Día 11 (15/03) y Día 12 (16/03): Hacia casa…

Todo lo que empieza termina en algún momento. Después de 10 días, el nuestro viaje llega a su fin. Yo me desperté más o menos a las 6:30. No había dormido mucho pero había mucho que hacer y poco tiempo. Mi valija estaba prácticamente lista. Faltaban algún detalle que otro pero nada que en cinco minutos no se resolviera. Me fui a bañar y desayunar. Otra vez el desayuno fue completo. Con el de ayer, habíamos bajado bastante la despensa, sin embargo todavía restaban varias cosas, regalos para Jin que sea. Algunos como Petrus y Lucas se quedaron despiertos hasta esa hora guardando sus cosas y preparando sus valijas. Me acompañaron en el desayuno y al rato, se fueron a dormir, lo necesitaban, el día iba a ser largo. Decidieron despertarse a las 10:00, para ayudar a guardar las cosas en el auto y para salir. Las cajas en general estaban listas. El problema eran las valijas de Aero que ya en la ida no fueron muy organizadas, ahora iban a ir menos porque teníamos más herramientas, así que tuvimos que ir poniendo las cosas como pudimos. La mañana también fue de limpiar la casa y volver a poner los muebles donde estaban. Una correría para todas partes. Suerte que habíamos pedido una hora más para el check out.

El tiempo iba pasando y las cosas se iban empacando en las valijas. El living de abajo se iba quedando lleno con las valijas y con las cajas. Nos íbamos dando cuenta que realmente llevábamos muchas más cosas de las que habíamos llevado. Por ejemplo, algunos llevaban valijas dentro de valijas, así que el auto de Pizzaia iba a ir más lleno.

Uno de los nuestros problemas, es que con las compras y las comidas que fuimos sacando de la despensa teníamos mucha basura y las bolsas no entraban en las cajas de afuera. Así que tratamos de seguir las instrucciones que Jin nos había mandado cuando llegamos. Ahí, decía que en el condominio había un lugar cerca de una pileta (que ya no existía más), donde habría un deposito para la basura. Era mucha basura. Como recién habíamos bajado los asientos del auto y como era tanta basura, Matheus, Pizzaia y yo decidimos llenar el auto con la basura. Había de todo. Hasta sapatos que habían dejado pars trás. Era tanta basura que Matheusiba parado dentro del auto, mientras que Pizzaia y yo íbamos adelante buscando el dumpster. Anduvimos y anduvimos por todas las calles del Hampton Lakes y nada del dumpster. Preguntamos a los vecinos y nos respondían que nuncan habían visto el tal lugar. Así que decidimos ir al lugar dónde supuestamente era el dumpster.

WhatsApp Image 2018-03-20 at 13.28.19

La situación adentro del auto era cómica como mínimo. Estábamos andando en un auto normal con los asientos rebajados y con una montaña de basura atrás. Sólo faltaba la puerta del baúl para que fuéramos un verdadero camión de basura. Como les había dicho a los chicos, éramos el AeroBasura disponibles al servicio. Matheus iba al lado de la puerta con la ventana abierta, porque practicamente no había espacio para que el entrara. Así que cuando llegamos al dicho lugar del dumpster apenas encontramos unos basureros normales por el parque. Había un centro comunitario ahí cerca y también tenían dos tachos de basuras grandes, pero no para tanto contenido. O sea, no encontrábamos el deposito y estábamos con el auto lleno de basura sin saber que hacer. Así que juntos decidimos de tratar de ir llenando esos tachos que fuimos encontrando y ver lo que pasaba. Hicimos el curso completo de basurero. Entrega, distribución y reciclaje. Cómo nos reímos los tres. Éramos los basureros del Hampton Lakes. Bajamos del auto y empezamos a descargar las miles de porquerías que estaban dentro del auto. Pizzaia fue a los tachos del parque y Matheus y yo fuímos a los del centro comunitario. Estaban medio vacíos, así que aprovechamos y pusimos miles de cosas. Los llenamos hasta el tope. Pizzaia había llenado el suyo y no habíamos descargado ni un cuarto de lo que teníamos. Los tres enfrentamos los tachos del centro comunitario como si fueran los ultimos minutos que faltaban para irnos (que no dejaba de ser verdad). Como los tachos ya estaban al tope, Matheus hizo, digamos, una maniobra de riesgo, que Pizzaia y yo no nos olvidaríamos. Saltó sobre el tacho y dejó caer todo su peso sobre la basura que estaba dentro. Suerte que la mayoría de las cosas eran cajas y bolsas de plastico. Y lo hizo como nunca, saltaba y compactaba la basura (todo esto pasó en un lapso de 5 minutos). Como nos reímos los tres. Yo pensaba en como habíamos ido a parar ahí. De construir aviones a estar saltando sobre la basura en un tacho de basura en un condominio de Florida. Increíble lo que hacemos por Aero. Sin embargo, no fue suficiente. Los tachos, creo yo, nunca estuvieron tan llenos cuanto aquella vez. De vuelta al auto, decidimos ir a la portería para ver si había alguien. Nadie. Recorrimos todas las calles del condominio y nada. Volvimos a la casa y nos encontramos con Rob, el contratado por Jin para cuidar la casa. Estaba desde las 10:00 rondando la casa. Cuando habíamos vuelto debían ser unas 10:30. Cuando habíamos salido eran unas 9:30. A cada 10 minutos, venía a preguntarnos si ya podían entrar para organizar la casa. Con los nervios ya por todas partes, le respondí varias veces con un rotundo «NO!». La casa era de mala calidad y encima teníamos que soportar ese tipo de presión, no podía ser de lo más simpatico. Como nos miró con el auto lleno de basura, nos preguntaba que era… Ni quise responderle. Con tranquilidad le respondí que no encontrábamos el dumpster, que en teoría tendría que haber. Él me responde con un cierto tono de superioridad que en realidad nunca había existido el tal dumpster, que el podría llevar la basura con el. Todo el esfuerzo en vano, por lo menos nos rindió un momento increíblemente cómico. Rob nos dió unas bolsas gigantes de basura y vaciamos el auto de Pizzaia. Llenamos las bolsas y pasamos la responsabilidad a Rob.

Volvimos a la casa y estaban casi todos listos. Los dueños de los drones sin embargo todavía estaban en la misión de descubrir donde poner sus recién adquiridos drones. Decidieron ponerlos en las cajas de Aero, creían ser más seguros, yo por lo menos no lo estaba, tenía miedo que se los robaran, pero bueno, era un riesgo a correr. Los otros a su vez estaban bajando las ultimas valijas de arriba y juntadolas afuera. Pizzaia, Matheus, Manoel, Papa, Vivi, Renan y yo empezamos a empacar todo en el auto. Matheus dentro del auto iba manejando las operaciones. Iba jugando al Tetris nivel maximo, con bonus de volúmenes con peso medio de 25 kg. No era fácil. A las 11:00, Rob ya no tenía otra y nos pidió si podían entrar para empezar a organizar. Nos juró que si un día volviéramos, la casa estaría totalmente diferente, que iba a ser reformada a pleno. No le creí en nada, hasta porque sería muy dificil volvermos ahí. Poner las cosas en el auto realmente no fue facil, pero el boy scout lo solucionó y a la media hora cerrábamos el baúl y terminabamos toda la salida de la casa. Hice una ultima revisión para ver si nadie si olvidaba de nada y salí hacia el auto de Lucas que era el ultimo para salir. En el auto de Lucas, iban los que todavía tenían que buscar cosas y hacer unas compras finales en Target y Best Buy. Yo tenía que pasar por UPS, así que fui con ellos. Los otros autos fueron en dirección a Orlando, iban a pasar por el shopping para comer y tal vez hacer alguna compra que otra de ultimo momento.

Salimos en dirección a UPS, buscamos nuestras cosas y volvimos a la highway  en dirección a Target y Best Buy. En el auto íbamos llenos. Estábamos Bruna, Petrus, Marçano, Vidigal, Lucas, Giovanna y yo. No todos quisimos salir del auto, porque era un lío salir, además que no necesitábamos comprar nada en esos lugares. A los 20 minutos, los que fueron a hacer sus compras, volvieron y salimos en dirección al siguiente destino. Petrus tenía que buscar unos paquetes lejos, en un lugar hasta que remoto, entonces seguimos rapido por el camino. Dormir era casi que una presencia constante sobre todos, así que decidí continuar escribiendo el blog, que era una de las cosas que repelía mi sueño. Al rato, llegamos a los correos donde Petrus tenía que buscar sus cosas. Tardó unos 20 minutos y nos pareció raro que tardara tanto, pero al volver nos dimos cuenta de que el tiempo escaseaba. El vuelo era a las 17:30 y ya eran las 13:30. Todavía teníamos que llegar al aeropuerto y ayudar a despachar todo. Y eso que todavía querían ir al outlet, por ultima vez, claro que decidieron no ir. El viaje hasta Orlando tardó bastante y fue bastante incómodo, como Marçano, Bruna y yo diríamos. Por lo menos, iba escribiendo el blog y el tiempo pasó relativamente rapido.

Llegamos al aeropuerto y empezamos la entrega de los autos. Estuvimos como una media hora esperando a que los otros llegaran de los shoppings. Descargamos todo y empezamos nuestra movida por el aeropuerto. Los varios carritos con las cajas y las valias que no podían ser cargadas con las manos. Era subir y bajar por los ascensores, que por si solo era un estrés. Agregar todo el estrés, al clima medio pesado de fin de viaje y tuvimos ciertos realmente no era una de las mejores cosas. Mostraba como al mismo tiempo todos querían quedarse, todos querían volver a casa (si se termina mejor en la tranquilidad de casa). Llegamos al check in y fue un lío organizar quien iba a llevar qué durante todo el viaje, además de sus proprias valijas personales. Bruna, Giovanna y yo medio que empezamos a organizar y cada uno iba llevando sus volúmenes hacia el check in. El tiempo iba pasando y todos se iban liberando para entrar a la puerta. Una observación es que Renan y pablo iban en un vuelo diferente, que salía después, así que nos despedíamos de ellos, que sólo los íbamos a encontrar en Río. Los del auto de Lucas, no habíamos comido, así que fuimos a la misma plaza de alimentación de hace 10 días. Todos mucho mejor que en comparación a la noche anterior. Por lo menos volvíamos bien, sin malas sensaciones. El tema es que todavía nos faltaba la fila para pasar por los rayos-X y nos restaban 30 minutos para el embarque. En el medio de la fila, Lucas conversó con una de las funcionarias del aeropuerto y nos dejó avanzar. Suerte, no hubiésemos llegado a tiempo. Después de fila larguísima de los rayos-X, encontramos a todos esperandonos y a Matheus que había sido llamado otra vez para un chequeo aleatorio, medio raro, pero por lo menos, esta vez fue mucho más rapido. Cruzamos el aeropuerto con el pequeño trencito y en 20 minutos, estábamos ya entrando para el avión que iba hacia Miami.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

El vuelo a Miami fue muy corto. Yo estuve escribiendo el blog y todos los otros, menos Papa, dormían. Realmente había sido un día largo y con varios contratiempos. Así que era bueno que todos descansaran.

Salimos del avión a la hora siguiente. Ahora nos sobraba el tiempo, la conexión era de 4 horas hasta el vuelo para Río. El sol se estaba poniendo, así que en uno de los pasillos sacamos varias fotos, las que en realidad serían las ultimas del viaje. Qué vista! Seguimos camino hasta la puerta dónde nos instalamos. Más o menos que caminamos por el mismo lugar por donde habíamos venido. Recordábamos los momentos que pasamos en ese aeropuerto, que no fueron de los más tranquilos. Yo decidí quedarme escribiendo el blog, tendría bastante tiempo para escribir, así que aproveché al maximo. El resto o se quedaban descansando en las sillas, o iban a dar una vuelta por el freeshop, o se iban a comer algo rico, porque la comida del avión no era un paraiso. Todos medio que se separaron, tratando de hacer lo que tenían ganas. Las cuatro horas, sin embargo, pasaron muy rapido. Había escrito bastante pero todavía faltaba mucho. Me dije a mi mismo quee iría escribir más durante el vuelo.

DSC_0458 (2)

A las 22:30, fuimos llamados a las puertas y seguimos camino hacia el avión. Guardamos nuestras pertenencias y sentamos en nuestros asientos. Se vendrían 8 horas de vuelo hasta Río. Durante la primer hora y media de vuelo escribí y empezé a ver un peli. Después lo unico que hice fue comer la cena, que no había comido en el aeropuerto, y el desayuno. El resto del tiempo estuve durmiendo de una manera tan pesada, que ni me importé del asiento estar tan incómodo. El tiempo pasó volando mientras dormía profundamente, resultado de tantos días exaustivos, pero tan buenos.

A las 8:00, aterrisábamos de vuelta en el Galeão y desembarcábamos del avión. Nos reunimos a la salida del avión. Algunos fueron al baño y yo esperé que todos llegaran. Durante la ultima hora de vuelo, me quedé pensando en algo que decir al equipo. Antes de que pasáramos, ahí en la salida del avión, era la ultima vez que estaríamos todos JUNTOS. Después vendría el lío de las valijas y consequentemente el reencuentro con los padres. Así que pedí que todos esperaran un poco y hice un pequeño discurso. Lo que dije basicamente lo voy a decir en la conclusión de esta narrativa, entonces no se preocupen que después les cuento. Fue un momento lindo, porque todos estaban cabisbajos y pude al menos, levantar un mínimo el ánimo de todos, y en resumen decía que era un honor trabajar y convivir con esas personas tan increíbles y tan amigas mías. Aunque sea un introvertido, son esos los momentos que más importan y tenía que expresarlo para todos, que todos supieran lo cuan increíble fue para mí toda la experiencia de haber ido con todos ellos a Lakeland.

Al terminar mi breve discurso, fuimos todos juntos hacia Migraciones y no tuvimos problemas, así que seguimos hacia las cintas para buscar las nuestras valijas. Otra vez toda la comitiva de AeroRio con los miles de carritos se reunía para esperar que todos estuvieran con sus volúmenes que habían traído de Lakeland. La mayor perocupación del momento del viaje de vuelta era pasar por Aduana. Los que habían comprado drones estaban con miedito de pasar por ese pasillo tan malevolo. Como estábamos todos con la misma remera y que llevábamos las medallas colgadas en el cuello, los de Aduana nos dejaron pasar y éramos libres y estábamos de vuelta a Brasil, oficialmente. Algunos quisieron pasar por el freeshop así que estuvimos unos veinte minutos esperando a que todos se reunieran en la salida.

Un momento lindo que vino en seguida es que los padres habían preparado una sorpresa para cuando llegáramos a Río. Encima, dijeron que los de TV PUC-Rio iban a estar para entrevistarnos y hacernos preguntas por nuestra hazaña. En la salida hicimos una fila, y vimos algo increíble. Todos los padres nos esperaban con remeras con nuestro simbolo de AeroRio, pero diciendo AeroPadres. Había al fondo colgado sobre dos carritos un banner con nuestra foto y nuestros logros. Era espectacular y super linda la intención de todos los padres. Finalmente, cuando llegamos nos reunimos con nuestros padres y los abrazamos. En fin estábamos en casa. Los de TV PUC-Rio me llamaron y respondí las preguntas que me hacían sobre el nuestro increíble viaje. A Larissa, Pablo y Thiago tambíen les entrevistaron y ellos hicieron lo mismo. Los momentos siguientes comprobaron mi teoría. Muchos padres ya se iban y se llevaban a sus hijos para sus casas, mientras otros se quedaron, como yo, se quedaron para ayudar a llevar las cosas a la PUC, así que estuvimos en pequeños grupos y separando el grupo para declarar el fin del viaje.

Manoel y yo decidimos ir en el camión para acompañar las cajas y valijas de Aero. Fue un viaje largo por el intenso tráfico de Río, pero la conversa que tuve con Manoel fue muy fructífera, hablamos del futuro del equipo y de los momentos geniales que pasamos en Lakeland. Fue un viaje largo que se hizo corto. A la hora y media, llegamos a la PUC pero ahora volvíamos con la victoria en el cuello y en las remeras. Desembarcamos todo en la PUC, y con el calor húmedo de Río fuimos de a poco llevando las cajas y valijas pesadas de vuelta al laboratorio de Aero. Después de 12 días, todo volvía a su lugar y volvíamos al lugar que tanto nos gusta y que tanto nos hace reunir todos los días de clases. Los que quedamos y volvimos del aeropuerto para la PUC, Manoel, Renan, Pablo, Lili, Larissa y yo decidimos ir a comer a Outback para cerrar nuestro viaje. Allá, Vidigal se juntó a nosotros y tuvimos un almuerzo divertido y rico. De ahí, fui con Thiago en el auto de vuelta a casa y con eso encerraba oficialmente el nuestro viaje.

Oficialmente, los relatos del viaje se terminan aquí, así que fue un honor escribirlos para la historia y muy gratificante poder dejar un pedazito que sea de nuestro equipo, AeroRio, para todos ustedes. El próximo texto es una conclusión más organizada y más elaborada. Así que esperen por el ultimo texto de la Saga sobre alas, que va a guardar una sorpresa. Los que encierran sus lecturas acá, muchísimas gracias por acompañarnos y conocernos un poco más, espero que les haya podido transmitir lo cuan Aero es especial. Muchas gracias.

Dia 10 (14/03): AeroRio invade Universal

Hoje foi um dia totalmente diferente. Embora eu estivesse convivendo por 9 dias com essas pessoas incríveis, essa foi uma das primeiras vezes que fizemos algo, pelo menos para mim, fora do AeroRio. Sim, às vezes fazíamos festas para comemorar uma ou outra conquista nossa, como quando ganhamos o SAE Brasil 2017, mas novamente o Aero foi o motivo que nos unia, puramente, o que nos fazia reunir. Agora íamos visitar o parque da Universal Studios todos juntos, para nos divertirmos juntos, era pura amizade (observe, claro, que as amizades já existiam há bastante tempo). E a melhor parte é que todos fomos. Eles nos disseram que no ano passado alguns ficaram, porque não queriam ir. Desta vez fomos todos. Seria caro, mas a experiência foi ótima.

Nós acordamos cedo, mais ou menos 6:00. Dormimos tarde, mas pelo menos tínhamos certeza de que as coisas do Aero estavam praticamente prontas e guardadas. Nós poderíamos ficar até mais tarde em Orlando aproveitando. Claro, nós ainda tínhamos que guardar todas as nossas coisas e para alguns que compraram de tudo, espaço seria algo que sentiriam falta nos dias seguintes. Tudo até que nos organizamos bem.

Uma coisa interessante, ou não, é que de vez em quando, como descrevi nos textos anteriores, fomos ao Wallmart para comprar comida para o jantar, ou para lanches e café da manhã. A questão é que, em geral, todos compraram muita comida nos anteriores. Em outras palavras, na despensa e na geladeira havia muitas coisas para comer e apenas dois cafés da manhã restavam. Até porque não íamos jantar ou almoçar em casa hoje. Então, o café da manhã de hoje foi bem servido. Todos liberaram suas coisas para o resto da equipe para esvaziar a despensa e a geladeira, não havia mais propriedade privada em termos de comida. Todos estavam se preparando e alguns usavam suas roupas novas para este dia. Nós decidimos ir em três carros, no Pizzaia, Larissa e Renan, poderiam dar uma pausa para o Lucas, que dirigiu muitas milhas (odeio essa unidade, por sinal) nos últimos dias. Eu fui no carro do Pizzaia. Giovanna estava passando músicas, estilos que Pizzaia não apreciava muito. Ele teve que ceder, estava dirigindo e tinha que estar atento ao volante e ao GPS. Mais uma vez foi difícil ficar acordado, mas apesar de ainda estar cansado, continuei a escrever o blog que foi uma das coisas que me ajudaram a ficar acordado. Fomos por uma estrada alternativa, longa, mas sem trânsito, pelo menos. Quando estávamos perto,  notou-se o número de pessoas que estavam visitando o mesmo parque que nós. Não ia ficar vazio, era o Spring break. Chegamos ao estacionamento e já sentíamos o quão caro era o ambiente. Pagar o estacionamento foi doloroso. Chegamos ao nosso estacionamento e nos encontramos com Renan. Larissa estava chegando. Então começamos a nos mudar para a entrada. Nós andamos e depois de uma longa fila, fomos através dos raios-X para entrar no complexo do parque. Juntos fomos para a bilheteria da Universal. A linha de compra para grupos era enorme, então decidimos passar pela linha individual que também era eterna, mas menor. Na fila, decidimos como faríamos para saber se estávamos em um grupo. O acordado é que cada um iria receber um número como identificação e ao mesmo tempo fazíamos uma lista de chamada. «Um, dois três …» e cada um gritava seu número, mostrando-se presente. Na fila funcionou, pelo menos. Às 9:00, finalmente chegamos para comprar os ingressos e novamente sentimos a dor em nossos bolsos, muitos já haviam gasto todos os seus dólares.

Universal Studios Orlando Park - AeroRio

Fomos com os tickets na mão e fomos até a entrada, com uma fila gigante de novo. Nós tiramos selfies como um grupo e esperamos, com risadas e conversas em todos os lugares. Quando passamos pela entrada, mostramos nossos ingressos e registramos nossas impressões digitais, porque poderíamos alugar armários para guardar coisas, enquanto íamos em alguma atração. Ao sair, reunimos todos e tentamos contar. «Um, dois, três …» E nada daí para frente. Para terem uma ideia, eu era o número 15 e nunca falei meu número o dia todo, o sistema era tão desfuncional e tão cômico e nunca funcionou, serviu como uma piada para o dia. Nós sempre interrompíamos aos 5. Como o Vidigal estava atento, contava o número de 19 pessoas de vez em quando.

A primeira atração que decidimos ir foi a montanha-russa no parque. Fomos todos juntos, exceto Renan, que não era um grande fã dessas máquinas produtoras de adrenalina. Ficamos na fila por um longo tempo, pelo menos 1 hora. Estava quente, então não tivemos nenhum problema com o frio. Quando estávamos perto do fim da fila, os autofalantes avisaram que a atracção estava atrasada devido a dificuldades técnicas e meteorológicas. Decidimos deixar a fila, que esperamos em vão. Melhor aproveitar o tempo em outras atrações. Continuamos andando pelo parque em busca de outros entretenimentos. Nós fomos olhar em volta e depois de 30 minutos chegamos ao fim do parque e decidimos ir ao simulador MIB e depois aos Simpsons. Descobrimos que, se estivéssemos percorrendo a fila de single riders, a fila ficaria mais rápida, melhor para nós que queríamos visitar o maior número possível de atrações. Eram brinquedos divertidos e se mostraram bons brinquedos para começar.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Ao lado dos Simpsons, havia um desses desafios para ver quem bate mais forte com o martelo. Uma demonstração de força para a equipe do Crossfit. Foram Thiago, Marçano e Pablo. Marçano foi quem foi mais longe, mas não foi o suficiente para ganhar qualquer prêmio. Thiago e Pablo tentaram usar toda a sua experiência, mas isso não deu muito certo. Aquele que organizou o jogo até deu a Marçano uma oportunidade extra, mas novamente ele não alcançou a glória.

WhatsApp Image 2018-03-14 at 20.13.59

Continuamos a caminho da área de Harry Potter do parque. Tudo muito bem decorado e organizado. Depois de um tempo, fomos para o simulador de Harry Potter e foi bom, mas um tema é que, como você pode ver, eu estou usando muitas expressões como «um tempo», «Mais tarde», «em breve» e para cada expressão acrescente uma hora, 45 minutos, por aí. O bom é que passamos muito tempo conversando, o que era basicamente o objetivo de tudo isso, estar juntos e nos divertir juntos.

Na saída, decidimos que, como muitos de nós estavam com fome, fomos comer e depois continuar o nosso caminho pelo parque. Fomos a um lugar próximo, meio italiano. Os pratos não eram espetaculares, mas eram bons o suficiente para saciar nossa fome. Comimos em grupos separados, até porque encontrar uma mesa para 19 pessoas não ia ser nada fácil. A refeição foi boa e depois de 30 minutos nós voltamos à caminhada em grupo.

DSC_0248 (2)

Por aí perto, estava a montanha-russa/simulador da múmia. Nós fizemos a fila e novamente nos deu momentos engraçados. Depois de um tempo, estávamos andando e nos divertindo nas voltas e contra-voltas da montanha-russa. No final, vimos nossas fotos e precisamos de pelo menos 10 minutos para observar cuidadosamente todos os detalhes maravilhosos dessas fotos (ironia alert). Como nós rimos! Era cada cara engraçada e surpreendente. Nós não podíamos mais parar de rir.

Continuamos a caminho da montanha russa que havíamos tentado antes. Desta vez fomos como um grupo, a fila demorou um pouco mais, mas estávamos indo juntos. Nós fomos em um bom momento da tarde. Pouco sol mas agradável para subir na montanha russa. Na fila, estávamos decidindo como nos organizaríamos nos assentos dos carros. Depois de muito tempo, subimos para os carros. Podíamos escolher uma música para ouvir no caminho, para adicionar uma imersão maior. Todos nós escolhemos a nossa e lá fomos para a adrenalina. Muito bom o passeio. A montanha-russa foi realmente incrível. Todos nós gritamos e tiramos em parte a angústia de toda a viagem. Nós levamos problemas e situações pela garganta. Foi terapêutico se é possível dizer isso. No final do passeio, nos encontramos embaixo e vimos as fotos e vídeos. Outra onda de risada generalizada. Nós choramos de tanto rir com o vídeo do Pablo. Suas reações foram muito boas. Aqueles momentos que todos nós rimos juntos e aproveitamos juntos foram os que eu também queria guardar por muito tempo.

Saímos e encontramos Renan descansando no campo ao lado. Mostramos a ele o vídeo e ele também morreu de rir. Nós também descansamos um pouco lá, alguns estavam meio tonto da recente caminhada. Conversamos e depois de 15 minutos decidimos continuar nossa jornada. Fomos a outro simulador e na saída nos encontramos em frente ao lago principal do parque. Uma bela vista para tirar fotos. Nós tiramos individuais e em grupo. Marçano e eu dissemos que todas foram para fotos de perfil. E acabou que sim … elas renderam e muito, bom para Marçano e eu, os fotógrafos oficiais da equipe.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Naquela momento, um pequeno grupo decidiu voltar à montanha-russa, incluindo Petrus, Erik, Papa, Pizzaia, Vidigal, Matheus, Giovanna e eu. Nós queríamos sentir a adrenalina novamente. Foi também um bom momento do dia. O sol já estava se pondo e a vista era incrível.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Os outros foram para outro simulador porque queriam aproveitar todas as atrações. Enquanto nós oito continuamos na montanha russa, subindo de novo e de novo. Devemos ter ido umas três vezes mais. Na quarta seguida (quinta do dia) encontramos o resto do grupo que também decidiu vir e sem dúvida foi a melhor vez. Todos do AeroRio, ou bom, aqueles que quiseram ir, saímos nos últimos dois carros do dia. Já era noite e eram 8:30. Todos juntos gritando com as curvas e manobras da montanha-russa, que sensação incrível.

Quando terminamos, não tivemos outra escolha senão sair. Quando voltamos, tiramos fotos à noite com o globo da Universal e depois tentamos comer no Hard Rock Café. Infelizmente, não havia lugar, nós teríamos que esperar por uma hora, então decidimos voltar a comer alguma coisa ao longo do caminho. Nós fomos para os carros e no caminho tiramos algumas fotos, muito cansados e um pouco atordoados de tantas vezes que nós subimos na montanha-russa.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Voltar foi um longo caminho. Eu tentei ficar acordado no carro de Renan, mas acabei cedendo à fadiga (desculpas Renan, o dia que eu tiver que dirigir, pode dormir à vontade) e a única coisa que eu vi desde que deixamos Universal foi o Burger King, quando chegamos. Comemos algo rápido porque queríamos voltar para casa para guardar nossas coisas.

Neste último jantar juntos, notei pela primeira vez algo que se tornaria comum nos próximos dois dias. A convivência eo ambiente tornou-se levemente pesada. Ainda por cima, para melhorar o ambiente, a comida não era boa e Larissa tinha ficado no carro dormindo e descansando porque tinha dirigido muito nos últimos dias, era realmente difícil dirigir em um carro diferente, em um lugar diferente e com a responsabilidade de levar todos nós e as nossas coisas, muita de coragem Larissa, assim como Pizzaia, Lucas e Renan. Enquanto isso, tudo em silêncio. Eu olhei para os lados e todos estavam meio cabisbaixos. Com os rostos sérios e um pouco tristes, notou-se que a todos lhes havia caído a ficha de que a viagem estava prestes a acabar e que, embora ainda nos íamos encontrar todos os dias na PUC e que ainda passássemos mais dois dias juntos, o sentimento de fim chegou. É claro que as amizades e a união que conseguimos construir levarão muito tempo para desaparecer (espero que nunca na realidade), mas as coisas mudariam um pouco, a rotina nos pesa e nos distancia. O bom é que somos AeroRio e rotina é algo difícil de conseguir.

Nós voltamos para a casa e começamos a arrumar as coisas. Para alguns como eu não havia muito problema, eu não carregava muito mais do que tinha. Para outros, era difícil e precisaram pedir ajuda e espaço dos outros para fechar suas malas. Exemplos não dizer, mas vou apenas mencionar que havia 6 litros de shampoo, um compressor de tamanho pequeno, uma coleção de vários, três drones (o quê diria a Alfândega no Brasil) e uma bolsa grande de GAP perdida (e sem dono até o dia seguinte) envolvidos. Proprietários que se identifiquem mais tarde (ou não).

Eu preparei minhas coisas e guardei coisas do Aero até às 2:00, outros ficaram acordados, porque o trabalho de fechar a mala era mais complicado. Deixei tudo organizado para amanhã, porque ia ser um longo dia e corrido. Também, o check-out era às 11:00, então teríamos que sair da casa mais ou menos como nós a recebemos. O último dia de férias em Lakeland acabou e amanhã tínhamos toda a viagem de volta ao Rio que ainda tinha muito a nos reservar. Vamos ver o que acontece.

Día 10 (14/03): AeroRio invade Universal

Hoy fue un día totalmente diferente. Aunque estuviera conviviendo por 9 días con estas personas increíbles, esta era una de las primeras veces que hacíamos algo, por lo menos para mí, fuera de AeroRio. Sí, a veces hacíamos unas fiestitas para celebrar una que otra, como cuando ganamos el SAE Brasil 2017, pero nuevamente Aero era el motivo que nos unía, lo que nos hacía reunir. Ahora íbamos a visitar el parque de Universal Studios todos juntos, para divertirnos juntos, era por pura amistad (observen, claro, que las amistades ya venían de hace tiempo). Y lo mejor es que íbamos todos. Nos contaron que el año pasado unos se quedaron, porque no querían ir. Esta vez estábamos todos. Iba a ser caro, pero la experiencia era genial.

Nos despertamos temprano, como unas 6:00. Dormimos tarde, pero por lo menos teníamos la seguridad que las cosas de Aero estaban practicamente listas y guardadas. Podríamos quedarnos hasta tarde en Orlando aprovechando. Claro, todavía teníamos que guardar todas nuestras cosas y para algunos que se habían comprado de todo en los outlets espacio es lo que iba a faltar para los días siguientes. Todos hasta que nos habíamos organizado bastante.

Una cosa interesante, o no, es que a cada tanto, como describí en los textos anteriores, íbamos a Wallmart a comprar comida para la cena, o para meriendas y desayunos. El tema es que en general todos habían comprado demasiada comida para los días que restaban. O sea, en la despensa y en la heladera había muchas cosas para comer y sólo restaban dos desayunos. Hasta porque no íbamos a cenar ni almorzar en la casa hoy. Así que el desayuno de hoy fue bien servido. Todos liberaron para el resto del equipo sus cosas para poder ir vaciando la despensa y heladera, no había más propriedad privada en los términos de comida. Todos se iban preparando y algunos lucían sus ropas nuevas para este día. Decidimos ir en tres autos, en el de Pizzaia, Larissa y Renan, le vendría bien un descanso a Lucas, que manejó muchos kilómetros los ultimos días. Fui en el auto de Pizzaia. Giovanna iba pasando musica, estilos de los cuales Pizzaia no era muy apreciador. Tuvo que ceder, estaba manejando y tenía que estar atento al volante y al GPS. Otra vez fue dificil mantenerse despiertos, pero aunque seguía cansado, continué escribiendo el blog que era una de las cosas que me ayudaba a estar despierto. Fuimos por un camino alternativo, largo pero sin tráfico, por lo menos. Cuando nos acercamos se notaba la cantidad de personas que iban a visitar el mismo parque que nosotros. No iba a estar vacío, era época de Spring break. Llegamos al estacionamiento y ya sentíamos cuan caro era el ambiente. Pagar el estacionamiento fue doloroso. Llegamos al nuestro espacio para estacionar y nos reunimos con Renan. Larissa estaba por llegar. Así que nos empezamos a desplazar para la entrada. Caminamos y después de mucha fila pasamos por los rayos-X para entrar al complejo de los parques. Juntos fuimos hasta la boletería de Universal. La fila para grupos era gigante, así que decidimos pasar por la fila individual que también era eterna, pero menor. En la fila decidíamos como íbamos hacer para saber si estábamos en grupo. Lo acordado es que cada uno iba a recibir un número como identificación y a cada tanto hacíamos un check list. «Uno, dos tres,…» y cada uno gritaba su numero, mostrandose presente. En la fila funcionaba, por lo menos. A las 9:00, finalmente llegábamos para comprar los tickets y otra vez sentimos el dolor en los nuestros bolsillos, muchos ya se habían gastado todos sus dólares.

Universal Studios Orlando Park - AeroRio

Pasamos con los tickets en manos y fuimos hacia la entrada, con fila gigante otra vez. Sacamos selfies en grupo y esperábamos, con risas y conversas por doquier. Al pasar por la entrada, mostramos nuestros tickets y registramos nuestras huellas digitales, porque podíamos alquilar lockers para guardar las cosas, mientras íbamos en alguna atracción. Al salir, juntamos a todos y tratamos de hacer el conteo. «Uno, dos, tres…» Y nada de ahí en delante. Para que tengan una idea, yo era el número 15 y nunca lo dije en todo el día, sistema era muy gracioso y nunca funcionó, nos sirvió como anécdota para el día. Siempre interrumpíamos en el 5 como mucho. Cómo Vidigal estaba atento, iba contando a cada tanto el número 19 de personas.

La primer atracción que decidimos ir era la montaña rusa del parque. Fuimos todos juntos, menos Renan que no era muy fan de estas máquinas productoras de adrenalina. Estuvimos en la fila por mucho tiempo, por lo menos 1 hora. Hacía calor, así que no tuvimos problema con frío. Cuando estábamos a poco del fin de la fila, por los parlantes avisaron que la atracción se estaba retrasando por dificuldades técnicas y meteorologicas. Decidimos salir de la fila, mismo que hubiésemos esperado en vano. Mejor aprovechar el tiempo en otras atracciones. Seguimos caminando por el parqueen búsqueda de otras diversiones. Fuimos mirando todo y a los 30 minutos llegamos al fin del parque y decidimos ir al simulador de MIB y después el de los Simpsons. Descubrimos que si íbamos por la fila de single rider la fila andaba más rapido, mejor para nosotros que queríamos visitar el maximo de atracciones posible. Fueron divertidos y se mostraron buenos juguetes para empezar.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Al lado de los Simpsons había uno de esos desafíos para ver quien pega más fuerte con el martillo. Una demostración de fuerza para los de Crossfit del equipo. Para la primera vez fueron Thiago, Marçano y Pablo. Marçano fue el que había llegado más lejos, pero no era lo suficiente para ganar cualquier premio. Thiago y Pablo trataron de usar toda su experiencia, pero no les rindió mucho. El que organizaba el juego hasta le dió una oportunidad extra a Marçano, pero nuevamente no logró la gloria.

WhatsApp Image 2018-03-14 at 20.13.59

Continuamos camino hacia la zona de Harry Potter del parque. Todo muy bien ambientado y organizado. Al rato, fuimos al simulador de Harry Potter y estuvo bueno, pero un tema es que como pueden observar, estoy usando muchas expresiones del tipo: «Al rato», «Después», «en seguida», y para cada expresión agreguen una hora, 45 minutos, por ahí. Lo bueno es que pasábamos mucho tiempo conversando, que en gran parte era el objetivo de todo esto, estar juntos y divertirnos juntos.

El simulador Harry Potter era realmente bueno. A la salida decidimos que como muchos estaban con hambre que fuéramos a comer y después siguiéramos camino por el parque. Fuimos a un lugar cerca, medio italiano. Los platos no eran espectaculares pero eran buenos lo suficiente para sacar nuestra hambre. Comimos en grupos separados, hasta porque para encontrar una mesa para 19 personas no iba a ser del todo facil. Comimos rico y a los 30 minutos estábamos de vuelta caminando en grupo.

DSC_0248 (2)

Cerca de ahí, estaba la montaña rusa/simulador de la Momia. Hicimos la fila y otra vez nos rindió momentos graciosos. Al rato, estábamos andando y divirtiendonos en la vueltas y contra vueltas de la montaña rusa. Al final, vimos las nuestras fotos y necesitamos por lo menos unos 10 minutos para observar con cautela todos los detalles maravillosos de esas fotos (ironía alert). Cómo nos reímos!! Era cada cara graciosa y sorprendente. No podíamos más de la risa.

Seguimos camino hacia la montaña rusa que habíamos tratado de ir antes. Esta vez fuimos en grupo, la fila tardó un poco más pero íbamos ir juntos. Fuimos en un buen momento de la tarde. Poco sol pero lindo para andar en la montaña rusa. En la fila, íbamos decidiendo como nos íbamos a organizar en los asientos del carro. Después de un largo rato subíamos a los carros. Podíamos eligir una música para escuchar en trayecto, para agregar una imersión mayor. Todos eligimos las nuestras y ahí fuimos hacia la adrenalina. Muy bueno paseo. La montaña rusa era realmente increíble. Todos gritamos y sacamos en parte la angustia de todo el viaje. Sacamos los problemas y las situaciones por la garganta. Fue terapéutico si se puede decir así. Al terminar el paseo nos encontramos abajo y vimos las fotos y videos. Otra ola de risas generalizada. Lloramos de tanto reír con el video de Pablo. Sus reacciones eran muy buenas. Esos momentos que todos reíamos juntos y aprovechando eran los que también quería guardar por mucho tiempo.

Salimos y encontramos a Renan que descansaba en el campo de al lado. Le mostramos el video y también se moría de reír. También descansamos un poco ahí, algunos estaban medio mareados del reciente paseo. Conversamos y a los 15 minutos decidimos continuar la nuestra ida. Fuimos a otro simulador y a la salida nos encontramos en frente al lago principal del parque. Una linda vista para sacar fotos. Sacamos individuales y en grupo. Marçano y yo deciamos que iban todas para las fotos de perfil. Y terminó que si… rindieron y mucho las fotos.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

En ese momento un grupito decidió volver a la montaña rusa incluyendo a Petrus, Papa, Pizzaia, Vidigal, Matheus, Giovanna y yo. Queríamos volver a sentir la adrenalina. Además era un momento del día lindo. El sol ya se estaba poniendo y resultó que la vista era increíble.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Los otros fueron a otro simulador querían aprovechar todas las atracciones. Mientras que nosotros siete seguimos en la montaña rusa, subiendo una y otra vez. Debemos haber ido unas tres veces más. En la cuarta seguida (quinta vez del día) encontramos al resto del grupo que también decidió venir y sin dudas fue la mejor. Todo AeroRio, o bueno, los que quisieron ir, salimos en los dos ultimos carros del día. Ya era de noche y eran las 20:30. Todos juntos gritando con las vueltas y maniobras de la montaña rusa, que sensación genial.

Al terminar, no teníamos otra que sino salir. Al volver sacamos fotos de noche con el globo de Universal y después tratamos de ir a comer al Hard Rock Café. Desafortunadamente, no había lugar, habría que esperar por una hora, así que decidimos volver para comer algo en el camino. Fuimos a los autos y en camino sacamos algunas fotos, muy cansados y un poco mareados de tantas veces que anduvimos en la montaña rusa.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Volver fue un camino largo. Yo traté de quedarme despierto en el auto de Renan, pero terminé cediendo a la fadiga del cuerpo (disculpas Renan, el día que tenga que manejar piedes dormir lo que quieras) y la única cosa que vi desde que salimos de Unovera fue el Burger King cuando llegamos. Comimos algo rapido porque queríamos volver a la casa para guardar nuestras cosas.

En esta ultima cena juntos noté por primera vez algo que se haría común en los proximos dos días. La convivencia se hizo levemente pesada. Encima, la comida no estaba buena y Larissa se había quedado en el auto durmiendo porque manejar la desgastaba mucho, era realmente dificil manejar en un auto diferente, en un lugar diferente y con la responsabilidad de cargar a todos nosotros y nuestras cosas, mucho coraje de Larissa, bien como de Pizzaia, Lucas y Renan. Mientras tanto todos en silencio. Miraba para los lados y estaban casi todos cabisbajos. Con los rostros serios y un poco entristecidos, se notaba que a todos se les había caído la ficha de que el viaje se terminaba y de que aunque todavía ibamos a encontrarnos todos los días y de que todavía iríamos pasar dos días mas juntos, la sensación de fin vino. Claro, las amistades y la unión que logramos construir va a tardar muchísimo en deshacerse (espero que nunca en realidad) pero las cosas cambiarían un poco, la rutina nos pesa y nos distancia. Lo bueno es que somos AeroRio y rutina es algo difícil de conseguir.

Volvimos a la casa y empezamos a empacar las cosas. Para algunos como yo no hubo mucho problema, no llevaba muchas cosas más. Para otros, les fue dificil y tuvieron que recorrer a la ayuda y espacio de otros para poder cerrar sus valijas. No digo ejemplos pero sólo voy mencionar que había 6 litros de shampoo, un compresor de tamaño mediano (sí, no estoy jugando), tres drones y una bolsa grande de GAP perdida (y sin dueño hasta el siguiente día) para despachar. Los dueños que se identifiquen después (o no).

Yo preparé mis cosas y estuve guardando cosas de Aero hasta las 2:00, otros se quedaron despiertos directo, porque su trabajo de cerrar la valija era mas complicado. Dejé todo organizado para mañana, porque iba a ser un día largo y corrido. Además el check out era a las 11:00 así que tendríamos que dejar la casa más o menos como la recibimos. El ultimo día de vacaciones en Lakeland se terminaba y mañana se venía toda la movida de vuelta a Río que todavía nos tenía mucho que reservar. Vamos ver lo que pasa.

Dia 9 (13/03): Noite estranha em Tampa

Hoje foi um dia de passeio novamente. Na verdade, dizer dia é difícil. Nós começamos bem tarde. Como ficamos acordados até tarde na casa nos divertindo, jogando bilhar, à bola, alguns até aproveitaram a piscina, mesmo congelada e parcialmente limpa, acordamos muito tarde. Eu, pelo menos, dormi pouco, mas como eu era a única pessoa que estava acordada, fiquei limpando e organizando a casa um pouco, pelo menos no andar de baixo, que estava um pouco desorganizado nos últimos dias. Me ajudou a passar o tempo e eu tomei café da manhã tranquilamente e esperei que todos acordassem. Enquanto isso, Eduardo acordou e também selecionamos algumas fotos para colocar nas redes sociais do Aero. Essa parte da equipe é muito importante, porque nos ajuda a ganhar visibilidade e talvez conseguir novos patrocinadores. Então Larissa também veio e continuaram escrevendo o texto para mostrar oficialmente nossos resultados. O tempo passava e mais pessoas iam acordando. Como não havia um plano concreto, todos estavam organizados de acordo com seus tempos. Era meio-dia, quando um grupo decidiu ir a Orlando para ir ao shopping. Pablo, Thiago e Eduardo estavam procurando alguns drones para comprar, então eles já tinham o plano de compra. Outros também foram ao shopping para ver o que poderia haver. Como não havia planos em particular, por volta das 13 horas, decidi tirar algumas fotos no terreno do outro lado da rua. Eram fotos para demonstração e de agradecimento para os nossos patrocinadores. É a nossa maneira de expor suas marcas. Com a ajuda de Giovanna e Matheus, montamos as fotos e as tiramos. Como nós as íamos postar nas redes, tinham que ser boas. O tempo passou rapidamente e o grupo quase inteiro resolveu ir para Orlando. Eu queria continuar nas fotos e como o Lucas estava indo para Tampa, aproveitei o fato de que estava atrasado e continuei na minha atividade. Além disso, eu poderia conhecer Tampa, eu não conhecia, e eu não sentia a vontade de voltar para Orlando novamente.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Às 15, mais ou menos 1 hora depois que os outros saíram, Lucas nos chamou e nós guardamos tudo rápido dentro da casa e partimos para Tampa. Nós não éramos muitos. Lucas, Petrus, Matheus, Giovanna e eu fomos para Tampa. Agora chega um momento em que não tenho capacidade de descrever o que os outros fizeram, bem capaz de perder muitos detalhes se eu tentasse, então vou lhes contar nossa viagem a Tampa, mais como uma maneira de continuar nossa história.

A viagem não foi tão curta quanto para Orlando. Tampa é uma hora e vinte da casa. Então eu aproveitei a viagem para escrever as notas do blog, porque eu estava muito atrasado com os dias. Estávamos conversando e até li algumas seções dos textos que escrevi. Eles gostaram, e bem, agora eles estão aqui para que todos possam apreciá-los. Foi uma viagem muito tranquila e aproveitamos as vistas ao longo do caminho para discutir várias coisas sobre a nossa ida a Tampa. Quando chegamos a Tampa, que eu realmente gostei, uma cidade mais bonita que Orlando e com o mar por perto, algo que não víamos desde que chegamos. O dia foi espetacular. Céu ensolarado e claro.

Fomos a um shopping de Tampa, mas para aqueles que tinham alto poder aquisitivo. Do lado de fora podia-se ver isso. Os carros de baixo nível eram Mustangs. Façam suas opiniões. Então, quando estacionou, Lucas quis me mostrar como o carro estacionava sozinho. E para mostrar o quanto ele confiava no carro, ele decidiu fazer isso ao lado de um Mustang. Apertou os botões e o carro começou a manobrar freneticamente, girando o volante com toda velocidade e abruptamente. Houve um momento em que o carro estava de ré, e estava indo na direção do Mustang e por muito pouco não bateu naquele carro. Felizmente, Lucas apertou o freio, caso contrário, teríamos deixado a nossa marca em Tampa. Como rimos! As reações de todos foram muito divertidas e Giovanna filmou todo o movimento frenético do carro. Era impressionante, estacionou simetricamente e precisamente.

Saímos do carro e fomos ao shopping. Quando chegamos, decidimos fazer a mesma coisa ontem e nos encontrar no local marcado às 18h30. Duas horas e meia para ir às compras. Nós nos separamos menos Matheus e eu. Mais uma vez fomos fazer compras «com os olhos», fazer atividade turística. O shopping era muito moderno e muito elegante. Nós passamos por lojas que apenas entrássemos provavelmente teríamos que pagar, como a da Tesla que mostrava dois de seus carros elétricos incríveis. Matheus e eu vimos com todos os detalhes os dois carros impressionantes. Nós tivemos tempo. Depois continuamos andando e passamos pelo centro comercial. Já era hora, então decidimos voltar. Nada de Petrus, Lucas e Giovanna. Esperamos por meia hora até decidirmos dar mais algumas voltas, porque certamente demoraria mais. Matheus até foi comer, porque até então não tínhamos almoçado. Acontece que apenas às 20 estávamos reunidos. Matheus e eu já conhecíamos o shopping como a palma das nossas mãos… Voltamos para o carro e fomos para um lugar próximo para comprar ferramentas e também para uma Target que Giovanna queria ir.

Chegamos e nos separamos em dois grupos: Lucas, Petrus e Matheus foram para as ferramentas e Giovanna e eu passamos um tempo na Target. Então fomos visitar a loja gigante e vimos todos os produtos, de tanto tempo que Lucas, Petrus e Matheus ficaram nas ferramentas. Em uma hora e meia, decidimos sair e esperar o outro grupo que disseram que estavam prestes a sair. Estava frio lá fora e esperamos uns 20 minutos, conversamos sobre a Patagônia e suas maravilhas, pelo menos passamos algum tempo lá, no frio e no vento. Nós não poderíamos entrar na loja que eles estavam, porque já estava fechada, , então não havia outra senão esperar do lado de fora. Quando chegaram, descarregaram as coisas no carro, Lucas até comprou um compressor, que nem ele sabia colocar dentro da mala. Veríamos mais tarde, que colocar as coisas nas malas é um capítulo à parte.

Lucas, Petrus e Matheus também queriam ir na Target, mas não havia muito tempo para ir, porque ia fechar. Como era perto, Lucas estacionou e os três foram para Target, enquanto Giovanna e eu ficamos no carro. Já havíamos visitado por uma hora e meia, não era necessário ir de novo, acredito eu. Nós ouvimos música e eu mostrei Jorge Drexler, porque eles (pessoal do Aero) sempre brincavam com a música latina, mas na realidade eles não conheciam quase nada a respeito. Nada como Drexler para introduzir nossa música. Depois de um tempo, Matheus chegou, seguido por Petrus e Lucas. A Target fechava quando eles já estavam dentro, então eles não tiveram muito tempo para visitar as instalações.

Decidimos comer em um lugar próximo, ainda não tínhamos almoçado e já eram 10:30 da noite. Então Giovanna procurou na Internet por um lugar para comer pizza nas proximidades e encontrou um Papa John’s a cerca de 5 minutos de onde estávamos. No caminho passamos por algumas ruas estranhas, que não é suficiente para descrever a área. Não era um lugar muito agradável para andar com um carro branco, praticamente 0 km de luxo. O lugar que Giovanna encontrou primeiro não nos deixou comer por dentro, era apenas para entregas. Assim, nós seguimos a avenida e achamos outro lugar, também meio inóspito mas nós poderíamos comer dentro. Saímos do carro e fomos rapidamente para o local. Nós escolhemos dividir os quatro. Matheus tinha comido, então ele não queria comer conosco. O homem que nos atendeu era muito simpatico, mas os clientes que vieram não eram. Era como uma daquelas cenas de filmes norte-americanos, durante a noite em uma loja remota, meio que uma cena de filme policial e nós riamos com essas comparações. Como eram engraçadas essas situações que passamos naquela noite. Até deixamos nossa marca AeroRio na parede, com nosso Instagram. A parede tinha giz para escrever mensagens de clientes. Talvez alguém de Tampa nos seguisse e conhecesse nossas histórias e projetos.

WhatsApp Image 2018-03-26 at 22.51.06
Em um mundo longínquo talvez nos acompanhem

Nós terminamos de comer e saímos a passos rápidos de Tampa que era totalmente diferente daquela que nós conhecemos durante o dia. A viagem de volta foi longa e estávamos todos muito cansados, nada que as músicas e conversas não resolvessem. Nós fomos rápido, queríamos estar na casa o mais rápido possível. Nós queríamos dormir e ajudar a embalar as coisas do avião porque amanhã ia ser dia de parque e nos iria consumir o dia inteiro, melhor que preparássemos a maioria das coisas, principalmente as do Aero porque na quinta-feira e voltaríamos ao Brasil.

Quando chegamos à casa, quase todos estavam acordados. Eles já haviam desmontado os aviões e já estavam guardando quase tudo nas caixas. Thiago, por sua vez, tentava aprender a voar com seu drone recém-adquirido. Lendo o manual rapidamente e no meio da sala, Thiago colocou na mesa de centro da sala ao lado da cozinha. Todos nós que estávamos acordados paramos para ver a situação de Thiago e sua criatura. Que engraçado! Nós rimos alto, por tudo que ele tentou fazer. E foi … Não podia nem levantar voo. Lucas decidiu intervir e pediu a Thiago para ver se ele poderia experimentar. De repente, eles descobriram como os motores ligavam e as hélices estavam se movendo em um ritmo lento, mas estava pronto para voar. Para ter um pouco de contexto, havia um conjunto de cartas do Uno na mesa e o Vidigal estava meio acordado na poltrona, praticamente dormindo. De repente, Lucas colocou potência nos motores e em alguns momentos levantou voo. Os segundos depois foram misturados com nervos porque o novo drone de Thiago mesmo que fosse mais barato no Brasil, ainda é um brinquedo caro, com risadas para todas as partes. Quando decolou, o drone começou a se desviar de sua posição inicial e se aproximava do móvel ao lado que tinha a TV e algumas prateleiras. Alguns gritaram: «Parouu, parouuu!» Simultaneamente, as cartas de Uno voavam para todas partes e só criaram uma situação cada vez mais cômica. Em segundos, o drone atingiu os móveis e bateu violentamente contra a parede. As hélices bateram e o drone caiu no chão. Foi muito difícil parar de rir. Até Thiago, o dono do drone, submeteu-se ao riso generalizado. O bom é que tudo está documentado em um vídeo gravado pela Giovanna. Nós não poderíamos perder essa situação. Thiago pegou seu drone e o analisou, era como se estivesse novo e nada tinha acontecido com ele. A parede, por sua vez, sofreu um pouco mais. Jin desculpas pela parede, mas nada comparado a todos os problemas que você nos criou. Thiago, de uma maneira sensata, pelo menos, decidiu fazer outro teste do lado de fora. As risadas continuaram e o Thiago até decidiu tirar fotos nossas. Ao voar, Thiago disse que havia esquecido o cartão de memória, outro motivo de risada. Nós vimos e vimos o vídeo do acidente uma e outra vez e não conseguíamos parar de rir.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Era tarde, como 1:00 ou 2:00 e nós só fomos dormir às 3:00 da manhã organizando as coisas e conversando. Amanhã, decidimos ir à Universal Studios para aproveitar o último dia de folga desta viagem. Nós íamos acordar cedo, por volta das 6:00, porque o parque estaria cheio e queríamos aproveitar ao máximo o dia. Então fomos dormir e descansar o que pudemos. Outro dia de diversão garantida viria, principalmente, porque estávamos todos juntos como sempre, ia ser caro, mas se estivéssemos juntos, tudo sempre valeria a pena.

Día 9 (13/03): La noche rara en Tampa

El día de hoy fue día de paseo nuevamente. En realidad, decir día es difícil. Empezamos bien tarde. Cómo nos habíamos quedado hasta muy tarde en la casa divirtiendonos, jugando billar, la pelota, algunos hasta aprovecharon la pileta, mismo que helada y parcialmente limpia, nos despertamos muy tarde. Yo, por lo menos, dormí poco pero como era el unico despierto, estuve limpiando y organizando un poco la casa, por lo menos el piso de abajo, que estaba un tanto cuanto desorganizado de los ultimos días. Me ayudó a pasar el tiempo y desayuné tranquilamente y esperé a que todos se despertaran. Mientras tanto, Eduardo se despertaba y también seleccionamos algunas fotos para poner en las redes sociales de Aero. Esa parte del equipo es muy importante, porque nos ayuda a ganar visibilidad y tal vez conseguir nuevos auspiciantes. Así que también vino Larissa y estuvieron escribiendo el texto para mostrar oficialmente los nuestros resultados. El tiempo iba pasando y más personas se iban despertando. Como no había ningún plan en concreto, todos se iban organizando a sus tiempos. Era como el mediodía, cuando un grupo decidió ir a Orlando para ir al shopping. Pablo, Thiago y Eduardo buscaban unos drones para comprar así que ya tenían su plan de compras. Otros también iban al shopping para ver lo que podría haber. Como no había planes en concreto, más o menos por las 13 decidí hacer unas fotos en el terreno del otro lado de la calle. Eran fotos más para demostración y para agradecimientos para nuestros auspiciantes. Es la nuestra manera de exponer sus marcas. Con la ayuda de Giovanna y Matheus, armamos las fotos y fuimos sacando. Después las íbamos a postar en las redes, así que tenían que estar buenas. El tiempo pasó rapido y el grupo casi entero, decidió irse a Orlando. Yo quería continuar en las fotos y como Lucas iba ir a Tampa, aproveché que estaba atrasado y seguí en mi actividad. Además, podría conocer a Tampa, no conocía, y no tenía ganas de volver a Orlando otra vez.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

A las 15, más o menos 1 hora después que los otros salieran, Lucas nos reunió y sacamos todo rapido para dentro de casa y salimos hacia Tampa. No éramos muchos. Lucas, Petrus, Matheus, Giovanna y yo éramos los que íbamos a Tampa. Ahora se viene un momento del cual no tengo capacidad de describir lo que los otros hicieron, bien capaz de perder muchos detalles si lo tratara, así que voy a contarles la nuestra ida a Tampa, más como una manera de poder continuar el nuestro relato.

El viaje no era muy corto como para Orlando. Tampa queda a una hora y veinte de la casa. Así que yo aproveché el viaje para escribir las notas del blog, porque estaba muy atrasado con los días. Íbamos conversando y hasta les leí unos tramos de los textos que había escrito. Les gustó, y bueno, ahora están aquí para que todos los puedan disfrutar. fue un viaje muy tranquilo y aprovechamos las vistas del camino para comentar varias cosas sobre la nuestra ida a Tampa. Cuando llegábamos a Tampa, que me gustó realmente, una ciudad más linda que Orlando y con el mar cerca, algo que no veíamos desde que llegamos. El día estaba espectacular. Soleado y el cielo despejado.

Fuimos a un shopping de Tampa, pero para los que tenían poder aquisitivo alto. Ya de afuera se notaba eso. Los autos de bajo nivel eran Mustangs. Hagan sus pareceres. Entonces, al estacionar Lucas me quiso mostrar cómo el auto estacionaba solo. Y para mostrar lo cuanto confiaba en el auto, decidió hacerlo al lado de un Mustang. Apretó los botones y el auto empezó a maniobrar freneticamente, girando el volante solo a toda velocidad y bruscamente. Hubo un momento que el auto iba de marcha trás, y iba en dirección al Mustang y por muy poco no golpeaba en ese auto. Suerte que Lucas apretó el freno, sino hubiéramos dejado nuestra marca en Tampa. Como nos reíamos. Las reacciones de todos eran muy graciosas y Giovanna filmó toda la movimentación frenética del auto. Era impresionante, estacionó simétrico y preciso.

Salimos del auto y fuimos al shopping. Al llegar, decidimos hacer lo mismo de ayer y encontrarnos en el lugar marcado a las 18:30. Dos horas y media para recorrer el shopping. Nos fuimos separando menos Matheus y yo. Otra vez estábamos para recorrer el shopping, para hacer actividad de turistas. El shopping era muy moderno y muy elegante. Pasamos por locales que apenas entrar era probable que tendríamos que pagar, como el de Tesla que mostraba dos de sus autos increíbles eléctricos. Matheus y yo vimso con todos los detalles los dos autos impresionantes. Teníamos tiempo. Después continuamos paseando y dimos la vuelta entera al shopping. Ya era la hora, así que decidimos volver. Nada de Petrus, Lucas y Giovanna. Esperamos por una media hora hasta que decidimos dar unas vueltas más, porque seguro que iban a tardar más. Matheus hasta fue a comer, porque hasta ahí no habíamos almorzado. Resultó que apenas a las 20 nos reencontrábamos. Volvíamos al auto y fuimos hasta un lugar cerca para comprar herramientas y también a una Target que Giovanna quería ir.

Llegamos y nos separamos en dos grupos: Lucas, Petrus y Matheus fueron a las herramientas y Giovanna y yo fuimos a pasar el tiempo en Target. Así que fuimos a recorrer el local gigante y vimos todos los productos, de tanto tiempo que estuvieron Lucas, Petrus y Matheus en lo de las herramientas. A la una hora y media, decidimos salir y esperar a los chicos que decían que estaban por salir. Afuera hacía frío y nos quedamos esperando como unos 20 minutos, hablamos de Patagonia y sus maravillas, por lo menos pasamos el tiempo ahí. Nosotros no podíamos entrar en el local, porque ya estaba cerrado, así que no hubo otra sino esperar afuera. Cuando llegaron descargaron las cosas en el auto, incluso Lucas había comprado un compresor, que ni el sabía como ponerlo dentro de la valija. Veríamos después, lo de poner las cosas en la valija es un capitulo a parte.

Lucas, Petrus y Matheus también querían ir a Target, pero no había mucho tiempo para recorrerlo, porque iba a cerrar. Como era al lado, Lucas estacionó y los tres fueron a Target, mientrar Giovanna y yo nos quedamos en el auto. Ya habíamos visitado por una hora y media, no era necesario ir otra vez. Escuchamos musica y le mostré a Jorge Drexler, porque siempre me cargan de la musica latina, pero en realidad no la conocen de verdad. Nada como Drexler para introducirle nuestra musica. Al rato, llegó Matheus y en seguida Petrus y Lucas. Se cerró Target así que no tuvieron mucho tiempo para recorrer el local.

Decidimos ir a comer a un lugar cerca, todavía no habíamos almorzado y ya eran las 22:30. Así que Giovanna buscó en internet un lugar para comer pizza cerca y encontró a una Domino’s a unos 5 minutos de auto de donde estábamos. En el camino pasamos por unas calles raras, eso es poco para describir la zona. No era un lugar muy agradable para andar con un auto blaco, praticamente 0 km de lujo. El lugar que Giovanna encontró primero, no nos dejaba comer adentro, era apenas delivery. Así que seguimos la avenida y encontramos otro lugar, también medio inóspito pero podíamos comer adentro. Dejamos el auto afuera y entramos rapido al local. Eligimos para dividir los cuatro. Matheus había comido, así que no quiso comer con nosotros. El señor que nos atendió era muy simpatico, pero los clientes que entraron no lo eran. Era como una de esas escenas de películas americanas, durante la noche en un local alejado, medio mezclado con videojuegos como GTA y con esas comparaciones nos reíamos como nunca.Cómo nos reímos con esas situaciones que pasamos esa noche. Hasta dejamos nuestra  marca de AeroRio en la pared, con el nuestro Instagram. La pared tenía unas tizas para escribir mensajes de los clientes. Tal vez alguien de Tampa nos seguía y conocía nuestras historias y proyectos.

WhatsApp Image 2018-03-26 at 22.51.06

Terminamos de comer y salimos a pasos rapidos de Tampa que era totalmente diferente de la que conocimos de día. El viaje de vuelta era largo y estábamos todos muy cansados, nada que las musicas y conversas no resolvieran. Fuimos rapido, queríamos estar en la casa lo mas rpaido posible. Queríamos dormir y ayudar a empacar las cosas del avión porque mañana iba a ser día de parque y nos iba a consumir el día entero, mejor que ya preparáramos la mayoría de las cosas, principalmente lo de Aero porque el jueves ya volvíamos a Brasil.

Cuando llegamos a la casa, casi todos estaban despiertos. Ya habían desarmado los aviones y ya estaban guardando casi todo en las cajas. Thiago a su vez estuvo tratando de aprender a volar con su recién adquirido drone. Leyendo el manual rapido y en el medio del living, Thiago lo puso en la mesa de centro del living de al lado de la cocina. Todos que estábamos despiertos paramos para ver la situación de Thiago y su creatura. Qué gracioso!!! Nos reíamos a carcajadas, para cada cosa que trataba de hacer. Y lo era… No conseguía ni levantar vuelo. Lucas decidió intervenir y le pidió a Thiago para ver si lo podía probar. De repente descubrieron como se prendían los motores y las helices se movían a ritmo lento, pero estaba listo para volar. Para que tengan un poco de contexto, había un set de cartas de Uno en la mesa y Vidigal estaba semi despierto en el sillón, practicamente durmiendo. De repente, Lucas le metió fuerza a los motores y en instantes levantó vuelo. Los segundos después estaban mezclados de nervios para que el nuevo drone de Thiago, era más barato que en Brasil, pero todavía es un juguete caro y de risas para todas partes. Cuando levantó vuelo, el drone comenzó a desviarse de su posición inicial y fue acercandose al mueble que tenía la tele y algunos estantes. Algunos gritaban: «Para, Para!». Simultanemente, las cartas de Uno se revolaban por todas partes y sólo creaba una situación cada vez más cómica. En segundos el drone pegó en el mueble y chocó violentamente contra la pared. Las helices golpearon y el drone se cayó al piso. Era muy dificil parar de reirse. Hasta Thiago, el dueño del drone, se sometió a la risa generalizada. Lo bueno es que esta todo documentado en un video grabado por Giovanna. Esa situación no la podíamos perder. Thiago agarró su drone y lo analizó, estaba como nuevo, nada le había pasado. La pared a su vez sufrió un poco más. Jin disculpas por la pared, pero nada comparado a todos los problemas que nos creaste. Thiago, de manera sensata, como mínimo, decidió hacer otra prueba afuera. Las risas apenas continuaron y encima sacó fotos. Cuando volaba Thiago dijo que se había olvidado de la tarjeta de memoria. Vimos y vimos el video del choque una y otra vez y nos conseguíamos para de reirnos.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Era tarde, como la 1:00 o 2:00 y apenas nos fuimos a dormir a las 3:00 organizando las cosas y conversando. Para mañana habían decidido ir a Universal Studios para aprovechar el ultimo día libre de este viaje. Íbamos a despertanos temprano, unas 6:00, porque el parque seguro que estaba lleno y queríamos aprovechar el día al maximo. Así que fuimos a dormir y descansar lo que podíamos. Vendría más otro día de diversión segura, principalmente, porque íbamos todos juntos como siempre, iba a salirnos caro, pero si estábamos juntos, todo siempre valía la pena.