia. Então fomos dormir e descansar o que pudemos. Outro dia de diversão garantida viria, principalmente, porque estávamos todos juntos como sempre, ia ser caro, mas se estivéssemos juntos, tudo sempre valeria a pena.

Día 9 (13/03): La noche rara en Tampa

El día de hoy fue día de paseo nuevamente. En realidad, decir día es difícil. Empezamos bien tarde. Cómo nos habíamos quedado hasta muy tarde en la casa divirtiendonos, jugando billar, la pelota, algunos hasta aprovecharon la pileta, mismo que helada y parcialmente limpia, nos despertamos muy tarde. Yo, por lo menos, dormí poco pero como era el unico despierto, estuve limpiando y organizando un poco la casa, por lo menos el piso de abajo, que estaba un tanto cuanto desorganizado de los ultimos días. Me ayudó a pasar el tiempo y desayuné tranquilamente y esperé a que todos se despertaran. Mientras tanto, Eduardo se despertaba y también seleccionamos algunas fotos para poner en las redes sociales de Aero. Esa parte del equipo es muy importante, porque nos ayuda a ganar visibilidad y tal vez conseguir nuevos auspiciantes. Así que también vino Larissa y estuvieron escribiendo el texto para mostrar oficialmente los nuestros resultados. El tiempo iba pasando y más personas se iban despertando. Como no había ningún plan en concreto, todos se iban organizando a sus tiempos. Era como el mediodía, cuando un grupo decidió ir a Orlando para ir al shopping. Pablo, Thiago y Eduardo buscaban unos drones para comprar así que ya tenían su plan de compras. Otros también iban al shopping para ver lo que podría haber. Como no había planes en concreto, más o menos por las 13 decidí hacer unas fotos en el terreno del otro lado de la calle. Eran fotos más para demostración y para agradecimientos para nuestros auspiciantes. Es la nuestra manera de exponer sus marcas. Con la ayuda de Giovanna y Matheus, armamos las fotos y fuimos sacando. Después las íbamos a postar en las redes, así que tenían que estar buenas. El tiempo pasó rapido y el grupo casi entero, decidió irse a Orlando. Yo quería continuar en las fotos y como Lucas iba ir a Tampa, aproveché que estaba atrasado y seguí en mi actividad. Además, podría conocer a Tampa, no conocía, y no tenía ganas de volver a Orlando otra vez.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

A las 15, más o menos 1 hora después que los otros salieran, Lucas nos reunió y sacamos todo rapido para dentro de casa y salimos hacia Tampa. No éramos muchos. Lucas, Petrus, Matheus, Giovanna y yo éramos los que íbamos a Tampa. Ahora se viene un momento del cual no tengo capacidad de describir lo que los otros hicieron, bien capaz de perder muchos detalles si lo tratara, así que voy a contarles la nuestra ida a Tampa, más como una manera de poder continuar el nuestro relato.

El viaje no era muy corto como para Orlando. Tampa queda a una hora y veinte de la casa. Así que yo aproveché el viaje para escribir las notas del blog, porque estaba muy atrasado con los días. Íbamos conversando y hasta les leí unos tramos de los textos que había escrito. Les gustó, y bueno, ahora están aquí para que todos los puedan disfrutar. fue un viaje muy tranquilo y aprovechamos las vistas del camino para comentar varias cosas sobre la nuestra ida a Tampa. Cuando llegábamos a Tampa, que me gustó realmente, una ciudad más linda que Orlando y con el mar cerca, algo que no veíamos desde que llegamos. El día estaba espectacular. Soleado y el cielo despejado.

Fuimos a un shopping de Tampa, pero para los que tenían poder aquisitivo alto. Ya de afuera se notaba eso. Los autos de bajo nivel eran Mustangs. Hagan sus pareceres. Entonces, al estacionar Lucas me quiso mostrar cómo el auto estacionaba solo. Y para mostrar lo cuanto confiaba en el auto, decidió hacerlo al lado de un Mustang. Apretó los botones y el auto empezó a maniobrar freneticamente, girando el volante solo a toda velocidad y bruscamente. Hubo un momento que el auto iba de marcha trás, y iba en dirección al Mustang y por muy poco no golpeaba en ese auto. Suerte que Lucas apretó el freno, sino hubiéramos dejado nuestra marca en Tampa. Como nos reíamos. Las reacciones de todos eran muy graciosas y Giovanna filmó toda la movimentación frenética del auto. Era impresionante, estacionó simétrico y preciso.

Salimos del auto y fuimos al shopping. Al llegar, decidimos hacer lo mismo de ayer y encontrarnos en el lugar marcado a las 18:30. Dos horas y media para recorrer el shopping. Nos fuimos separando menos Matheus y yo. Otra vez estábamos para recorrer el shopping, para hacer actividad de turistas. El shopping era muy moderno y muy elegante. Pasamos por locales que apenas entrar era probable que tendríamos que pagar, como el de Tesla que mostraba dos de sus autos increíbles eléctricos. Matheus y yo vimso con todos los detalles los dos autos impresionantes. Teníamos tiempo. Después continuamos paseando y dimos la vuelta entera al shopping. Ya era la hora, así que decidimos volver. Nada de Petrus, Lucas y Giovanna. Esperamos por una media hora hasta que decidimos dar unas vueltas más, porque seguro que iban a tardar más. Matheus hasta fue a comer, porque hasta ahí no habíamos almorzado. Resultó que apenas a las 20 nos reencontrábamos. Volvíamos al auto y fuimos hasta un lugar cerca para comprar herramientas y también a una Target que Giovanna quería ir.

Llegamos y nos separamos en dos grupos: Lucas, Petrus y Matheus fueron a las herramientas y Giovanna y yo fuimos a pasar el tiempo en Target. Así que fuimos a recorrer el local gigante y vimos todos los productos, de tanto tiempo que estuvieron Lucas, Petrus y Matheus en lo de las herramientas. A la una hora y media, decidimos salir y esperar a los chicos que decían que estaban por salir. Afuera hacía frío y nos quedamos esperando como unos 20 minutos, hablamos de Patagonia y sus maravillas, por lo menos pasamos el tiempo ahí. Nosotros no podíamos entrar en el local, porque ya estaba cerrado, así que no hubo otra sino esperar afuera. Cuando llegaron descargaron las cosas en el auto, incluso Lucas había comprado un compresor, que ni el sabía como ponerlo dentro de la valija. Veríamos después, lo de poner las cosas en la valija es un capitulo a parte.

Lucas, Petrus y Matheus también querían ir a Target, pero no había mucho tiempo para recorrerlo, porque iba a cerrar. Como era al lado, Lucas estacionó y los tres fueron a Target, mientrar Giovanna y yo nos quedamos en el auto. Ya habíamos visitado por una hora y media, no era necesario ir otra vez. Escuchamos musica y le mostré a Jorge Drexler, porque siempre me cargan de la musica latina, pero en realidad no la conocen de verdad. Nada como Drexler para introducirle nuestra musica. Al rato, llegó Matheus y en seguida Petrus y Lucas. Se cerró Target así que no tuvieron mucho tiempo para recorrer el local.

Decidimos ir a comer a un lugar cerca, todavía no habíamos almorzado y ya eran las 22:30. Así que Giovanna buscó en internet un lugar para comer pizza cerca y encontró a una Domino’s a unos 5 minutos de auto de donde estábamos. En el camino pasamos por unas calles raras, eso es poco para describir la zona. No era un lugar muy agradable para andar con un auto blaco, praticamente 0 km de lujo. El lugar que Giovanna encontró primero, no nos dejaba comer adentro, era apenas delivery. Así que seguimos la avenida y encontramos otro lugar, también medio inóspito pero podíamos comer adentro. Dejamos el auto afuera y entramos rapido al local. Eligimos para dividir los cuatro. Matheus había comido, así que no quiso comer con nosotros. El señor que nos atendió era muy simpatico, pero los clientes que entraron no lo eran. Era como una de esas escenas de películas americanas, durante la noche en un local alejado, medio mezclado con videojuegos como GTA y con esas comparaciones nos reíamos como nunca.Cómo nos reímos con esas situaciones que pasamos esa noche. Hasta dejamos nuestra  marca de AeroRio en la pared, con el nuestro Instagram. La pared tenía unas tizas para escribir mensajes de los clientes. Tal vez alguien de Tampa nos seguía y conocía nuestras historias y proyectos.

WhatsApp Image 2018-03-26 at 22.51.06

Terminamos de comer y salimos a pasos rapidos de Tampa que era totalmente diferente de la que conocimos de día. El viaje de vuelta era largo y estábamos todos muy cansados, nada que las musicas y conversas no resolvieran. Fuimos rapido, queríamos estar en la casa lo mas rpaido posible. Queríamos dormir y ayudar a empacar las cosas del avión porque mañana iba a ser día de parque y nos iba a consumir el día entero, mejor que ya preparáramos la mayoría de las cosas, principalmente lo de Aero porque el jueves ya volvíamos a Brasil.

Cuando llegamos a la casa, casi todos estaban despiertos. Ya habían desarmado los aviones y ya estaban guardando casi todo en las cajas. Thiago a su vez estuvo tratando de aprender a volar con su recién adquirido drone. Leyendo el manual rapido y en el medio del living, Thiago lo puso en la mesa de centro del living de al lado de la cocina. Todos que estábamos despiertos paramos para ver la situación de Thiago y su creatura. Qué gracioso!!! Nos reíamos a carcajadas, para cada cosa que trataba de hacer. Y lo era… No conseguía ni levantar vuelo. Lucas decidió intervenir y le pidió a Thiago para ver si lo podía probar. De repente descubrieron como se prendían los motores y las helices se movían a ritmo lento, pero estaba listo para volar. Para que tengan un poco de contexto, había un set de cartas de Uno en la mesa y Vidigal estaba semi despierto en el sillón, practicamente durmiendo. De repente, Lucas le metió fuerza a los motores y en instantes levantó vuelo. Los segundos después estaban mezclados de nervios para que el nuevo drone de Thiago, era más barato que en Brasil, pero todavía es un juguete caro y de risas para todas partes. Cuando levantó vuelo, el drone comenzó a desviarse de su posición inicial y fue acercandose al mueble que tenía la tele y algunos estantes. Algunos gritaban: «Para, Para!». Simultanemente, las cartas de Uno se revolaban por todas partes y sólo creaba una situación cada vez más cómica. En segundos el drone pegó en el mueble y chocó violentamente contra la pared. Las helices golpearon y el drone se cayó al piso. Era muy dificil parar de reirse. Hasta Thiago, el dueño del drone, se sometió a la risa generalizada. Lo bueno es que esta todo documentado en un video grabado por Giovanna. Esa situación no la podíamos perder. Thiago agarró su drone y lo analizó, estaba como nuevo, nada le había pasado. La pared a su vez sufrió un poco más. Jin disculpas por la pared, pero nada comparado a todos los problemas que nos creaste. Thiago, de manera sensata, como mínimo, decidió hacer otra prueba afuera. Las risas apenas continuaron y encima sacó fotos. Cuando volaba Thiago dijo que se había olvidado de la tarjeta de memoria. Vimos y vimos el video del choque una y otra vez y nos conseguíamos para de reirnos.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Era tarde, como la 1:00 o 2:00 y apenas nos fuimos a dormir a las 3:00 organizando las cosas y conversando. Para mañana habían decidido ir a Universal Studios para aprovechar el ultimo día libre de este viaje. Íbamos a despertanos temprano, unas 6:00, porque el parque seguro que estaba lleno y queríamos aprovechar el día al maximo. Así que fuimos a dormir y descansar lo que podíamos. Vendría más otro día de diversión segura, principalmente, porque íbamos todos juntos como siempre, iba a salirnos caro, pero si estábamos juntos, todo siempre valía la pena.

 

Dia 7 (11/03): Fechando os trabalhos

Depois de vários dias de trabalho (na verdade meses, desde novembro estamos neste projeto), a EAST chega ao fim no último dia de vôo. Nas classes Micro e Regular, a competição já havia sido definida para muitos, mas na Advanced isso não era um ponto em comum, ao contrário, as duas equipes disputavam pela competição EAST 2018. Os resultados do dia anterior nos permitiram estar mais ou menos perto da Geórgia, mas longe o suficiente de Cincinnati para nos manter em segundo lugar. Então, seria um dia de estratégia, seguindo os passos da Geórgia e talvez partir para um tudo ou nada.

Mesmo que eu tivesse dormido apenas uma hora, o que era muito curto, senti-me ligeiramente melhor com a fadiga. Melhor dormir uma hora do que nada … O bom é que mais uma vez estava pronto e eu só precisava tomar café da manhã. Hoje a movida foi um pouco mais organizada. Mais ou menos saímos todos juntos às 5:10. No carro que estava indo, Renan, Thiago, Giovanna e eu, estávamos mais ou menos acordados, se é que você pode dizer isso. Giovanna nos colocou um pouco de música «tranquila» para ela, para que ficássemos acordados, mas era muito difícil manter os olhos abertos. A viagem foi longa e estava escuro. Quando chegamos, o portão para o acampamento EAST estava fechado. Nós tínhamos chegado antes de todos. Impressionante. Nós estávamos esperando por aproximadamente 10 minutos quando um homem da organização chegou. Com suas milhares de chaves, ele abriu o cadeado e consequentemente o portão. Tudo vazio e escuro. Não havia uma alma viva. Renan dirigiu até o ponto em que estávamos ontem e estacionou o carro. Os outros ainda não haviam chegado, então não havia escolha a não ser esperar. Ficar acordado no carro parado era muito difícil. Giovanna colocou o volume ao máximo para ver se ficávamos acordados. Isso não ajudou, então decidi abrir a porta do carro e dar uma volta ou andar em círculos. Lá fora estava frio e muito úmido e com o silêncio, a música do carro era a única coisa que se ouvia nos arredores. Do nada o senhor da organização aparece e pergunta: «Are you partying?» Claro que, com um tom de super engraçado e era bom na manhã fria que iríamos rir e relaxar, já que o dia seria longo.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Depois de um tempo, Pizzaia, Larissa e Lucas chegaram. Eles estacionaram os carros e começamos a tirar as coisas e montar o avião. Estava tudo escuro. Cada um com a lanterna do celular iluminou o caminho à sua frente. Ou seja, todas as condições meteorológicas possíveis (frio, humidade e escuro) para o AeroRio funcionar. Realmente, é muito amor para o time, porque é sofrido fazer parte (note minha ironia). O tempo estava passando e o AR18 estava tomando forma. O dia começou a clarear e o frio estava recuando. Por volta das 8 horas, as rodadas de voo começaram. Nós decidimos ir testar o motor. Mais uma vez, Pablo ligou as 13.000 RPM e mostrou que estava pronto para mais um dia de guerra.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Voltamos para a tenda e preparamos todo o procedimento de voo para iniciar nossa primeira rodada da Advanced. O ambiente de hoje foi muito diferente do de ontem. Muito mais festivo e menos sério. Muitas equipes não disputavam mais posições e ficaram observando outros projetos ou se divertindo com o grupo. Nós não… Nós estávamos concentrados como nunca antes. Era a nossa oportunidade.

Com o avião pronto, saímos mais uma vez com todo o cuidado para a fila de voo. Nós, como sempre, tentamos novamente ir antes da Geórgia. Os nervos estavam à flor da pele. A chance de ir mais longe estava a nosso favor e muitas pessoas na competição nos seguiram, porque poderíamos nos mostrar como uma das melhores equipes de Aerodesign do mundo. Além disso, já com o resultado que tivemos, éramos os melhores latino-americanos de toda a competição, em todas as classes. As pessoas nos parabenizavam e nos desejavam boa sorte. Era uma equipe para a torcida. Poderíamos ser capazes de ganhar um título super importante com Larissa na frente, uma jovem mulher liderando uma equipe de engenharia aeronáutica Latino-Americana. Que orgulho! Vamos AeroRio, o Dream Team da Aerodesign.

Hoje o clima também nos favoreceu. O frio foi substituído por um sol dourado e quente. O vento estava calmo e conseguimos tirar nossas jaquetas e nossos casacos. Ostentando a nova camisa cinza do Aero, fomos todos iguais, pelo menos no torço, mostrando força e esperança para a equipe do Brasil, do Rio de Janeiro. Depois de um tempo, o AR18 levantou vôo e saiu na direção de uma nova rodada de voos. Com pouco vento, a decolagem foi rápida e simples. Mais de uma vez, estávamos voando por Lakeland pela quinta vez. O avião, mais rápido que nunca. Impressionante como ele conseguiu atravessar todo o campo em questão de segundos. Renan e Lucas estavam dando instruções para Pablo, que dirigiu com toda a atenção para alinhar com o alvo. E com toda a graça, os pacotes voaram em direção ao alvo. Resultado incrível! 3 cargas na Zona 2 e uma na Zona 3. Pontaria incrível. Com essa configuração, conseguimos uma pontuação muito boa. Nós colávamos na Geórgia. Agora dependíamos deles para poder esperar a próxima rodada. Eu, Vivi, Vidigal e Petrus decidimos voltar para a tenda, em seguida à inspeção pós-voo. Para mim, pelo menos, eu não gostava de assistir os lances de nossos adversários diretos, como é o caso da Geórgia, que a sorte e técnica definisse o resultado, é claro que todos nós queríamos vencer, mas pelo menos fosse no que sabíamos fazer melhor. Os outros, já que estavam sentados nas cadeiras de frente para a pista, olharam para o voo. Quando cheguei na tenda tirei algumas fotos e conversamos sobre as peripécias desta competição. O tempo passou e aos 15 minutos chegou o resto da equipe, com rostos contidos com uma óbvia enorme felicidade. Eles tentaram esconder a emoção, mas é claro que o resultado da Geórgia foi realmente sem precedentes. Mais uma vez a eletrônica não os favoreceu. A bandeira vermelha impediu-os de marcar e com isso chegamos à Geórgia com 8 pontos de diferença. Os erros (ou não) de ontem foram diluídos e as expectativas reapareceram das cinzas. Era possível.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Agora, vinha o momento pelo qual todos estudamos ontem à noite. O que aconteceria? A diferença era pequena e tudo podia acontecer. Tudo dependia de um dos outros. Foi um momento em que a engenharia dava lugar à uma estratégia pura. As duas equipes já haviam demonstrado que sabiam voar e do que eram capazes. Nosso avião era mais confiável, mas o deles era mais preciso. Sabíamos que, se estivessem voando bem, as chances de acertar o alvo eram extremamente altas, mas estávamos carregando mais peso, por isso, se tivéssemos os resultados que estávamos tendo, era quase certo que vencêssemos. Era a sexta rodada, a rodada do «Tudo ou nada». As únicas posições indefinidas eram as das duas equipes. Então, houve uma decisão a ser tomada: voar com a mesma configuração de sempre ou arriscar e adicionar dois pacotes humanitários, com também mais carga estática. Até procuramos as equipes brasileiras para pedir blocos de aço ou tungstênio, porque os que tínhamos não eram suficientes. Nós pensamos nisso por pelo menos uma hora. Tudo com idéias mil. Chegamos, por um momento, a pensar em como posicionar as novas cargas estáticas, mas o tempo passou e tivemos que decidir o mais rápido possível, a próxima rodada ia começar e ainda não tínhamos o avião pronto.

Após cerca de 20 minutos de brainstorming, vimos um movimento estranho. Um jovem com uma camisa polo passou olhando, na realidade estava olhando fixamente o que estávamos fazendo, sem qualquer discrição, e depois de um tempo olhamos para ele, ele saiu, andando em um ritmo acelerado, praticamente correndo na direção da tenda da Geórgia. Claro, foi um dos da Geórgia que veio nos espionar para ver qual seria a configuração escolhida pela nossa equipe. Obviamente, com o que ele olhou, ele podia entender que íamos preencher nosso avião de peso. Ele nos deixou um pouco expostos, porque nossa estratégia não era mais um segredo. Foi quando pensamos, «e se os fizemos acreditar que decidimos carregar muito peso», mas na realidade estávamos indo no que confiávamos. Não arriscaríamos a uma estratégia que nunca havíamos tentado ou usado. Nós fomos como sempre e a sorte teria que estar conosco. Nós até fizemos um disfarce para o avião, para que eles não pudessem ver o que realmente decidimos fazer. Então, nós preparamos o avião como de costume. Enquanto esperávamos a próxima rodada de voo, os da Geórgia foram com o avião para a parte de trás do campo para testar o motor. Embora muito estável e bastante confiável, seu motor não era muito potente, então eles estavam em perigo de não ter empuxo quando era hora de decolar, foi bom que eles fizessem um último teste antes de voar. Marçano, Matheus e eu éramos encarregados de fazer um pequeno teatro e também tentar ver a configuração que eles usariam. Aparentemente, eles estavam pesados.

Quando os vimos passando para testar o motor, decidimos ir para a fila de voo. Nós tínhamos que ir antes, como sempre. Então, mais uma vez estávamos todos juntos com o avião para nos prepararmos para um último voo, para fechar nossos trabalhos. Com todos na fila, descemos o avião e esperamos que o AR18 voasse mais uma vez para Lakeland. Foi um momento emocional, devo admitir. Muito mesmo. Estávamos com a sensação de que poderíamos fazê-lo, mas ao mesmo tempo sentíamos que estávamos comprometidos puramente com a sorte. Nós dependíamos de nós e da Geórgia. Alguns eram muito otimistas e já comemoravam a vitória (claro que, nesses momentos, ser um otimista é realmente muito corajoso) e outros como eu, nos sentíamos um tanto incrédulos com o que estava por vir. Como eu sempre digo, «que venha o que tenha que vir». Mas não me lembro de quem havia começado, num piscar de olhos, a abraçar todos, levando a uma onda de abraços generalizada do AeroRio. Não desejando sorte, ou com um objetivo específico, mas foi um momento em que estávamos todos juntos, unidos e mais do que nunca compartilhando um momento, independentemente do resultado futuro, foi um instante que deveríamos guardá-lo para a história. Foi o que nos definiu, o que as pessoas gostavam em nossa equipe quando olhavam para nós, nossa união e nossa forte amizade. As outras equipes esboçavam seriedade, todas iguais em suas roupas e sempre com posturas retas e imparciais. Nós não. A única coisa comum em todos nós era a camiseta e nossa paixão pelo Aerodesign. Nós cantávamos músicas no meio da competição. Nós riamos alto, apesar de ser muito cedo e estar tão cansados. Nós nos abraçávamos e sempre fomos em todos os lugares como um grupo. Talvez seja a nossa cultura latino-americana, mais unida e mais festiva que as outras que nos rodearam, mas acredito e suponho que seja a AeroRio. Essa equipe incrível nos torna diferentes e tão unidos. Esta equipe não é apenas engenharia e estudos, mas pelos amigos, pelos pais de nossos amigos e por todos que nos amaram. Foi realmente um dos momentos que mais guardei durante todos estes dias e agradeço a todos da AeroRio por esse momento.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Um fato relevante para toda essa tensão é que no domingo, muitas famílias e pessoas que não pertenciam ao Aerodesign diretamente estavam presentes para esse momento especial. É por isso que muitas pessoas ficaram impressionadas com nossa equipe, felizes com nossas atitudes positivas e menos formais. Também estava quente que nós realmente não esperamos. Sentar nas cadeiras ao sol não era fácil. Do frio ao calor como nada. Sempre nos extremos, no modo hard, sempre brincando conosco.

Depois desse breve momento de emoção, nossa equipe de pista preparou-se para o procedimento deles já executado milhares de vezes e o restante foi ao local habitual para tirar fotos e filmar, do que poderia acontecer. Estávamos todos muito tensos e era difícil assistir a um momento desses. Aos 5 minutos, ouvimos o NovaRossi pronto para cortar o ar de Lakeland e, em seguida, o AR18 estava voando calmamente, como sempre, em direção ao alvo. Tudo pronto e bem alinhado ao comando de Pablo, jogando as cargas. Nós estávamos de mãos dadas desde que o avião decolou e quando vimos os pacotes caindo em direção ao alvo, tivemos uma surpresa infeliz: tudo fora da Zona 4, ou seja, apenas puntuamos as cargas que estávamos carregando. Realmente não foi o resultado que esperávamos e não nos favoreceu. Assim que o AR18 pousou, pelos autofalantes, a organização anunciou que eles fariam uma rodada adicional de voo sem precedentes. Teríamos 7 vôos, algo inédito na SAE EAST, que costumava fazer no máximo 5 rodadas. Isso nos trouxe esperança, mas o resultado deste último vôo nos deixou um pouco impotentes, mas ainda havia chances. Depois de um tempo, a Geórgia também decolou. Com o avião tão pesado, era muito difícil controlá-lo. Houve momentos na primeira curva que parecia que não ia conseguir altura. Foi muito lento. Parecia que o motor poderia parar a qualquer momento. Gradualmente, no entanto, subiu e se alinhou com o alvo. Jogaram seus pacotes e conseguiram quatro na Zona 4 e 2 foram perdidos com o impacto. O resultado foi próximo ao nosso, mas eles nos superaram na pontuação, não muito. Então as esperanças continuaram. Era uma tensão que não terminava mais.

DSC_0869

Como a organização ainda tinha que fazer a premiação, a próxima rodada aconteceu muito rápido. Muitas equipes já haviam saído e outras simplesmente relaxavam e aproveitavam o momento. Apenas algumas equipes de Micro e Regular voaram. Decidimos voar com a mesma configuração de sempre, então voltamos e preparamos o avião muito rápido. Era a última vez que voamos, definitivamente. Então, todos juntos, novamente e com as esperanças ainda presentes. A pontuação nos separava ainda de 16 pontos, mas no Aerodesign nada pode ser previsto. Todos para suas posições, e o AR18 estava voando pela última vez nos Estados Unidos. Uma enorme felicidade vê-lo voar 17 vezes desde que foi construído. Aquele avião é espetacular. Vê-lo como se fosse a primeira vez, com uma enorme emoção. Cada vez que decolava, sabia que voltaria inteiro, porque nunca nos desapontou. Pensar que há alguns meses não tínhamos nada e agora estávamos fechando nosso projeto com um último voo. Juntos nós assistimos o último voo. Neste último, decidi não fotografar ou filmar o AR18 como fiz nas outras vezes. Eu queria ter essa visão incrível até o último segundo. Essa visão é tão incrível. Tanto trabalho foi refletido naquele «pequeno» de 4 metros. Há alguns dias, era um conjunto de peças separadas e agora encerramos nossa participação nesta competição. Ele decolou e como sempre alinhado com o alvo e de repente jogou as cargas com muita antecedência, é claro, tudo fora da Zona 4. Perdemos novamente a chance de ganhar. Depois vimos que tivemos um problema com a eletrônica ou com o sistema de lançamento que lançamos os pacotes muito antes. A Geórgia também voou pela última vez, e fechou a competição da melhor maneira, com 6 cargas na Zona 1, pontaria impressionante. Realmente mereceu o título, disputado, mas bem merecido.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Durante esse ultimo voo da Georgia, não tínhamos mais nada para fazer. Nós tínhamos feito todo o possível em nossas mãos. Todos, exceto eu, ficaram para assistir ao último voo da SAE Aerodesign East 2018. Eu estava admirando e tirando fotos do nosso AR18. Era incrível, eu sei que eu disse isso milhares de vezes, mas era lindo e nosso, muito orgulho. Foram cerca de 10 minutos admirando o avião e refletindo sobre tudo o que havia acontecido. Foi lá que eu deixei cair a ficha de que havíamos conseguido uma conquista gigante! Segundos em uma competição internacional, competindo de frente com uma das melhores universidades do mundo, com muito mais recursos e tempo do que nós. É claro que, tendo vencido, teríamos gostado mais, mas conseguimos conquistar tanto em tão pouco tempo e com tantas dificuldades. Passamos por brigas internas, pela desistência de membros, por um avião que caiu em teste, pela longa viagem do Rio e pela casa de Jin. Tudo tinha acontecido conosco e nós o superamos até chegarmos aqui. Nós fomos por tudo e assim foi.

Quando a Geórgia confirmou o título, o primeiro que veio para a tenda foi Eduardo, uma das pessoas pelas quais eu tenho mais respeito (apesar de respeitar todos incrivelmente como nunca) e admiração. Ele nos ajudou muito nas decisões e nos momentos difíceis da equipe e esteve sempre presente, apesar de ter tantos deveres e trabalhos, ele também assumia a identidade do AeroRio. Muito sensato e calmo também compartilhou minha visão assim que chegou. Conversamos por um tempo e ficamos muito felizes com nossa conversa, valorizamos o que conquistamos. Os outros voltaram e sentaram-se, claramente em seus respectivos momentos de reflexão. Era importante… Nós não poderíamos deixar esse momento de pensamento interior passar. Quando terminamos nossa conversa, muito frutífera, levantamos o ânimo da equipe e começamos a abraçar e parabenizar a todos. Enquanto todos recebiam aquele abraço, meu e Do Eduardo, eles fizeram o mesmo, até que todos nos cumprimentamos. Foi muito bom! Ficamos todos felizes, mas mais do que isso, aliviados por ter acabado, o estresse se esfumava e havíamos encerrado os trabalhos da SAE EAST 2018.

Claro, o dia ainda tinha muito a nos dar. Após o final da competição, chegou a hora de mídias. Fotos e vídeos para todas as partes. E nós nos aproveitamos muito disso. Cerca de 10 minutos do nosso tempo de reflexão, todas as equipes foram chamadas pela organização para a pista. Foi o momento da foto com todas as equipes. Nós pegamos o avião com menos cuidado do que o normal, mas com muito amor, porque voou muito e fez muito por nós, era o nosso trabalho. Fomos todos juntos para a pista e nos alinhamos. Todas as equipes estavam quase do ponta a ponta da pista, é claro que muitas já haviam saído, mas a grande maioria estava lá. A organização então tirou uma foto panorâmica (por quê ???) e um cinegrafista fez um vídeo passando pelas equipes ao longo da pista. Lá as fotos da organização foram encerradas. Daqui a pouco tiínhamos a cerimônia de premiação, então aproveitamos o fato de a pista estar livre e tiramos todas as fotos que pudemos. Tiramos uma foto com a única equipe brasileira que permaneceu, a Aerofeg e depois fizemos a nossa, com todas as poses que pudemos pensar. Nós até demoramos demais, eles nos chamaram para liberar a pista. Foi muito bom, rimos com todas as fotos que tiramos. Foi um primeiro momento de descontração. E nós tiramos todas as câmeras. Lili e eu tiramos as individuais, Renan foi com sua GoPro para algumas do grupo. Fotos que certamente iriam para todas as redes sociais.

Nós saímos correndo para fora da pista. Voltamos para a tenda e rapidamente saímos porque a cerimônia estava prestes a começar. A cerimônia aconteceu em outra tenda, especialmente montada para a situação. Quando chegamos já havia muitas pessoas. Muitas paradas aguardando o início do momento final da competição. Nós claramente éramos quase os últimos. Ficamos atrás de todos, mas como a grande maioria estava sentada, podíamos ver toda a cerimônia bem. A organização começou com um bom discurso sobre a arte da engenharia, como todos nós sempre fomos capazes de trazer novas coisas e novas idéias para a competição. Foi também um discurso dos juízes da Lockheed Martin e um pouco interessante, mas sempre tendendo a clichês. Depois houve os agradecimentos a todos, incluindo os voluntários que ajudaram e muito na organização de um evento como esse. Foi muito bom, devo admitir que existem muitas deficiências estruturais, mas é um evento criativo, harmônico e mais do que tudo unificador.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Após longos 20 minutos, a cerimônia de premiação, efetiva começou. Eles iriam passar por todas as classes Micro, Regular e finalmente Advanced. Cada classe recebeu os seguintes prêmios: primeiro, segundo e terceiro lugar em apresentação, relatório, overall e como da missão em específico. Foi um longo momento e conversamos enquanto eles chamavam as equipes de todas as classes. Rimos em certos momentos sobre como iríamos quando recebêssemos nossos prêmios. Para cada prêmio, havia uma medalha para cada membro. No entanto, se a equipe recebesse dois primeiros lugares, por exemplo, receberia apenas uma medalha. Fizemos as contas e, com os resultados do fim de semana, ganhamos quatro prêmios. Segundo lugar na geral. Primeiro na apresentação (apresentação realmente era de ouro), Segundo Lugar Humanitarian Package on target (o prêmio em nossa categoria, tendo sido a segunda melhor equipe a acertar o alvo) e terceiro lugar no Relatório Técnico. Foi impecável. Nós voltávamos para casa com quatro prêmios nas costas, três medalhas. Foi para se orgulhar. Enquanto esperávamos pelo nosso, as outras equipes iam saindo quando recebiam seus prêmios. Em geral, as equipes latino-americanas foram bem nas outras categorias. A Venezuela teve uma EAST muito boa na Micro. E as equipes brasileiras também foram muito bem no prêmio de Apresentação das outras categorias. Aparentemente, somos muito bons nisso e usamos bem o pacote do Office (brincadeira, vai muito além disso).

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Então foi a vex do Advanced. Primeiro relatório. Nós fomos os primeiros a serem chamados. Nós gritamos! «AAAHHHH!» As outras equipes fizeram não emitiam sons e nós gritávamos, pulávamos e trouxemos essa imagem positiva e tão forte que passamos durante a competição. Como grupo, fomos para a frente da tenda e formamos a fila para receber as medalhas. Os juízes felicitaram-nos e estenderam as mãos para cumprimentar «Well done, guys«, «Good job«, disseram eles ao mesmo tempo, e à medida que passávamos, um dos juízes nos dava a medalha de terceiro lugar e depois a penduramos no pescoço, orgulhosos do trabalho no relatório. Quando todos receberam suas medalhas, nos reunimos porque a organização tirava fotos do grupo, mostrando nossas bandeiras e a do Brasil. Foi um momento de consagração. E esse não foi o único, voltamos três vezes mais. E os outros três momentos foram tão emocionantes quanto o primeiro. As outras equipes da Advanced não emitiam um som e, toda vez que nos chamavam, gritávamos como se fosse a última vez. «AeroRio» e nós «WOOOOWWW». A atmosfera se incendiava e os sorrisos das pessoas se abriam porque compartilhavam a mesma felicidade que nós, o olhar de que eles sabiam que estávamos realmente felizes e orgulhosos daquele momento único. Depois, recebemos o prêmio da Apresentação, Prêmio de Thiago e Vidigal, seguido do de Geral e depois do de Humanitarian Package on Target Award. Os juízes ficaram impressionados e nos diziam «You again, guys? Congratulations! «

Terminou aquele momento de grande alegria e mostrando as três medalhas, além de todas as placas representando o prêmio. Voltamos à nossa tenda para guardar tudo e encerrar a SAE EAST definitivamente. No caminho de volta, o único barulho que, além de alguma risada de alguém, se ouviu foi o tilintar das nossas medalhas no pescoço e que ruído feliz, mas muito desconfortável para aqueles que nos rodeavam. Foi o barulho da vitória, da felicidade e do orgulho pela nossa conquista.

Nós chegamos e começamos a desmontar o avião para colocá-lo e levá-lo pela última vez dentro do carro do Pizzaia. Uma coisa que tivemos que fazer foi doar o combustível para uma equipe, a de Cedarville, que estava perto de nós. Nós não poderíamos levá-lo na viagem de volta, então seria melhor que alguém o usasse. Trocamos perguntas e ideias sobre o projeto. Eles também eram da Advanced e estavam muito felizes por terem competido conosco e por termos feito frente à Geórgia. Sem dúvida as conversas com as outras equipes sempre foram frutíferas e sempre nos trouxeram algo novo, outra das grandes vantagens dessas competições, aprendendo com pessoas de todo o mundo.

Depois de guardar tudo e colocar as coisas dentro dos carros, entramos dentro dos carros e seguimos para a casa. Eu estava no carro da Larissa e todos que estavam lá olharam as nossas medalhas e as placas com um sorriso de ponta a ponta e conversávamos sobre os nossos momentos na competição. No caminho de volta, paramos na Harbor Freight Tools, onde fizemos uma compra de ferramentas para renovar o equipamento e obter novas ferramentas que não tínhamos no Rio, e que não poderíamos conseguir lá. Ficamos por uma hora e meia observando e analisando, quando todos pagaram e decidimos voltar e parar em Five Guys para comer e celebrar nossas conquistas. Estava tudo tranquilo, principalmente agora que o estresse da competição estava desaparecendo e só restavam as lembranças positivas e todas as situações que tivemos.

A estrada de volta para a casa era longa, havia trânsito, mas a felicidade nos tomou como nunca antes. É claro que o cansaço se acumulou por muitos dias e nós estávamos mortos. A maioria dormia nos carros, outros ficavam acordados acompanhando e conversando com os motoristas para mantê-los acordados. Quando chegamos em casa, depois de uma viagem tão longa, alguns foram tomar banho, outros descansar e alguns fomos jogar bola, uma «altinha». Foi muito divertido, acabamos descobrindo que realmente éramos melhores construindo aviões que jogando bola, porque se fosse o caso estaríamos perdidos. Depois ficamos por umas duas horas lançando a nossa recém comprada bola de futebol americano (Erik, Thiago, Pizzaia, Manoel, Matheus e eu), na rua do condominio da nossa casa, enquanto um grupo tinha ido sair para visitar a Nike Store. Enquanto jogávamos, conversávamos sobre a competição brasileira que estava por vir e sobre a equipe em si, o tempo passou voando. Depois que voltamos de jogar, o Thiago, Erik e eu ficamos conversando e refletindo sobre o futuro da equipe e o que aconteceu, coisas que podiam realmente podiam definir nosso destino como equipe. A conversa foi boa, mas estava ficando tarde e eu chegou um momento em que nem conseguia formular as frases de tanta fadiga acumulada. Eu adormeci sentado. Então eu fui para o meu quarto e fui para a cama apenas para acordar no dia seguinte, enquanto que alguns ficaram até mais tarde também conversando e celebrando tudo que aconteceu.

Bem, daqui a história da competição é finalizada. A SAE EAST 2018 acabou e só voltamos na quinta-feira, então temos três dias de folga e diversão. Aqueles que quiserem continuar nos acompanhando, sejam livres e curtam nossas aventuras nos próximos dias. Mas, a AeroRio e o AR18 encerram suas atividade hoje até o dia do nosso retorno. Claro, a AeroFamilia ainda está presente e continuará se divertindo e aproveitando o tempo JUNTOS.

Día 7 (11/03): Cerrando los trabajos

Después de varios días de trabajo (en realidad meses, desde noviembre que estamos en este proyecto), la EAST llega a su fin en el ultimo día de vuelo. En las clases de Micro y Regular, la competencia ya se había definido para muchos, pero en la Advanced eso no era un punto en común, por el contrario, los dos equipos que disputaban por la competencia EAST 2018. Los resultados del día anterior nos permitieron estar más o menos cerca de Georgia, pero lo suficientemente lejos de Cincinnati para mantenernos en segundo lugar. Así que iba a ser un día de estrategia, siguiendo los pasos de Georgia y talvez partir para un todo o nada.

Aunque hubiese dormido apenas una hora, que fue muy corta, me sentí levemente mejor del cansancio. Mejor dormir una hora que nada… Lo bueno es que otra vez ya estaba listo y sólo necesitaba tomar el desayuno. Hoy la movida fue un poco más organizada. Más o menos salimos todos juntos a las 5:10. En el auto que iba, Renan, Thiago, Giovanna y yo, íbamos más o menos despiertos, si se puede decir así. Giovanna nos ponía unas músicas para levantarnos, pero era muy difícil dejar los ojos abiertos. El viaje fue largo y fue en el oscuro. Cuando llegamos, el portón para el campo de la EAST estaba cerrado. Habíamos llegafo antes de todos. Impresionante. Nos quedamos esperando por unos 10 minutos y llegó un señor de la organización. Con sus miles de llaves, abrió el candado y consequentemente el portón. Todo vacío y oscuro. No se veía una alma viva. Renan manejó hasta el punto donde habiamos quedado ayer y estacionó el auto. Los otros todavía no habían llegado, así que no habia otra sino esperar. Quedarse despierto en el auto parado era muy difícil. Giovanna puso el volumen al maximo para ver si nos quedábamos despiertos. Eso no ayudó, así wue decidí abrir la puerta del auto y salí a caminar, ni que fuese en círculos. Afuera estaba frío y muy húmedo y con el silencio, la musica del auto era lo unico que se escuchaba en los alrededores. De la nada aparece el mismo señor de la organización y nos pregunta «Are you partying?» Claro, con un tono super gracioso y estuvo bueno, en la mañana fría nos reíamos y nos relajamos porque el día iba a ser largo.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Al rato llegaron Pizzaia, Larissa y Lucas. Estacionaron los autos y empezamos a sacar las cosas y a armar el avión. Fue todo en el oscuro. Cada uno con su linterna del celular iba iluminando el camino adelante suyo. O sea, todas las condiciones meteorológicas posibles para que AeroRio trabajara. Realmente, es mucho amor por el equipo, porque es sufrido hacer parte (noten mi ironía). El tiempo iba pasando y el AR18 iba tomando forma. El día empezaba a iluminarse y el frío iba regridiendo. Más o menos por las 8, las rondas de vuelo empezaron. Nosotros decidimos ir a probar el motor. Nuevamente, Pablo encendía los 13000 RPM y mostrando que estaba listo para más un día de guerra.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Volvimos a la carpa y ya preparamos todo el procedimiento de vuelo para empezar la nuestra primer ronda de Advanced. El ambiente hoy era kuy diferente del de ayer. Mucho más festivo y menos serio. Muchos equipos ya no disputaban posiciones y se quedaban mirando los proyectos de otros o divirtiendose con el grupo. Nosotros no… Estábamos concentrados como nunca. Era la nuestra oportunidad.

Con el avión preparado, salimos más una vez con todo el cuidado para la fila del vuelo. Tratamos nuevamente de ir antes de Georgia. Los nervios estaban a la flor de la piel. La chance de ir más allá estaba a nuestro favor y mucha gente en la competencia nos seguía, porque podíamos mostrarnos como uno de los mejores equipos de Aerodesign del mundo. Además, ya con el resultado que teníamos, éramos el mejor latinoamericano de toda la competencia, en todas las clases. Las personas nos felicitaban y nos deseaban suerte. Era un equipo para la hinchada. Podíamos ser capaces de conquistar un título super importante con Larissa al frente, una joven mujer liderando un equipo latinoamericano de ingeniería aeronáutica. Qué orgullo! Vamos AeroRio, el Dream Team del Aerodesign.

Hoy el clima también nos favorecía. El frío fue desplazado por un sol dorado y caliente. El viento estaba tranquilo y entonces pudimos sacar nuestras camperas y nuestros buzos. Luciendo la nueva remera gris de Aero, estábamos todos iguales mostrando fuerza y esperanza por el equipo de Brasil, de Río. Al rato, el AR18 remontaba vuelo y salía en dirección a una nueva y exitosa ronda de vuelo. Con poco viento, el despegue fue rapido y simple. Más una vez, volábamos por Lakeland por la quinta vez. El avión, más rápido que nunca. Impresionante cómo era capaz de cruzar todo el campo, en cuestión de segundos. Renan y Lucas iban dando instrucciones a Pablo que manejaba con toda la atención hasta alinear con el blanco. Y con toda la gracia, los paquetes volaban hacia el blanco. Resultado increíble! 3 cargas en la Zona 2 y una en la Zona 3. Puntería impresionante. Con esa configuración, logramos una puntuación muy buena. Nos pegábamos a Georgia. Ahora dependíamos de ellos para poder tener esperanzas para la próxima ronda. Yo, Vivi, Vidigal y Petrus decidimos volver a la carpa. A mí por lo menos no me gustaba quedar mirando a los vuelos de nuestros adversarios directos, como era el caso de Georgia, me gustaría que la suerte y la técnica definieran el resultado, claro que todos queríamos ganar, pero que por lo menos fuera en lo que sabíamos hacer mejor. Los otros ya que estaban sentados en las sillas frente a la pista, se quedaron mirando el vuelo. Al llegar a la carpa saqué algunas fotos y nos quedamos conversando sobre las peripecias de esta competencia. El tiempo pasó y a los 15 minutos venía el resto del equipo, con las caras conteniendo una felicidad enorme. Trataron de esconder el estadon de emoción, pero claro el resultado de Georgia era realmente inédito. Nuevamente la electrónica no les favorecía. La bandera roja les impedía de puntuar y con eso nos colábamos a Georgia con 16 puntos de diferencia. Los errores (o no) de ayer de diluían y las expectativas volvían a aparecer de las cenizas. Era posible.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Ahora, se venía un momento por el cual todos habíamos estudiado ayer a la noche. Qué iba a pasar. La diferencia era pequeña y todo podía pasar. Todo dependía de unos de los otros. Era un momento en que la ingeniéria daba paso a la pura estrategia. Los dos equipos ya habían demostrado que sabían volar y de lo que eran capaces. Nuestro avión era más fiable, pero el de ellos era más certero. Sabíamos que si volaban bien, las probabilidades de acertar el blanco eran extremamente altas, pero nosostros cargábamos más peso, así que si tuviéramos los resultados que veníamos teniendo, erqa casi cierto que ganábamos. Era la sexta ronda, la ronda del «Todo o nada». Las unicas posiciones no definidas eran la de los dos equipos. Así que había una decisión que debía ser hecha: volar con la misma configuración de siempre o arriesgar y agregar dos paquetes humanitarios, con también más carga estatica. Hasta salimos buscando a los equipos brasileños para pedirles blocos de acero o tungsteno, porque los que teníamos no eran suficientes. Estuvimos pensando por lo menos por una hora. Todos con las ideas a mil. Llegamos, por un momento, a pensar en cómo posicionar las nuevas cargas estaticas, pero el tiempo corría y teníamos que decidirnos lo más rapido posible, la siguiente ronda iba a empezar y todavía no teníamos el avión listo.

Pasados unos 20 minutos, vimos una movimentación extraña. Un chico con remera polo pasó mirando, en realidad sin ningún disimulo, y al ratito que lo miramos, salió, andando a pasos veloces, practicamente corriendo hacia la dirección de la carpa de Georgia. Claro, era uno de los de Georgia que vino a espionarnos, ver cual iba a ser la configuración elegida por el nuestro equipo. Obviamente, con lo que miró, pudo entender que íbamos a llenar el nuestro avión de peso. Nos dejó un poco expuestos, porque la nuestra estrategia dejaba de ser un secreto. Ahí fue que pensamos, «y si los hacíamos creer que decidimos llevar mucho peso» pero en realidad íbamos en lo que confiábamos. No íbamos a arriesgar en una estrategia de la cual nunca habíamos probado ni volado. Íbamos en lo de siempre y que la suerte estuviera con nosotros. Hasta hicimos como una disfraz para el avión, para que no pudieran ver lo que realmente decidimos hacer. Así que preparamos el avión como siempre. Mientras esperábamos para la próxima ronda de vuelo, los de Georgia fueron con su avión hacia el fondo del campo a probar el motor. Aunque muy estable y bastante confiable, su motor no era muy potente, así que peligraban no tener sustentación a la hora de despegar, era bueno que hicieran una ultima prueba antes de volar. Marçano, Matheus y yo fuimos los encargados de hacer un pequeño teatro y también tratar de mirar la configuración que iban a usar. Aparentemente, lo tenían pesado.

Nosotros cuando los vimos pasando para probar el motor, decidimos salir hacia la fila de vuelo. Teníamos que estar antes, como siempre. Así que más una vez fuimos todos juntos con el avión para prepararnos para un último vuelo, para cerrar nuestros trabajos. Con todos en la fila, bajamos el avión y esperamos para que el AR18 volara en Lakeland más una vez. Fue un momento emocional, debo admitirlo. Mucho en realidad. Estábamos con la sensación de que podíamos hacerlo, pero al mismo tiempo sentíamos que estábamos hechados a la suerte. Dependíamos de nosotros y de Georgia. Algunos estaban muy optimistas y ya celebraban la victoria (claro, en momentos así, ser optimista es realmente de mucha valentía) y otros como yo, nos sentíamos levemente descreídos de lo que iba a venir. Como siempre digo, «que venga lo que venga». Pero, no recuerdo quien empezó, en un abrir y cerrar de ojos, nos empezamos a abrazar todos. No deseando suerte, ni con un objetivo en específico, pero era un momento que estábamos todos juntos, unidos y más que nunca compartiendo un momento, que independientemente como se diera, era un instante que deberíamos guardarlo para la historia. Era lo que nos definía, lo que las personas les gustaba de nuestro equipo cuando nos miraban, nuestra unión y nuestra amistad tan fuerte. Los otros equipos perfilaban serios, todos iguales en sus vestimentas y siempre con posturas rectas y imparciales. Nosotros, no. Lo unico común en todos nosotros era la remera y la nuestra pasión por el Aerodesign. Cantábamos musicas en el medio de la competencia. Nos reíamos alto, mismo que fuera muy temprano y que estuviéramos cansados. Nos abrazábamos y siempre íbamos a todos lados en grupo. Tal vez sea la nuestra cultura latinoamericana, más unida y más festiva que las otras que nos rodeaban, pero yo creo y asumo que es AeroRio. Este equipo increíble, nos hace ser diferentes y tan unidos. Este equipo que no esta apenas por la ingeniería y por los estudios, sino que estamos por los amigos, por los padres de nuestros amigos y por todos los que nos querían. Fue realmente uno de los momentos que más guardé en todos estos días, y les agradezco a todos de AeroRio por ese momento.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Un dato relevante a toda esta tensión es que como era domingo, muchas familias y personas que no pertenecían al Aerodesign directamente estaban presentes para este momento tan especial. Por eso tantas personas estaban impresionadas con nuestro equipo, felices con nuestras actitudes positivas, menos formales. Además hacía un calor que realmente no esperábamos. Sentarse en las sillas al sol, no estaba facil. Del frío al calor como nada. Siempre en los extremos, el modo hard siempre jugando con nosotros.

Después de ese breve momento de emoción, nuestro equipo de pista se preparó para su procedimiento ya ejecutado miles de veces y el resto fuimos al nuestro spot usual para sacar fotos y filmar, lo que pudiera venir. Estábamos todos muy tensos y era dificil mirar semejante momento. A los 5 minutos, escuchamos el NovaRossi preparado para cortar el aire de Lakeland y en seguida el AR18 volaba tranquilamente, como siempre hacia el blanco. Todo listo y bien alineado a mando de Pablo lanzó las cargas. Nos agarrábamos las manos desde que el avión despegó y cuando vimos los paquetes cayendo hacia el blanco, tuvimos una sorpresa infeliz: todas afuera de la Zona 4, o sea, puntuábamos apenas las cargas que llevábamos. Realmente no era el resultado que esperábamos y no nos favorecía. Apenas el AR18 aterrizó, por los parlantes, la organización anunciaba que iban a hacer una ronda inédita de vuelo. Tendríamos 7 vuelos, algo inédito en la SAE EAST, que solían hacer como mucho 5 rondas. Nos traía esperanzas, pero el resultado de este último vuelo, nos dejaba levemente desamparados, pero todavía había chances. Al rato, Georgia también despegaba. Con el avión tan pesado, les fue muy dificil controlarlo. Hubo momentos en la primer curva que parecía que no iba a lograr altura. Iba muy lento. Parecía que el motor podía parar a cualquier momento. Paulatinamente, sin embargo, fue subiendo y alineó con el blanco. Lanzó sus paquetes y logró cuatro en la Zona 4 y 2 fueron perdidas con el impacto. El resultado era cerca del nuestro, pero ellos nos superaban en la puntuación, no por mucho. Así que las esperanzas seguían. Era una tensión que no terminaba más.

DSC_0869

Como los de la organización todavía tenían que hacer la premiación, la proxima ronda se sucedió muy rapido. Muchos equipos ya se habían ido y otros simplemente relajaban y aprovechaban el momento. Apenas algunos equipos de Micro y Regular volaron. Decidimos volar con la misma configuración de siempre, así que volvimos y preparamos el avión muy rapido. Era ahora la ultima vez que volábamos definitivamente. Así que todos juntos, otra vez y con las esperanzas todavía presentes. La puntuación nos separaba todavía de 20 puntos, pero en el Aerodesign nada se puede prever. Todos a puestos, y el AR18 volaba por ultima vez en Estados Unidos. Una felicidad enorme verlo volar 17 veces desde que construido. Ese avión es espectacular. Verlo como si fuera la primera vez, con una emoción enorme. Cada vez que despegaba sabía que iba a volver entero, porque nunca nos decepcionaba. Pensar que hace unos meses, no teníamos nada y ahora estábamos encerrando el nuestro proyecto con un ultimo vuelo. Juntos miramos el ultimo vuelo. En este ultimo, decidí no sacar fotos ni filmar el AR18 como lo hacía en las otras veces. Quería aprovechar hasta el ultimo segundo esa vista tan increíble. Esa vista tan emocionante. Tanto trabajo se reflejaba en ese «pequeño» de 4 metros. Hace unos días, era un conjunto de piezas separadas y ahora cerrábamos la nuestra participación en esta competencia. Despegó y como siempre alineó con el blanco y de repente lanzó con mucha antecedencia las cargas, claro, todo fuera de la Zona 4. Perdíamos otra vez una chance de ganar. Después supimos que tuvimos un problema con la electrónica o con el sistema de lanzamiento que largamos muy antes los paquetes. Georgia al rato volaba también por ultima vez, y cerró la competencia de la mejor manera, 6 cargas en la Zona 1, puntería impresionante. Realmente merecido el título, peleado, pero muy merecido.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Durante ese vuelo, ya no teníamos nada que hacer. Habíamos hecho todo lo que era posible en nuestras manos. Todos, menos yo, se quedaron a mirar el ultimo vuelo de la SAE Aerodesign East 2018. Me quedé admirando y sacando fotos del nuestro AR18. Era increíble, ya sé que lo dije miles de veces, pero era lindo y era nuestro, mucho orgullo. Fueron como unos 10 minutos admirando el avión y reflexionando sobre todo lo que había pasado. Fue ahí que se me había caído la ficha de que habíamos logrado una conquista gigante! Segundos en una competencia internacional, disputando mano a mano con una de las mejores universidades del mundo, con muchos más recursos y tiempo que nosotros. Claro que haber ganado nos hubiera gustado más, pero conseguimos conquistar tanto en tan poco tiempo y con tantas dificultades. Pasamos por peleas internas, por desistencias de integrantes, por un avión que cayó en prueba, por el largo viaje desde Río y por la casa de Jin. Todo nos había pasado y lo superamos hasta llegar aquí. Fuimos a por todo y así lo fue.

Cuando Georgia había confirmado el titulo, el primer que vino a la carpa era Eduardo, una de las personas por las cuales tengo más respecto (aunque todos los respecto increíblemente) y admiración. Nos ayudó un montón en las decisiones y en los momentos dificiles del equipo y siempre se hizo presente, aunque tenga tantos deberes y trabajos. Muy sensato y tranquilo también compartió mi visión apenas llegó. Conversamos por un rato y fue muy fleiz la nuestra conversa, valoramos y mucho la nuestra conquista. Los otros iban volviendo y iban sentandose, claramente en sus respectivos momentos de reflexión. Era importante… No podíamos dejar ese momento de pensamiento interior pasar. Cuando terminamos nuestra conversa, muy fructífera, levantamos el ánimo del equipo y empezé a abrazar y a felicitar a todos. A medida que todos iban recibiendo ese abrazo nuestro, mío y Eduardo, iban haciendo lo mismo, hasta que todos nos habíamos saludado. Fue muy bueno! Todos estábamos felices, pero más que eso, aliviados que había terminado, el estrés se había esfumado y habíamos cerrado los trabajos de la SAE EAST 2018.

Claro que el día todavía tenía mucho para darnos. Después del fin de la competencia, venía el momento media. Fotos y videos para todas partes. Y nosotros lo aprovechamos y mucho. Unos 10 minutos de nuestro momento de reflexión, todos los equipos fueron llamados por la organización para la pista. Era el momento de la foto con todos los equipos. Llevamos el avión con menos cuidado que el de siempre, pero con mucho cariño, porque había volado mucho y hecho mucho por nosotros, era nuestro trabajo. Fuimos todos juntos a la pista y nos perfilamos. Todos los equipos casi iban de punta a punta de la pista, claro que muchos ya se habían ido, pero la gran mayoría estaba ahí. Los de la organización entonces sacaron una foto panorámica (porqué???) y un camerógrafo hizo un video pasando por los equipos a lo largo de la pista. Ahí se terminaban las fotos de la organización. En un rato teníamos la cerimonia de premiación, así que aprovechamos que la pista estaba libre y sacamos todas las fotos que pudimos. Sacamos una foto con el unico equipo brasileño que restaba, Aerofeg y después hicimos las nuestras, con todas las poses que se nos ocurría. Hasta tardamos un poco más, ya nos llamaban para liberar la pista. Estuvo muy bueno, nos reímos con todas las fotos que hicimos. Fue un primer momento de descontracción. Y sacamos com todas las cámaras. Lili y yo sacábamos las individuales, Renán iba con su GoPro para algunas de grupo. Fotos que seguramente iban a ir a todas las redes sociales.

Salimos corriendo de la pista. Volvimos a la carpa y en seguida salimos a pasos rápidos porque la ceremonia estaba por empezar. La ceremonia se daba en otra carpa, armada especialmente para la situación. Cuando llegamos ya había muchas personas. Muchas paradas esperando a que empezara ese momento final de la competencia. Nosotros claramente éramos casi los ultimos. Nos paramos atrás de todos, pero como la gran mayoría estaba sentado, pudimos ver bien toda la ceremonia. La organización empezó con un discurso lindo sobre el arte de la ingeniería, de como todos nosostros siempre éramos capaces de traer cosas nuevas y ideas nuevas a la competencia. Fue un discurso también de los jueces de Lockheed Martin y un tanto cuanto interesantes, pero siempre tendiendo a los clichés. Después estuvieron los agradecimientos a todos, incluso los voluntarios que ayudaron y mucho en la organización de semejante evento. Fue muy bueno, debo admitir que hay muchas faltas de estructura pero es un evento creativo, harmónico y más que todo unificador.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Después de unos largos 20 minutos, empezó la efectiva entrega de premios. Iban a pasar por todas las clases Micro, Regular y finalmente Advanced. A cada clase se les otorgaba los siguientes premios: primer, segundo y tercer lugar en presentación, relatorio, general y en como se dió la misión. Fue un largo momento y conversábamos en cuanto llamaban a los equipos de todas las clases. Nos reíamos en ciertos momentos de cómo íbamos a pasar cuando recibiéramos nuestros premios. Para cada premio, había una medalla para cada integrante. Sin embargo, caso el equipo recibiera dos primeros lugares, por ejemplo, solo recibía una medalla. Nosotros hicimos las cuentas, y con los resultados del fin de semana conseguiríamos cuatro premios. Segundo lugar en la General. Primer lugar en la Presentación (realmente fue la presentación de Oro), Segundo Lugar en Precisión de Humanitarian Package (el premio de nuestra categoría, por haber sido el segundo mejor equipo a acertar el blanco) y Tercer lugar en el Relatorio Tecnico. Fue impecable. Volveríamos a casa con cuatro premios en las espaldas, tres medallas. Era de orgullarse. Mientras esperábamos por el nuestro, los otros equipos se iban yendo a medida que iban recibiendo sus premios. En general los equipos latinoamericanos fueron bien en las otras categorías. Venezuela tuvo una EAST muy buena en la Micro. Y los equipos brasileños también fueron muy bien en el premio de presentación de las otras categorías. Aparentemente, somos realmente buenos en esa cuestión y usando el paquete Office.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Entonces llegó el turno de la Advanced. Primero relatorio. Fuimos los primeros a ser llamados. Gritamos! AAAHHHH! Los otros equipos pocos sonidos emitían y nosotros gritábamos, saltábamos y traíamos esa nuestra imagen positiva y tan marcante que habíamos pasado durante la competencia. En grupo, fuimos hasta al frente de la carpa y formamos la fila para recibir las medallas. Los jueces nos felicitaban y nos extendían sus manos para saludarlos «Well done, guys», «Good job«, nos decían simultaneamente, mientras íbamos pasando, uno de los jueces nos entregaba la medalla de tercer lugar y en seguida la colgábamos en el cuello, orgullosos del trabajo en el relatorio. Cuando todos recibían sus medallas, nos juntábamos porque la organización nos sacaba fotos del grupo, luciendo las nuestras banderas y la de Brasil. Fue un momento de consagración. Y eso que no era el unico, volveríamos tres veces más. Y las otras tres veces fueron tan emocionantes cuanto la primera. Los otros equipos de la Advanced no emitían un sonido y nosotros cada vez qeu nos llamábamos gritábamos como si fuera la ultima vez. «AeroRio» y nosotros «WOOOOWWW». El ambiente se encendía y las sonrisas de las personas se abrían porque compartían la misma felicidad que nosotros, la mirada de que sabían que nosotros realmente estábamos felices y orgullosos de ese momento unico. Luego, fuimos de Presentación, premio de Thiago y Vidigal, luego de General y entonces del Humanitarian on Target Award. Los jueces se impresionaban y nos decían «You again, guys? Congratulations».

Terminado ese momento de mucha alegría y luciendo las tres medallas, más todas las placas representativas del premio. Volvimos a la nuestra carpa para guardar todo y encerrar en definitivo. El en camino el unico ruido que se escuchaba, además de las risas de uno o de otro, era el tintinear de las nuestras medallas en el cuello y qué ruido feliz, aunque muy incómodo para los que nos rodeaban. Era el ruido de la victoria, de la felicidad y del orgullo por la nuestra hazaña.

Llegamos y empezamos a desarmar el avión para ponerlo y cogarlo por ultima vez dentro del auto de Pizzaia. Una cosa que se nos ocurrió fue donar el combustible a un equipo, el de Cedarville que nos estaban cerca nuestro. No podríamos llevarlo en el viaje de vuelta, así que mejor que lo usara alguien. Intercambiamos preguntas y ideas sobre el proyecto. Eran tambíen de Advanced y estaban muy felices de haber disputado con nosotros y de haberles hecho frente a los de Georgia. Sin dudas las conversas con los otros equipos eran siempre fructíferas y siempre nos traían algo de nuevo, otra de las grandes ventajas de estas competencias, aprender con las personas del mundo entero.

Luego de guardar todo y poner las cosa dentro del auto, nos acomodamos y fuimos en camino hacia la casa. Iba en el auto de Larissa y todos los que estábamos ahí mirábamos las nuestras medallas y las placas con una sonrisa de punta a punta y comentábamos los nuestros momentos en la competencia. En el camino de vuelta, paramos en Harbor Freight Tools, donde hicimos una compra de herramientas para renovar las del equipo y para conseguir nuevas herramientas que no teníamos en Río, y que no las podíamos conseguir allá. Estuvimos por una hora y media mirando cuando todos pagaron y decidimos volver y parar en Five Guys para comer y celebrar las nuestras conquistas. Estuvo tranquilo, principalmente ahora que el estrés de la competencia se desvanecía y solo restaban las memorias positivas y todas las situaciones que habíamos pasado.

El camino de vuelta a la casa fue largo, había trafico, pero la felicidad nos tomaba como nunca. Claro, el cansancio se nos acumulaba de muchos días y estábamos muertos. La mayoría durmió en los autos, otros se quedaban despiertos acompañando y conversando con los drivers para mantenerlos despiertos. Cuando llegamos a la casa, después de un camino tan largo algunos se fueron directo a dormir, en cuanto otros como Thiago, Erik y yo nos quedamos conversando y reflexionando sobre el futuro del equipo y sobre lo que pasó. Estuvo buena la conversa, pero se iba haciendo tarde y yo ya ni conseguía formular las frases de tanto cansancio acumulado. Me dormía sentado. Así que fui a mi habitación y me acosté sólo para despertarme al día siguiente.

Bueno, a partir de aquí se termina el relato de la competencia en definitivo. La SAE EAST 2018 había terminado y nosotros sólo volvíamos el jueves, así que tenemos tres días de descanso y para divertirnos un poco. Los que quieran seguir acompañandonos, sean libres y que seguro que van a disfrutar nuestras aventuras por los proximos días. Pero, la actuación de AeroRio se encierra por aquí hasta el día de la nuestra vuelta. Claro, la AeroFamilia sigue presente y va a seguir divirtiendose y aprovechando el tiempo JUNTOS.