Día 27: Viaje y llegada

Después de muchos días de viaje y entrenamiento, la partida fue rápida y organizada. No tuvimos en cuenta que era hora pico y llegamos al aeropuerto con poco tiempo.  Entregamos el auto y fuimos a hacer el check-in. Empaquetamos tres valijas y al llegar a South African nos empaquetaron el resto gratis. ¡Haber sabido! Debe ser porque había muchos robos de valijas en ese aeropuerto. Fuimos los últimos a embarcar, para variar. El viaje fue excelente. Miré como 2 pelis y terminé de leer otro libro. Nadie durmió porque era de día. Hicimos conexión en Sao Paulo pero tuvimos que esperar y después, nos dejaron otros 40 min dentro del avión a Rio. Paciencia. Estamos en América Latina. Llegamos al Galeão agotados. El aeropuerto está en obras y es un caos, el aire acondicionado no funciona y varios vuelos descargar valijas en la misma cinta. Gonzalo se durmió y no hubo manera de despertarlo. Cida nos esperaba en casa con la comida lista. ¡Qué bueno es estar en casa! El calor es impresionante y estamos en medio de obras pero nada grave. Ahora a volver a la rutina y agradecerles la compañía en estos días lejos de casa. A pesar de mi desconfianza inicial, el viaje fue mil puntos. La pasamos muy bien, aprendimos mucho más que geografía y pudimos estar los 5 juntos, que es muy importante. La locura diaria hace que uno se aleje un poco de las personas aunque las tenga al lado. Después de estos días pegados, todos protestamos (sobre todo estos 4 últimos días que dormimos todos en un cuarto grande pero todos juntos, casi un Gran Hermano) pero sobrevivimos. Filipe no va a leer el blog pero queda acá mi gracias público. Sin su locura, jamás hubiéramos embarcado en esta aventura. Ojo, ya se lo dije personalmente. Besos a todos y hasta la próxima aventura.

Estoy subiendo fotos a las publicaciones anteriores. Si alguien quiere darse una vuelta más tarde o mañana… les dejo el dato.

Día 26: Gold Reef City park

Casi llegando al fin del viaje, pasamos el último día en el Golf Reef City Park (http://www.goldreefcity.co.za/theme_park/). Lamentablemente, la idea era visitar la mina que tienen el parque pero esa actividad estaba cerrada por mantenimiento. Subimos a atracciones diversas, unas para el placer de Gonzi y otras para los más grandes. El parque me hizo acordar mucho al Parque de la Costa. Almorzamos en el parque y a pesar de las opiniones divididas fuimos hasta un parque de rinocerontes y elefantes, pero llegamos 5 min después del horario de cierre y no nos dejaron entrar. La siguiente opción fue visitar Pretoria a unos 50 km. Filipe nos había hablado maravillas de la ciudad pero fue un poco frustrante. Salvo la casa de gobierno y su jardín, todo estaba bastante degradado y desordenado.

Pasamos una última vez por Mandela Square para cenar. Esta vez elegimos un restaurante de carnes (/www.thebutchershop.co.za/). Comimos muy bien pero el servicio demorada. Ya estábamos agotados y todavía nos faltaba armar las valijas, etc.

De todas formas, el sabor de fin de vacaciones es siempre un poco amargo.

Volvimos al hotel en cámara lenta, cargamos nafta en el auto y colocamos todo por última vez en su lugar.

Día 25: Museo del Apartheid

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El ritmo de los paseos está disminuyendo. Marcos protesta porque demoramos en salir, demoramos en el desayuno.. demoramos. Creo que es natural. Estamos sintiendo el cansancio y la necesidad de asumir que las vacaciones también  se terminan. Salimos a eso de las 9.30 h rumbo a Golf Reef City, un parque temático que representa Johannesburgo en la década de 1890, con la desesperada búsqueda del oro. Al llegar nos informaron que estaba cerrado así que entramos al Museo del Apartheid, que está al lado (www.apartheidmuseum.org). La visita es muy interesante. En el verso de la entrada está indicado aleatoriamente si sos blanco o no blanco y determina qué camino vas a seguir. Claro que poco después los visitantes se unen pero da una sensación muy rara eso de ser separado aleatoriamente. Visitamos una exposición temporaria sobre Mandela. Miles de fotos, anécdotas, citas y videos: muy interesante. Al salir del museo dimos una vuelta por el centro de Johannesburgo. Es una zona más antigua y desordenada. Preferimos no bajar. Vueltas y más vueltas, terminamos almorzando en el Randburg Waterfront, en un restaurante griego que estaba vacío.  Otras vueltas más, pasamos por el shopping y al hotel. Marcos está escribiendo el relato del día 24, o sea de antes de ayer, pero voy publicando para no dejarlos sin noticias. Beeeesos.

PD: Agregué fotos en unas publicaciones anteriores pero la conexión es muy lenta.

Día 23: Victoria Falls – Johannesburgo

Nos levantamos temprano para armar las valijas. Desayunamos y subimos a terminar los últimos detalles. A esta altura del partido, las valijas están todavía entrañadas de polvo, unas se abrieron, otras se rasgaron. El pobre portero que subió a las 10.30 h a buscar las valijas abrió los ojos anticipando el esfuerzo. Nuestro rendimiento mejoró notablemente desde que empezó el viaje. 10.45 h estamos esperando en la recepción y 11 h llega O’ Brian a buscarnos. El ómnibus viene con un pequeño tráiler para nuestras valijas. El aeropuerto de Victoria Falls queda a unos 21 km de la ciudad. El viaje es rápido porque la ruta es una línea recta, sin tráfico. El hall del aeropuerto es pequeño con filas de viajeros esperando a hacer su check-in. Son 120 kg de equipaje que el empleado despacha sin comentarios. Nuestra tarjeta de embarque indica que subiremos porque el portón 2. Claro, solo hay dos puertas que dan a la pista. Cuando llega la hora, el mismo funcionario del check-in llega a la sala de espera y grita el número del vuelo. Somos los últimos a subir porque Filipe se había instalado en la sala con la computadora, la batería, el celular, los cables… El avión despega y nos alejamos de Victoria Falls. Chau, Zimbabue.

Después de una comida extraña y olores extraños durante todo el viaje, llegamos a Johannesburgo o Johannesburguer, como dice Gonzi. Pasamos por migraciones, buscamos las valijas y dimos varias vueltas hasta encontrar la agencia de alquiler de autos. Filipe había alquilado una combi para 5 personas y nos entregaron una para 10, sin lugar para equipaje. Protestas al margen, salimos del OR Tambo en una combi enorme. Como había tiempo, anduvimos hasta el Soweto para ver el Estadio FNB, con capacidad para 90.000 personas, donde se jugó la final del Mundial 2010. Después, fuimos a Sandton. Un barrio elegante de edificios de oficinas y shoppings sofisticados. Entramos a uno de esos shoppings pero estaba todo cerrado. Llegamos a la plaza Mandela (Nelson Mandela Square) y a las 19.30 h estábamos cenando. Comida rica, repaso de momentos del viaje y Gonzi protestando que tenía sueño: hora de iniciar el regreso. Esta vez encontramos la combi en el estacionamiento y recorrimos los 15 km que faltaban hasta el hotel con cautela. Afuera el cielo se iluminaba con relámpagos. Llegamos al hotel y después de ver un poquito de televisión, caímos rendidos.

Besos sudafricanos20140119_113215

Avance

Estamos en el hall del Victoria Falls Hotel (www.victoriafallshotels.net/)‎, esperando a la combi que nos lleve al aeropuerto. Son las 10.50 h hora local. Después de dos noches en Zimbabue estamos volviendo a Sudáfrica. Marcos y Agus van a escribir las aventuras de estos dos días que no fueron pocas y para adelantar bastante radicales. Gonzi está cansando pero muy contento. Se le confunden los nombres de los lugares pero ya está contando las noches que faltan para volver a casa. Besos desde Victoria Falls! Gabriela