El sábado Filipe trabajó hasta las 13 h. Hacía mucho calor cuando finalmente partimos y la salida de Posadas fue muy complicada por el tráfico. En Misiones, la policía parecía mucho menos preocupada con los controles. Llegamos a las ruinas de San Ignacio cerca de las 15 h y preferimos almorzar algo antes de entrar. Después de pasar la entrada, hay un Centro de Interpretación muy interesante y necesario para entender cómo funcionaban las misiones jesuíticas. Gonzalo y Agus protestaron todo el tiempo. Poco les interesaba todo lo que estaban viendo. Intenté explicarte a Gonzi pero le encantó la idea de los indios y me hizo 250 preguntas. Justo empezó el guía a hacer su presentación, pero Gonzi insistía en preguntar. Era complicado prestar atención y responderle al mismo tiempo. Sobre todo cuando llegamos a la parte en que preguntaba si podía ver a los indios, dónde estaban, dónde están las flechas.El paseo duró una hora y uno se queda con ganas de más, pero el calor era agotador y todavía teníamos muchos kilómetros hasta Foz de Iguazú.
Al llegar a Puerto Iguazú, nos perdimos un poco. El control de Migraciones fue rapidito del lado argentino e inexistente en el lado brasileño. Llegamos al hotel agotados. Comimos algo en el bar de la pileta a las 23.30 h y fuimos a dormir.









