Estos nombres raros son campamentos dentro del Parque. Campamentos deben haber sido en el comienzo, ahora hay restaurantes, pileta, alojamientos, oficina de turismo y espacio para estacionar, etc. Todo es simple pero funcional. Salimos como a las 9 h de Okaukuejo. Siempre con la ceremonia de abrir y cerrar valijas, subir las valijas, revisar que no quede nada perdido…y un nuevo paso: sacudir todo. Los bolsos están cubiertos de una capa blanca de polvo finito, de ese que se entraña hasta el alma. Es que andar por rutas de ripio con una 4 x 4 tiene sus consecuencias. Mientras estábamos en esta tarea, se acercó un señor a sugerir que revisáramos la cabina de plástico porque él perdió la suya dentro del parque y que está prohibido bajarse del vehículo. Ya te imaginás la situación de ver todas tus cosas sueltas por el camino? Nuevo punto de atención: chequear los tornillos.
El parque está lleno de rutas internas y uno decide por dónde ir. La sugerencia era visitar los lagos porque es ahí que se reúnen los animales a tomar agua. La hora ideal es bien temprano o al atardecer. El parque cierra al atardecer o sea que no teníamos muchas opciones. En los lugares elegidos, nos cruzamos con órix, springboks, jirafas, millones de cebras, avestruces, pájaros raros y una chita. Paramos en Halali (otro campamento) para almorzar y a la tarde, llegó la mayor sorpresa: siguiendo los rastros de una caca de dimensiones considerables, encontramos un elefante. No, eran dos o tres… qué tal si te digo que eran más de 30! Era una imagen increíble. 30 elefantes moviéndose despacio… unos en filas, unos solos, unos parando para comer…los chiquitos acompañando.. Filipe quiso acercarse un poco más con la camioneta pero el tamaño de estas criaturas inspira respeto. Nos quedamos quietos observando… Gonzi pegado al ipad pero bueno.. él jura que los vio a todos.
Llegamos a Mokuti Lodge a la tarde y después de bajar todas las valijas, salimos a dar una vuelta por el hotel. Hay animales sueltos, ardillas, mangostas, etc. Nos dijeron que había un serpentario y la verdad, fuimos por curiosidad, pero era de dar miedo. Todas las serpientes eran venonosas y peligrosas. Ya era oscuro cuando volvimos así que nos fuimos a preparar para la cena. Se acabó el buen servicio y la atención cuidadosa. Los funcionarios parecían estar de mal humor.. el restaurante estaba lleno de turistas alemanes y todo era medio confuso. Cosas que pasan… por primera vez en muchos días, nos fuimos a dormir temprano.
PS: Las fotos vienen más tarde para cada una de las publicaciones. Besos a todos.
PS2: Les dejo un videíto que es gracioso por los comentarios de los turistas.
