Llegamos a la terminal de Buquebus con mucha anticipación. Pudimos almorzar y embarcar con calma. Gonzi estaba superexcitado en Migraciones y la persona que nos atendió miró los papeles como quince veces. La travesía fue muy tranquila. Después de ver la partida, Gonzi durmió un poco y los chicos se entretuvieron con el iPad, dibujando o leyendo. Llegamos un poco más tarde de lo previsto porque había mucho viento, pero todo en calma. Para cenar, el personal del hotel nos recomendó una restaurante con parrilla. El cuidador de autos del lugar nos indicó un lugar para estacionar. Pena que el señor no vio que el auto tenía un baúl. Marcha atrás y ruido de plástico. Filipe baja, llega el dueño del auto, conmoción dentro de la camioneta y silencio hasta que Filipe anuncia que al otro auto no le pasó nada, pero que el rack tiene la luz de guiño rota. Dimos la vuelta manzana, estacionamos en otro lugar y bajamos a cenar. Comimos rico y volvimos al hotel. Mis compañeros de viaje duermen, pero Filipe se fue a buscar una casa de electricidad para no viajar con el farol roto. Es un poco tarde, voy a despertar a los chicos.
Primera minicrisis
Pasamos Unicenter y Gonzi empezó a reclamar por el cinturón. “Vamos a ver una peli, te parece?“ Alegría y ansiedad mientras elegimos la peli, pero surge el primer problema: las películas de Backyardigans no funciooonan! 4 h de entretenimiento quedan anuladas para el viaje. Era un riesgo conocido, pero yo les tenía fe. Por suerte, pudimos negociar con Phineas y Ferb; parece que podemos seguir con más calma.
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Salimos de Benavídez
Ayer el día terminó pasadas las 2.15 y aunque nos vemos más seguido, nunca faltan los ojos llenos de lágrimas, los nudos en el estómago y la promesa de que nos veremos pronto. Hoy a las 12.03 subimos al auto. La tarea no fue nada fácil porque sobraban bolsas, bolsitas y botellas de último momento. Arrancamos y empezó a sonar el alerta de puertas abiertas. Paren el motor! No podíamos abrir la puerta del baúl así que sacamos unas cosas y todos hicimos fuerza, literalmente, para cerrar el milímetro que faltaba. Listo. Ahora podemos salir. Partiiimos! En la radio suena “Animal“ por los Warblers.
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