
Después de pasar por tres locales, Filipe consiguió sustituir la tapa de la luz del rack y a las 12.20 h partimos rumbo a Piriápolis. Almorzamos en un restaurante de mariscos (muy ricos – Puertito Don Anselmo si alguna vez deciden ir) y más tarde seguimos hasta Punta del Este. Llegamos casi a las 17.30 h. Nos instalamos en el hotel y fuimos a la playa (Solanas). Tenemos que ir en auto porque no es muy cerca. Cuando llegamos, Gonzi parecía enloquecido. Corría por la playa y se mojaba. El tiempo estaba lindo pero había un poquito de viento. No estaba para entrar al mar pero él estaba muy feliz. Me puse a pensar cuándo fue la primera vez que ví el mar. No me acuerdo. Habrá sido como Gonzalo? Con esa felicidad? Después de una hora de playa, volvimos al hotel. Paseamos por los jardines y chusmeamos un poco el lugar. Volvimos a bañarnos y decidimos cenar en el hotel. Camino al restaurante, Gonzi empezó a llorar. Estaba muerto de sueño. Me volví a la habitación con él y se durmió al llegar al cuarto. Aprovecho para dejar este relato. Mañana subo fotos! Prometido. Besos.
