De auto hasta Blue Mountains

Hoy el día empezó tarde. Estamos cansados fisicamente después de muchos días de caminar y caminar. Hoy el paseo va a ser de auto. Estamos cargando nafta y preparándonos para unos cuantos kilómetros por delante.

Marcos limpiando vidrios en la estación de servicios

15 h. Primera parada. Jamison Lookout.

15:44 h Salimos de Lincolns Rock.  La vista te corta la respiración y el cortisol aumenta cuando los turistas de exponen a sacar fotos bien al borde del abismo.

17:40 h Después de un almuerzo rápido en Leura, paramos en Olympian Rock. Parece  una imagen salida de una película: increíblemente vasto, verde y exuberante.

Olympian Rock

La última parada fue en Three Sisters. Enorme, imponente, silencioso.  Después de caminar un poco, hicimos el camino de vuelta. Todos cansados. Los jóvenes planeaban su ida al centro mañana paea poder ver los fungos artificiales de An̈o Nuevo en Sydney.

Día 8: Bienvenidos a Austria

La estación central de Viena parece un shopping. A las 7 h de la mañana, todo está tranquilo y hay poca gente. El día amanece nublado. Estamos cansados y cuesta bastante entender los carteles y ubicarnos.

Después de haber caminado muchísimo en Italia, Filipe resuelve alquilar un auto en Viena. Y así comienza otra aventura al llegar a la oficina de Budget. El empleado no tiene mucha paciencia. El proceso es un ‘proceso’ y eso de responder preguntas en el medio del proceso, no les causa ninguna gracia. -No, señor, tenemos que seguir hasta el final y después respondemos a su pregunta. -No interrumpa. -Señor, puede esperar. Hahaha. Simplemente queremos decirles que escribieron mal la dirección, aunque claro que ellos nunca se equivocan y piden que no interrumpamos.

Partimos rumbo al Airbnb despacito. Hay tranvías, hay ciclovías, hay autos…andar por la ciudad es muy diferente. Ponemos la dirección en el GPS, pero llegamos a un lugar que no se parecía a la foto del anuncio. Volvemos al auto y claro, habíamos puesto un número equivocado. Reprogramando llegamos al departamento. Ahí vienen las mil instrucciones: que código para entrar, código para sacar la llave, llave electrónica… todo es un misterio. En ningún lugar decía que estaba en el tercer piso y sin ascensor. Allá fuimos subiendo los tres pisos. El lugar era muy amplio y estaba decorado con buen gusto. Hacía bastante calor. Llegamos y descansamos un poco. El viaje de tren había sido muy intenso.

El velocímetro del auto indica en rojo cuál es el límite en esa zona. Interesante, ¿no?

Cuando finalmente salimos a la calle de nuevo, eran tipo las 15 h. Otra vez ubicarnos y decidir para dónde ir. Fuimos al centro histórico y caminamos un poco. Descubrimos que estaba llevándose a cabo el Festival de cine de Viena y que justo, frente al edificio de la municipalidad había una especie de feria. Filipe quería ir a un café tradicional donde Freud solía parar y Gonzalo quería comer algo contundente. Filipe decidió por su lado. Allá fuimos al café. Nos sentamos y realmente, era café. Solo café y torta. Nos levantamos y volvimos a la feria.

Nos sorprendió la cantidad de policía en la calle y ambulancias que circulaban por la ciudad un sábado. De repente, entra un grupo de jóvenes a la plaza, llevan máscaras y están vestidos de negro. Caminan rápido y los sigue un grupo de policías. No entendimos qué sucede, pero hay peleas, golpes y un policía cae el piso. Los jóvenes se dispersan y desaparecen. Y nosotros en el medio del lío. Después de eso, la vida sigue como si nada.

Cada uno de nosotros elige su comida y nos sentamos en las mesitas a disfrutar del momento. Hay música de fondo y mucha gente circulando. En general, las personas fuman mucho más de lo que estamos acostumbrados. Fuman sin pudor en medio de esta especie de patio de comidas. Es más, las mesas tienen ceniceros disponibles.

Caminamos un poco más y pasamos por un supermercado antes de bajar al auto, que está estacionado en un subsuelo.

Como el día todavía está claro, damos una vuelta por la ciudad. De hecho, el departamento está muy cerca del centro. El barrio es muy agradable. Vemos que hay farmacia, escuela, cafecitos y restaurantes. En algún lugar leemos que todo cierra los domingos. Estacionamos a la vuelta del departamento. No sé si los austríacos salen de la ciudad los fines de semana pero está todo muy tranquilo.

(20 de julio de 2024)

Día 4: Las visitas clásicas

El martes resolvimos visitar la Basílica de San Pedro. Salimos un poquito antes del departamento y la idea es usar las últimas horas disponibles del colectivo turístico. Otra vez colectivo y subte y, en 35 minutos, estábamos en el centro. Lamentablemente, había tanto tráfico en el centro de Roma que el colectivo quedó trabado en el tráfico. En cada parada se agolpaban grupos grandes de turistas que querían subir después de haber quedado demorados en las paradas. Todo era bastante desorganizado y el calor hacía que las personas perdieran la paciencia.

Llegamos a la parada del Vaticano una hora más tarde (un recorrido que normalmente sería de 15 minutos). Cruzamos el Ponte Sant’Angelo, sobre el río Tiber. El puente fue construido por el emperador Adriano en el año 136 d.C. para conectar su mausoleo (el actual Castillo Sant’Angelo) con el centro de la ciudad. En el siglo XVII, se instalaron las estatuas de ángeles que te dan la bienvenida pero que hoy están en obras. Pasamos por el Castillo Sant’Ángelo y, de ahí, avanzamos hacia la Basílica.

La Piazza de San Pietro es imponente y, claro, una de las plazas más icónicas del mundo. Diseñada por Gian Lorenzo Bernini en el siglo XVII, la plaza tiene una forma elíptica y está rodeada por un conjunto impresionante de columnas que contiene estatuas de 140 santos.

En el centro de la plaza se encuentra un obelisco egipcio de 25 metros de altura, traído desde Egipto en el siglo I d.C.2. En la plaza también hay dos fuentes, una a cada lado del obelisco. El calor del mediodía la deja medio vacío y atravesar esa distancia al rayo de sol es un desafío. La fila para entrar era larga pero avanzaba rápido. Pasamos el control. Nos fuimos más cubiertos siguiendo las recomendaciones, pero para ser sincera, no controlaban mucho si la ropa cubría la rodilla, o si los hombros estaban descubiertos. Caminamos por la Basílica y entramos a una galería lateral. Había que pagar entrada para ver los tesoros del Vaticano pero estábamos con poco tiempo así que resolvimos apurarnos.

El tráfico seguía intenso. Quisimos tomar un Uber, pero no había ninguno disponible. Caminamos unas cuantas cuadras antes de conseguir un taxi que nos llevara al Coliseo.

Almorzamos en un restaurante justo en frente al Coliseo y esperamos que fuera nuestra hora. Las entradas son con horario. Fue una fiaca no conseguir seguir la visita con la aplicación (audioguía). Había que instalar una app y llevar tus propios auriculares. Siguiendo la escuela tradicional, visitamos leyendo los carteles, mirando las fotos, las maquetas y las muestras. El Coliseo en sí mismo es un compendio de historia. En cada época, fue destinado a algo diferente y modificado a gusto e piacere del gobierno en el poder. Teatro, estadio, castillo, iglesia, muralla… mil y un usos y allí está, resistiendo al tiempo. En 100 años dirán que el ascensor es el 2024. Es raro, pero es así, ahora el Coliseo tiene ascensor y graffitis muy modernos. También hay carteles que amenazan cobrar muchos euros a quien se anime a escribir nuevos graffitis.

Tomamos una bebida antes de empezar el camino de vuelta. Estábamos preocupados con los carteristas en el subte. Al viajar en los horarios de mayor intensidad, mirás a cada persona como un potencial interesado en tu billetera. Jajaja. Pasamos por el supermercado antes de llegar a casa y nos compramos algo para cenar. La diferencia horaria sigue pesando.

(16 de julio de 2024)

AeroRio EAST 2018 – Algum dia ia terminar

Quando chegamos ao Rio e desembarcamos do avião, eu tinha reunido todo mundo para dizer algumas coisas que precisava expressar para todos. Os que me conhecem bem sabem o quão introvertido sou. Para conseguir confiança e respeito preciso de muito tempo de convivência longo e da mais extrema qualidade. As pessoas que confio e admiro são aquelas que me conhecem, que se interessam em me conhecer e que me respeitam. Claro, o caminho é de mão dupla. Essas pessoas ganham meu respeito e minha admiração. Em poucas vezes na minha vida conheci tais pessoas. No Aero encontrei mais de 20. Incrível. Eu sempre gosto de recordar que em Maio de 2017 tive essa oportunidade, mas nunca achei que a chance de entrar nessa equipe seria tão gratificante, tão frutífera e mais do que tudo tão enriquecedora. Uma palavra nos acompanhou nos últimos dias e realmente descreve essa equipe e essa viagem e essa era união. Quando passamos por um dos momentos mais críticos da equipe, em uma das nossas reuniões, contei a todos sobre a Rueda de Mate. Um costume de séculos de história na América Latina e principalmente no meu fascinante país, Argentina. Quando estamos com amigos, família e pessoas que realmente gostamos e adoramos, fazemos a Rueda de Mate que é tomar o mate (diferente daquele do Brasil). Reunimos a todos e contamos histórias e conversamos sobre a vida, enquanto o mate vai passando de mão em mão. Um momento de esquecer os problemas de conviver com aqueles que amamos. Em resumo, AeroRio é uma Rueda de Mate para mim. Há muito tempo que não vivia algo parecido. E isso tudo por uma decisão que havia tomado há um ano. Um dos «sims» pelos quais nunca me arrependerei. O avião e a equipe representam essa união e essa amizade verdadeiras. A EAST só me ajudou a ratificar tudo isso. Só me ajudou a confirmar que sair vai ser hiper complicado, algo que nem penso nesse momento. Por isso agradeço a todos do Aero. Ao Alef pelas suas dicas e pelas conversas cômicas, além de seus ensinamentos sempre pertinentes. À Bruna pela sensatez e pela sua forma de sempre zelar pela uniao de todos e por ser sempre forte nas suas decisões. Ao Daniel por ser quem ele é, humilde e sempre presente e trazer momentos únicos para a equipe. Ao Eduardo por estar conosco e fazer parte de uma equipe de jovens, outroa teriam pulado fora dessa confusão. Ao Dudu por ser uma das pessoas que mais valorizam a amizade que já conheci, pelos seus vastos conhecimentos em tudo, pelas piadas sempre engraçadas e pelo respeito. Ao Erik pela sua convivência e pelas conversas sempre engraçadas e diversas. Ao Papa, meu colega de CAD e que também sempre tenho conversas filosóficas. Ao Vidigal por ser quem ele é e uma das pessoas mais inteligentes que já conheci, além de uma das estrelas da Apresentação. À Giovanna por ser minha companheira das fotos, pelos cafés e também seu valor de união pela equipe e por ser forte em suas decisões. Ao Marçano meu colega da câmera, sempre clicando juntos, além de seu valor de amizade e empatia. À Larissa nossa eterna capitã e uma das pessoas que mais admiro e que mais respeito por ser a mais forte nas decisões e por sempre valorizar a todos nós como parte da equipe. À Lili por ser quem ela é e também sempre valorizar a todos e seu sentimento de união com o Aero. Ao Lucas, gigante da construção e um dos que mais encarna o espírito do Aero e sempre zelar por todos a todo momento. Ao Manoel grande da eletrônica, pela sua sensatez e tranquilidade e seu sentimento pelo Aero. Ao Matheus nosso escoteiro e apaixonado pelo mundo, uma das pessoas que admiro por sua coragem e presença. Ao Petrus pela sua paixão pelo Aero e suas eternas piadas e por sempre respeitar os outros, além de ser um amigo de longa data que sempre respeitei. Ao Pizzaia uma das pessoas que me ajudou e muito a me sentir presente na equipe e sempre ter ouvidos para todos e pela sua sensatez. Ao Thiago outra das pessoas mais inteligentes que já conheci e por nossas conversas e discussões sempre completas e muitas vezes engraçadas, além de ser um grande amigo meu de longa data. Ao Renan por ser um dos mais animados e dedicados da equipe e pela sua paixão pelo Aero além da sua eletrônica tão bem sucedida. À Vivi por sempre ter ouvidos a todos e por ter aprendido tão rápido o valor do Aero. Ao Pablo por ser nosso piloto e por ser sempre sensato e apaixonado pelo aeromodelismo. À Malu, à Jessica e ao Gabriel por também estarem presentes e por ajudarem nas nossas conquistas e que apesar de não terem vindo, fizeram valer seus trabalhos no Brasil. Finalmente, ao Paulete por sempre estar presente e nos acompanhar com seus vastos conhecimentos de aeromodelismo e sua paixão pelo Aero. Todos foram responsáveis por essas conquistas e por esses momentos que construímos juntos.

Uma outra coisa que tiro de muito positivo desta viagem e deste projeto e foi até uma das coisas que falei para o grupo é que as recompensas só vêm com muito trabalho e muitos desafios. Existe uma música muito especial que, eu pelo menos, tomo como um hino pessoal. Se chama Zona de Promesas de Soda Stereo, banda de Buenos Aires, Argentina. O refrão diz basicamente «Tarda en llegar y al final hay recompensa, en la Zona de Promesas«. Apesar de estar en espanhol, compreende-se a mensagem simples que Gustavo Cerati quis passar com essa música. O final está longe, mas o tempo sempre vai trazer as recompensas (e que recompensas). Devo dizer, o caminho foi longo. Uma das questões que mais nos abalou, sem dúvidas foi uma discussão interna da equipe que levou a uma paralisação do projeto da EAST, perdemos tempo, além de termos esfriado as nossas relações, que demoraram em tornar-se novamente da forma que vemos hoje. Foi complicadíssimo recuperar a união que tínhamos, levando até à desistência de membros. Além desse impasse, nas primeiras semanas do nosso projeto, um dos nossos aviões perdeu controle e caiu, levando à perda de um módulo central e de uma fuselagem. Perdemos muito tempo tentando recuperar e reconstruir novas peças e novas estruturas para nosso avião reserva. Tivemos também a problemática da logística e da nossa casa em Lakeland que nos levou a muitas dores de cabeça. Soma-se a tudo isso o fato de termos que ir todos os dias à PUC, virando noites e não podendo muitas vezes descansar ou sair porque tínhamos nossas responsabilidades com o Aero. Não foi fácil. Deixamos para trás muitas coisas pelo Aero. Isso é na realidade o espírito do Aero, nós estávamos ali porque gostamos do projeto e das pessoas que trabalham nele. É a nossa paixão pela equipe, pelo avião, pela PUC e por todas as pessoas que gostamos que nos leva a trabalhar tanto e nos esforçarmos tanto. As dificuldades estão aí para nos ensinarem e nos mostrarem que o caminho deve ser percorrido na sua plenitude, que não existem atalhos nem facilidades. Cerati, um dos gênios do rock argentino, nos trouxe uma frase que nos coube como uma luva, chegar é o mais difícil, mas uma vez que se alcança a glória, todo o sofrimento terá ganho um valor extraordinário. Desta forma, o caminho nos ensina e por isso temos que aproveitá-lo. A nossa estrada era a mais complicada, mas a vista ao final foi incrível, a vista da Zona de Promessas, das recompensas.

A seguir, pedi para todos os integrantes da equipe que escrevessem um breve depoimento acerca da viagem (para os que foram) e do Aero (para todos). Acredito que eu me expressei em demasia sobre esses tópicos durante todos esses dias, então deixo para que vocês leiam um pouco sobre o que todos têm a dizer.


Daniel

Acredito que o AeroRio tem um significado especial pra cada um mas acho que todos possuímos o sentimento fortíssimo de amizade dentre dessa família que é nossa equipe. Mais do que isso, para mim o Aero foi algo que me fez decidir o que queria do meu futuro. Mesmo tendo iniciado a faculdade de engenharia não sabia se era aquilo mesmo que queria nem mesmo qual engenharia. Entrando no Aero, vi que era realmente aquela minha paixão e agradeço muito à equipe por ter me acolhido.
É claro que dentre muitos momentos felizes existem sempre momentos tristes e acho que um que pode ser destacado foi quando descobri que não ia poder ir na viagem, como podem notar na minha ausência na saga sobre asas. Era minha ultima oportunidade de ir em competição e acabou não dando. Por fim, acho que esse sentimento é enormemente abafado pela felicidade que essa equipe proporciona, com destaque para nossa vitória no brasileiro de 2017, que foi um dos melhores momentos com certeza.


Eduardo
«O Aero é aprendizado! Mas, não meramente no sentido estrito, no sentido amplo da palavra! Quando me refiro a aprendizado não estou me referindo simplesmente a cálculos de desempenho e estruturas, ou ao dimensionamento adequado de servomotores, nem somente a aprendizado prático relacionado por exemplo as técnicas de laminação. Estou me referindo ao aprendizado no sentido mais amplo da palavra! O Aero é aprendizado de vida! Aprendizado de convivência, aprendizado de falar, mas também de saber escutar. Aprendizado de altruísmo, pois ensina a nos permitir pensar mais no bem-estar do coletivo, em detrimento do individual. Aprendizado de saber lidar com diferenças e respeitar opiniões! Aprendizado de como é possível projetar e construir as asas que nos levarão mais longe e mais alto em nossas vidas! Aprendizado de como nos tornarmos pessoas melhores!
Parafraseando Walt Disney: “Tudo aquilo que conquistamos pertence ao grupo como um todo, é um tributo ao nosso esforço coletivo!” O que foi conquistado é fruto do trabalho de toda a equipe, daqueles que foram para a competição e daqueles que ficaram! Sem a contribuição individual de cada um, seria impossível alcançar o sucesso coletivo! Dessa forma, meu muito obrigado ao coletivo!
O melhor momento da viagem foi ver o quão bem preparados e integrados estávamos na competição. Foi ver nossa capacidade de conseguirmos conversar em momentos de grande tensão e sob pressão. Perceber nossa capacidade de superar problemas e notar que escutávamos uns aos outros e levávamos as opiniões de todos em consideração, em todas as tomadas de decisão. Ou seja, o melhor momento, foi quando constatei o quão bem estávamos funcionando como equipe!
Outro destaque importante, vai para a casa e para o fato de que apesar de seus inúmeros problemas infraestruturais, fomos capazes de torná-la nosso lar e convivemos como uma família! Soubemos respeitar e ajudar uns aos outros! Se não houvesse união, isso seria impossível! A casa serviu para nos unir, para nos conhecermos melhor e para fortalecer laços de amizade.
A viagem superou expectativas! Alcançamos resultados excepcionais, mas o resultado mais importante não foi o vice-campenato, nem nossa medalha de ouro em apresentação oral, ou nossa medalha de prata em lançamento de cargas humanitárias, ou nossa medalha de bronze em relatório técnico! Para mim, o resultado que me deixou mais feliz foi constatar de perto como procurávamos ajudar uns aos outros, ouvir e respeitar diferentes opiniões, trabalhar em grupo em prol do sucesso coletivo! Tenho certeza que os resultados são consequências diretas de nossa capacidade de continuarmos assim! Que este seja o combustível que nos impulsionará mais e mais para o alto e avante!»


Giovanna
Fazer parte do aero é muito mais do que construir um «aviãozinho», como as pessoas dizem. Pra mim é poder botar tudo em prática, aprender coisas novas todos os dias, saber lidar com pessoas e com momentos difíceis. É um sentimento incrível ver algo que você ajudou a construir, funcionando. Faltam palavras para descrever todos os sentimentos, mas eu me sinto orgulhosa de participar de um projeto desses e fico orgulhosa de todas as pessoas da equipe.
Quero agradecer meus pais e a todos que sempre me incentivam a continuar na equipe apesar de todas as dificuldades, obrigada por sempre me lembrarem de como eu sou feliz fazendo o que eu faço.
E sobre a east 2018, fiquei incrivelmente feliz com os resultados. Confesso que não esperava, não esperava que poderíamos chegar ao pódio e pra mim o melhor momento da viagem foi esse. Ver que estávamos lá competindo com diversas equipes internacionais que possuem muito mais recursos e infraestrutura para desenvolverem seus projetos e conseguir mesmo assim estar no mesmo nível deles, mostra que tudo é possível. Menos recursos, menos investimentos, menos tempo não justifica um projeto menos. Somos tão bons quanto (ou até melhores, modéstia a parte).


Marçano
O Aero para mim significa uma segunda casa, e uma segunda família, por mais que nas férias a equipe pareça ser a minha primeira casa e minha primeira família. A equipe é um grupo de amigos reunidos que ama fazer oq faz, todos ali se dedicam ao máximo, e isso nos torna essa grande família. Além da parte da família, é um local onde aprendemos coisas para toda a vida, desde a parte da construção, como escrever relatórios, lidar com pessoas e muitas outras coisas. A viagem para a East serviu para aprendermos muito, e também para unir cada vez mais a equipe, como o Marcos mesmo disse em seus incríveis textos, aquela casa toda cheia de proemas nos fez rir muito e até brincar com as condições dela, o que acabou nos deixando cada vez mais próximos. Mas fora isso a competição é uma experiência única, que sei que poucos irão vivenciar, mas que foi um aprendizado enorme e que guardarei esses momentos pelo resto da minha vida. A viagem não teve nenhum momentos ruim, todos foram ótimos, apenas tiveram uns menos ótimos que os outros, até porque do lado dessas pessoas incríveis não há momentos ruins. Muito obrigado a todos da equipe por sempre me tratarem bem e obrigado por fazer parte dessa família.


Matheus

O melhor momento: ver o ar18 voando. Mas não no campeonato e sim dentro do carro. Depois que me deram a missão de botar dois aviões dentro de um carro, sendo que era fisicamente impossível os dois estarem no mesmo plano só me veio um pensamento: porquê não pôr um sobre o outro?
Isso só teria que ser feito de um modo em que houvesse certeza de que eles chegariam em perfeito estado no local da competição. Tive meu momento de fama quando alguns seguravam os aviões enquanto eu fazia algumas voltas do fiel, oito duplos e nós de caminhoneiro. Depois de todos os nós prontos chegou o momento de içar os aviões, e como mágica tinha um AR18 voando dentro do carro. Para finalizar, Petrus fez o Xzão da Xuxa como backup para meu sistema. Em seguida todos nos entreolhamos e começamos a rir com o que estavamos vendo, nao conseguiamos acreditar na cena que estávamos vendo.
Pior momento: não, não foi quando fiquei preso por trâs horas na imigração e perdi o voo, me separando do grupo e sem ter a mínima ideia de como chegaria na casa. Também não foi quando a polícia americana me parou no aeroporto suspeitando que tinha uma bomba na minha mala (todos deveriam sentir a sensação de ser visto como um terrorista por alguns minutos kkkk). O pior momento foi a manhã do primeiro dia de voo, estava um frio absurdo, estava só com um casaco fino e não estou acostumado com o frio da Patagonia como o Marcos. Fui algumas vezes para o carro com a intenção de evitar o vento, mas também tinha que ajudar a montar o avião. Com certeza essa foi a manhã mais longa da viagem.
O aero para mim não é só um ambiente profissional, de aprendizarem e desenvolvimento pessoal. Mas também familiar, de amizade, parceria, confiança e descontraçao


Malu
Entrar na aero significou uma nova experiência na minha vida. Conhecer novas pessoas, ter novos conhecimentos, conviver com o trabalho em equipe, eram desafios que estavam por vir. Demorei um pouco para entender o significado da equipe e com o tempo pude perceber que as pessoas que estavam ali comigo eram mais que integrantes da equipe e sim, uma família. Temos o prazer de trabalhamos juntos e a vontade de sempre estar crescendo, alcançando nossos objetivos. Só tenho que agradecer a todos por terem me recebido tão bem nesses últimos meses e por sempre estarem solícitos a me ensinar e me ajudar. Estaremos juntos em busca de mais uma conquista!


Thiago
Primeiramente gostaria de agradecer à minha família, ao coordenador da equipe Eduardo, à capitã Larissa, e à todos os membros da equipe que fizeram esse sonho possível. Para mim, a AeroRio não é apenas um local de aprendizado, de experiências e de trabalho, essa equipe já se tornou muito mais do que uma equipe, já se tornou minha segunda família. Uma família onde todos se ajudam, claro que como toda boa família, sempre ocorrem pequenas briguinhas, mas que nunca tiram a união e o respeito de todos. Por isso amo tanto o Aero.

A viagem foi uma experiência muito mais incrível do que pensei que seria, e olha que fui com expectativas altas. A superação de todas as dificuldades, e ter feito tudo no «modo hard» acabou que deu um gostinho ainda mais especial, além de ter convivido por alguns dias com pessoas incríveis que tive o prazer de conhecer um pouco mais. Difícil escolher um momento que mais gostei… foram vários, mas devo adimitir que ganhar todos aqueles prêmios foi um momento de uma sensação incrível de dever cumprido e de realização. Já o que menos gostei é fácil, não existiu, todos os momentos tiveram o seu valor e o seu ponto positivo, mas se for pra citar um momento agonizante, foi quando o Matheus ficou preso na alfândega e tivemos que viajar deixando um membro para trás.

Novamente reforço o quão incrível foi essa viagem, e o quão enriquecedora ela foi. São momentos que vou levar para minha vida inteira, e vou lembrar sempre com carinho e felicidade


Desta forma, com toda essa linha de pensamento gostaria de dizer que foi um prazer inenarrável ser o responsável por descrever essa história e pelo que vocês viram e leram, eu realmente amo essa equipe. Um prazer trabalhar com essas pessoas que espero ainda poder projetar e ajudar essa equipe a ir mais longe. Um prazer fazer parte desse projeto e de ter sido parte de algo que saiu do papel em tão pouco tempo. Uma honra estar do lado dessas pessoas, de representar a minha universidade e meu país (mesmo que indiretamente). Muito obrigado por terem acompanhado o AeroRio e todos nós. Agradeço aos nossos pais, nossos mais fieis torcedores, aos nossos amigos e a todos que fizeram o Aero possível. Desta maneira, encerro em definitivo a descrição da nossa incrível viagem para a SAE EAST 2018, não sei quando será a próxima vez que escreverei sobre o Aero, mas que seja em breve, porque emoção nunca vai faltar.

Dia 11 (15/03) e Dia 12 (16/03): Para casa…

Tudo o que começa termina em algum momento. Após 10 dias, a nossa viagem chega ao fim. Eu acordei por volta das 6:30. Eu não tinha dormido muito, mas havia muito a fazer e pouco tempo. Minha mala estava praticamente pronta. Faltou algum detalhe que outro mas nada que em cinco minutos não fosse resolvido. Eu fui tomar banho e tomar café da manhã. Novamente o café da manhã estava completo. Ontem, havíamos baixado a despensa o suficiente, no entanto ainda havia várias coisas, presentes para Jin. Alguns como Petrus e Lucas ficaram acordados até aquela hora, guardando suas coisas e preparando suas malas. Eles me acompanharam no café da manhã e depois de um tempo, eles foram dormir, eles precisavam, o dia ia ser longo. Eles decidiram acordar às 10h, para ajudar a guardar as coisas no carro e a sair. As caixas em geral estavam prontas. O problema eram as malas do Aero que não foram muito organizadas na ida, agora elas iam menos porque tínhamos mais ferramentas, então tivemos que começar a colocar as coisas como pudemos. A manhã também foi para limpar a casa e colocar os móveis de volta onde eles estavam. Um correria para todos os lugares. Felizmente, nós tínhamos pedido uma hora mais para o check out.

O tempo estava passando e as coisas estavam se empacotando nas malas. A sala de estar abaixo estava cheia de malas e caixas. Estávamos percebendo que realmente tínhamos muito mais coisas do que havíamos trazido. Por exemplo, alguns carregavam malas dentro das malas, então o carro da Pizzaia ia ficar mais cheio.

Um dos nossos problemas é que, com as compras e as refeições que tirávamos da despensa, tínhamos muito lixo e os sacos não cabiam nas caixas do lado de fora. Então tentamos seguir as instruções que Jin havia nos enviado quando chegamos. Lá, ele disse que no condomínio havia um lugar perto de uma piscina (que não existia mais), onde haveria uma lata de lixo. Foi muito lixo. Como nós tínhamos acabado de recolher os assentos do carro e como era muito lixo, Matheus, Pizzaia e eu decidimos encher o carro com o lixo. Havia de tudo. Até sapatos que tinham deixado para trás. Era muito lixo que Matheus ia em pé dentro do carro, enquanto eu e Pizzaia fomos na frente procurando o dumpster. Nós andamos e andamos por todas as ruas de Hampton Lakes e nada do dumpster. Perguntamos aos vizinhos e eles responderam que nunca tinham visto tal lugar. Então decidimos ir ao local onde supostamente era a lixeira.

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A situação dentro do carro era cômica pelo menos. Nós estávamos andando em um carro normal com os bancos recolhidos e com uma montanha de lixo trás. Apenas a porta do porta-malasa aberta estava faltando para que pudéssemos ser um verdadeiro caminhão de lixo. Como eu havia dito aos outros, nós éramos o AeroLixo disponível para o serviço. Matheus foi para o lado da porta com a janela aberta, porque praticamente não havia espaço para ele entrar. Então, quando chegamos ao referido local da lixeira encontramos várias lixeiras normais no parque. Havia um centro comunitário nas proximidades e eles também tinham duas grandes latas de lixo, mas não para muito conteúdo. Ou seja, não encontramos o depósito e estávamos com o carro cheio de lixo sem saber o que fazer. Então, juntos, decidimos tentar preencher as lixeiras que encontrávamos e ver o que acontecia. Nós fizemos o curso inteiro acerca de lixo. Entrega, distribuição e reciclagem. Como nós três rimos. Nós éramos os lixões do Hampton Lakes. Saímos do carro e começamos a descarregar a montanha de lixo que estava dentro do carro. Pizzaia foi para os recipientes do parque e Matheus e eu fomos para o centro comunitário. Eles estavam meio vazios, então aproveitamos e colocamos milhares de coisas. Nós os enchemos ao topo. Pizzaia encheu a dele e nós não tínhamos baixado um quarto do que tínhamos. Nós três, então enfrentamos as lixeiras do centro comunitário como se fossem os últimos minutos antes de sairmos (o que não deixava de ser verdade). Como as lixeiras já estavam no topo, Matheus fez, digamos, uma manobra arriscada, que Pizzaia e eu não esqueceríamos. Ele pulou na lixeira e deixou cair o peso no lixo. Sorte que a maioria das coisas eram caixas e sacolas plásticas. E ele fez isso como nunca antes, pulando e compactando o lixo (tudo isso aconteceu em um lapso de 5 minutos). Como todos nós rimos. Pensei em como acabamos lá. Da construção de aviões ao salto no lixo em uma lata de lixo em um condomínio na Flórida. Incrível o que fazemos pelo Aero. No entanto, não foi suficiente. As caixas, penso eu, nunca foram tão cheias naquele tempo. De volta ao carro, decidimos ir até a meta para ver se havia alguém. Ninguém. Nós visitamos todas as ruas do condomínio e nada. Voltamos para casa e conhecemos Rob, o contratado por Jin para cuidar da casa. Foi a partir das 10:00 de volta na casa. Quando voltamos, deve ter sido cerca de 10:30. Quando saímos, eram cerca de 9:30. A cada 10 minutos, ele vinha nos perguntar se eles poderiam entrar para organizar a casa. Com os nervos já em toda parte, eu respondi várias vezes com um digno «NÃO!». A casa era de má qualidade e, acima de tudo, tínhamos de aguentar esse tipo de pressão, não podia ser o mais simpático. Quando ele olhou para nós com o carro cheio de lixo, ele nos perguntou o que era … Eu nem quis respondê-lo. Eu calmamente respondi que não conseguimos encontrar a lixeira,  que, em teoria, deveria haver. Ele responde com certa superioridade que nunca existiu tal lixeira, que ele poderia levar o lixo com ele. Todo o esforço em vão, pelo menos, nos deu um momento incrivelmente engraçado. Rob nos deu sacos gigantes de lixo e esvaziamos o carro de Pizzaia. Nós enchemos as sacolas e passamos a responsabilidade para Rob.

Voltamos para a casa e quase todos estavam prontos. Os donos dos drones no entanto ainda estavam em uma missão de descobrir onde colocar seus drones recém-adquiridos. Eles decidiram colocá-los nas caixas de Aero, eles pensaram que eram mais seguras, pelo menos eu não, eu estava com medo de que eles seriam roubados, mas era um risco a ser tomado. Os outros, por sua vez, desciam as últimas malas de cima e as reuniam do lado de fora. Pizzaia, Matheus, Manoel, Papa, Vivi, Renan e eu começamos a arrumar tudo no carro. Matheus dentro do carro estava gerenciando as operações. Eu estava jogando o nível mais alto do Tetris, com bônus de volume com peso médio de 25 kg. Não foi fácil. Às 11:00, Rob já não tinha outra e perguntou se eles poderiam entrar para começar a organizar. Ele nos jurou que se um dia voltássemos, a casa seria totalmente diferente, que seria completamente reformada. Eu não acreditava em nada, até porque seria muito difícil voltar lá. Colocar as coisas no carro realmente não foi fácil, mas o escoteiro resolveu o problema e, meia hora depois, fechamos o porta-malas e terminamos a saída inteira da casa. Fiz uma última checagem para ver se alguém esqueceria alguma coisa e fui ao carro do Lucas, que foi o último a sair. No carro de Lucas, estavam aqueles que ainda tinham que procurar coisas e fazer compras finais na Target e na Best Buy. Eu tive que passar pela UPS, então fui com eles. Os outros carros foram para Orlando, eles iriam passar pelo shopping para comer e talvez fazer uma compra de último momento.

Saímos na direção da UPS, procuramos nossas coisas e voltamos para a rodovia na direção da Target e da Best Buy. No carro nós estávamos cheios. Nós éramos Bruna, Petrus, Marçano, Vidigal, Lucas, Giovanna e eu. Nem todos queríamos sair do carro, porque era uma bagunça para sair, além de que não precisávamos comprar nada nesses lugares. Aos 20 minutos, quem foi fazer suas compras, voltou e saíamos em direção ao próximo destino. Petrus teve que procurar alguns pacotes, em um lugar até remoto, então teríamos que fazer um descio grande. Dormir era quase uma presença constante em todos, então decidi continuar escrevendo o blog, que era uma das coisas que repelia meu sonho. Depois de um tempo, chegamos ao correio onde Petrus tinha que encontrar suas coisas. Demorou cerca de 20 minutos e nós pensamos que era estranho que demorou tanto tempo, mas quando voltamos percebemos que o tempo era escasso. O voo foi às 17:30 e já eram 13:30. Nós ainda tínhamos que chegar ao aeroporto e ajudar a despachar tudo. E que eles ainda queriam ir à loja, pela última vez, é claro que decidiram não ir. A viagem para Orlando levou muito tempo e foi bastante desconfortável, como Marçano, Bruna e eu diria. Pelo menos, eu estava escrevendo o blog e o tempo passou relativamente rápido.

Chegamos ao aeroporto e iniciamos a entrega dos carros. Estávamos cerca de meia hora esperando que os outros chegassem dos shoppings. Nós descarregamos tudo e começamos nosso movimento pelo aeroporto. Os vários carrinhos com caixas e malas que não podiam ser carregadas com as mãos. Subíamos e descíamos os elevadores, o que por si só era um estresse. Adicione todo o stress, ao pesado clima de fim de viagem e tivemos algumas dores de cabeça realmente não uma das melhores coisas. Mostrava como, ao mesmo tempo, todos queriam ficar, todos queriam ir para casa (se terminasse, melhor na tranquilidade do lar). Chegamos ao check-in e foi uma bagunça para organizar quem ia levar o quê durante toda a viagem, além de suas próprias malas pessoais. Bruna, Giovanna e eu meio que começamos a organizar e cada uma pegava seus volumes para fazer o check-in. O tempo estava passando e todos estavam livres para entrar pela porta. Uma observação é que Renan e Pablo estavam em um voo diferente, que foi embora mais tarde, então nos despedimos deles, que só iríamos encontrá-los no Rio. Aqueles do carro de Lucas, não tínhamos comido, então fomos para a mesma praça de alimentação de 10 dias atrás. Tudo muito melhor do que em comparação com a noite anterior. Pelo menos voltamos bem, sem sentimentos ruins. A questão é que ainda faltava a linha para passar pelos raios X e faltavam 30 minutos para o embarque. No meio da linha, Lucas falou com um dos funcionários do aeroporto e nos deixou seguir em frente. Boa sorte, não teríamos chegado a tempo. Após uma longa linha de raios-X, estamos todos esperando pelos outros e Matheus, que tinha sido chamado novamente para uma verificação aleatória, meio estranha, mas pelo menos desta vez foi muito mais rápido. Atravessamos o aeroporto com o pequeno trem e em 20 minutos já estávamos entrando para o avião que ia para Miami.

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O voo para Miami foi muito curto. Eu estava escrevendo o blog e todos os outros, exceto Papa estavam dormindo. Foi realmente um longo dia e com vários contratempos. Então foi bom que todos descansassem.

Saímos do avião na hora seguinte. Agora tivemos muito tempo, a conexão foi de 4 horas até o vôo para o Rio. O sol estava se pondo, então em um dos corredores tiramos várias fotos, que na verdade seriam as últimas da viagem. Que vista! Continuamos nosso caminho até a porta onde nos instalamos. Mais ou menos, andamos pelo mesmo lugar de onde havíamos vindo. Nos lembramos dos momentos que passamos naquele aeroporto, que não eram os mais silenciosos. Eu decidi ficar escrevendo o blog, eu teria tempo de sobra para escrever, então aproveitei. O resto descansava nas cadeiras, ou passeava pelo freeshop, ou ia comer algo rico, porque a comida do avião não era um paraíso. Todos se separaram, tentando fazer o que queriam. As quatro horas, no entanto, passaram muito rapidamente. Eu tinha escrito muito, mas ainda faltava muito. Eu disse a mim mesmo que escreveria mais durante o vôo.

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Às 22:30, fomos chamados nas portas e continuamos a caminho do avião. Nós guardamos nossos pertences e sentamos em nossos lugares. Haveria 8 horas de voo para o Rio. Durante a primeira hora e meia de vôo eu escrevi e comecei a assistir a um filme. Em seguida, a única coisa que fiz foi jantar, não havia comido no aeroporto nem café da manhã. O resto do tempo eu estava dormindo de uma maneira tão pesada que não me importava de o assento ser tão desconfortável. O tempo voou enquanto ele dormia profundamente, o resultado de tantos dias exaustivos, mas tão bons.

Às 8:00 aterrissamos no Galeão e desembarcamos do avião. Nós nos encontramos na saída do avião. Alguns foram ao banheiro e eu esperei que todos chegassem. Durante a última hora de voo, fiquei pensando em algo para dizer à equipe. Antes de passarmos, na saída do avião, era a última vez que todos estaríamos juntos. Depois viria a bagunça das malas e consequentemente a reunião com os pais. Então pedi a todos que esperassem um pouco e fiz um pequeno discurso. O que eu disse basicamente vou dizer na conclusão desta narrativa, então não se preocupe que eu vou te dizer mais tarde. Foi um bom momento, porque todo mundo estava cabisbaixo e eu poderia, pelo menos, elevar o ânimo de todos, e em suma eu disse que era uma honra trabalhar e viver com pessoas tão incríveis e tão minhas amigas. Mesmo um introvertido, estes são os momentos que mais importam e tiveram de expressar a todos, todos sabiam o quão incrível foi para mim toda a experiência de ter ido com eles para Lakeland.

No final do meu breve discurso, todos nós fomos para as Migrações juntos e não tivemos problemas, então fomos às cintas para encontrar nossas malas. Mais uma vez, toda a comitiva da AeroRio com os milhares de carrinhos se reuniu para esperar que todos estivessem com seus volumes que haviam trazido de Lakeland. A maior preocupação do momento da viagem de retorno era passar pela alfândega. Aqueles que haviam comprado drones estavam dispostos a passar por aquele corredor tão malévolo. Como estávamos todos na mesma camisa e tínhamos as medalhas penduradas no pescoço, a alfândega nos deixou passar e ficamos livres e voltamos ao Brasil, oficialmente. Alguns queriam passar pelo freeshop, então esperamos vinte minutos para todos se encontrarem na saída.

Um bom momento que veio imediatamente é que os pais haviam preparado uma surpresa para quando chegamos ao Rio. Anteriormente, eles disseram que a TV PUC-Rio ia estar lá para nos entrevistar e nos fazer perguntas sobre o nosso feito. No início, fizemos uma fila e vimos algo incrível. Todos os pais estavam esperando por nós com camisetas com nosso símbolo AeroRio, mas dizendo AeroPais. Na parte inferior havia um banner com nossa foto e nossas realizações pendurado em dois carrinhos. Foi espetacular e super fofa a intenção de todos os pais. Finalmente, quando chegamos, nos encontramos com nossos pais e os abraçamos. Finalmente chegamos em casa. A TV PUC-Rio me chamou e eu respondi as perguntas que me fizeram sobre nossa incrível viagem. Larissa, Pablo e Thiago também foram entrevistados e fizeram o mesmo. Os momentos seguintes provaram minha teoria. Muitos pais já saíram com seus filhos para suas casas, enquanto outros ficaram, como eu, ficamos para ajudar a trazer as coisas para a PUC, levando a ficarmos em pequenos grupos e separando o grupo para declarar o fim da viagem.

Manoel e eu decidimos ir no caminhão para acompanhar as caixas e malas de Aero. Foi uma longa viagem pelo trânsito intenso do Rio, mas a conversa que tive com Manoel foi muito frutífera, falamos sobre o futuro da equipe e os grandes momentos que tivemos em Lakeland. Foi uma longa viagem-curta. Na hora e meia chegamos à PUC mas agora voltamos com a vitória no pescoço e nas camisas. Desembarcamos tudo na PUC e, com o calor úmido do Rio, fomos aos poucos levando as caixas e sacolas pesadas de volta ao laboratório Aero. Depois de 12 dias, tudo voltou ao seu lugar e voltamos para o lugar que tanto gostamos e que nos faz reunir muito a cada dia de aula. Aqueles de nós que ficaram e voltamos do aeroporto para a PUC, Manoel, Renan, Pablo, Lili, Larissa e eu decidimos sair para comer no Outback para fechar a nossa viagem. Lá, o Vidigal se juntou a nós e tivemos um almoço divertido e gostoso. De lá, fui com Thiago no carro de volta para casa e isso oficialmente ditou o fim da nossa viagem.

Oficialmente, as histórias da viagem terminam aqui, então foi uma honra escrevê-las para a história e muito gratificante poder deixar uma pequena parte do que é nossa equipe, AeroRio, para todos vocês. O próximo texto é uma conclusão mais organizada e mais elaborada. Então aguarde o último texto da Saga nas asas, que vai trazer uma surpresa. Aqueles que encerram suas leituras aqui, muito obrigado por se juntarem a nós e nos conhecerem um pouco mais, espero que eu tenha conseguido transmitir o quão o Aero é especial. Muito obrigado