Paisaje sorpresa

El mal tiempo nos trajo a Camboriú y, debo confesar, es una sorpresa agradable. Estamos en el Parque Unipraias con una vista impresionante. Se llega a través de un teleférico muy moderno. Los chicos están paseando en «trineo» y nosotros, caminando por el parque. Les dejo una fotito de lo que estamos viendo.

Publicado con WordPress para BlackBerry.

Día de sol

Hoy nos levantamos tarde y corrimos a desayunar. Enseguidita nos fuimos a Chihuahua. El hotel había dicho que allá nos daban sillas y sombrillas. Mentira total! La gente del lugar no tenía ni idea de qué estabamos hablando. Baño, sol, almuerzo en la playa y vuelta al hotel. Nos metimos en la pileta, que es enorme y aunque parezca raro, no había nadie. Al llegar al cuarto, nos esperaba una fuente de frutas y una carta de disculpas. Lindo gesto de parte del hotel. Ahora nos estamos preparando para salir a cenar.

Gonzi descansando antes de saltar otra vez al mar.

Punta del Este, acá estamos

Almuerzo en Piriápolis

Después de pasar por tres locales, Filipe consiguió sustituir la tapa de la luz del rack y a las 12.20 h partimos rumbo a Piriápolis. Almorzamos en un restaurante de mariscos (muy ricos  – Puertito Don Anselmo si alguna vez deciden ir) y más tarde seguimos hasta Punta del Este. Llegamos casi a las 17.30 h. Nos instalamos en el hotel y fuimos a la playa (Solanas). Tenemos que ir en auto porque no es muy cerca. Cuando llegamos, Gonzi parecía enloquecido. Corría por la playa y se mojaba. El tiempo estaba lindo pero había un poquito de viento. No estaba para entrar al mar pero él estaba muy feliz. Me puse a pensar cuándo fue la primera vez que ví el mar. No me acuerdo. Habrá sido como Gonzalo? Con esa felicidad? Después de una hora de playa, volvimos al hotel. Paseamos por los jardines y chusmeamos un poco el lugar. Volvimos a bañarnos y decidimos cenar en el hotel. Camino al restaurante, Gonzi empezó a llorar. Estaba muerto de sueño. Me volví a la habitación con él y se durmió al llegar al cuarto. Aprovecho para dejar este relato. Mañana subo fotos! Prometido. Besos.

Primera minicrisis

Pasamos Unicenter y Gonzi empezó a reclamar por el cinturón. “Vamos a ver una peli, te parece?“ Alegría y ansiedad mientras elegimos la peli, pero surge el primer problema: las películas de Backyardigans no funciooonan! 4 h de entretenimiento quedan anuladas para el viaje. Era un riesgo conocido, pero yo les tenía fe. Por suerte, pudimos negociar con Phineas y Ferb; parece que podemos seguir con más calma.

Publicado con WordPress para BlackBerry.