Hoy el día empezó tarde. Estamos cansados fisicamente después de muchos días de caminar y caminar. Hoy el paseo va a ser de auto. Estamos cargando nafta y preparándonos para unos cuantos kilómetros por delante.
Marcos limpiando vidrios en la estación de servicios
15 h. Primera parada. Jamison Lookout.
15:44 h Salimos de Lincolns Rock. La vista te corta la respiración y el cortisol aumenta cuando los turistas de exponen a sacar fotos bien al borde del abismo.
17:40 h Después de un almuerzo rápido en Leura, paramos en Olympian Rock. Parece una imagen salida de una película: increíblemente vasto, verde y exuberante.
Olympian Rock
La última parada fue en Three Sisters. Enorme, imponente, silencioso. Después de caminar un poco, hicimos el camino de vuelta. Todos cansados. Los jóvenes planeaban su ida al centro mañana paea poder ver los fungos artificiales de An̈o Nuevo en Sydney.
Tomamos un ferry desde Circular Quay rumbo a Manly. La vista de la ciudad desde la bahía es impresionante. Es un viaje de 23 minutos. Hay una cantidad y variedad enorme de barcos, veleros, botes y otros.
Al llegar, caminamos un poco para conseguir una quilla para Gonzi y paramos para almorzar. Estuvimos en la playa y a las 17.30 h volvimos a la estación de ferries.
Desde la playa, a lo lejos, pudimos ver al Barco Brasil cambiando de velas.
Conseguimos tomar un ferry rápido y volver a Sydney en 18 minutos.
Tratamos de subir a uno de esos ómnibus que recorren los puntos clave de la ciudad. Estaba todo ocupado. Resolvimos caminar hasta el Jardín Botánico. Lamentablemente, la visita fue corta porque faltaba poco para cerrar.
Filipe y Gonzi ya estábamos saliendo del Cruising Sailing Yatch y pasaron a buscarmos a Marcos, a Sarah y a mí. Mateus y Agus resolvieron quedarse en el centro hasta más tarde.
Manly BeachVista de Sydney desde el Jardín Botánico
Muchas actividades todo el tiempo. Espero poder contar el atraso más tarde. Hoy vamos en paseos separados. Marcos, Agus, Mateus, Sarah y yo estamos en el centro de Sydney. Vinimos de transporte público. Servicio impecable. Filipe y Gonzi se aventuraron a un viaje en el Barco Brasil para últimos ajustes.
No teníamos nada para comer en el departamento, así que salimos a tomar el desayuno en un barcito muy cerca de donde estábamos parando. Había muy poco movimiento en la calle (Mammoth Espresso). El café estaba impecable.
Nuestra idea era tomar el colectivo hop on-hop off para tener un panorama general de la ciudad. No habíamos comprado las entradas, así que caminamos hasta la parada que teníamos más cerca.
Justo cuando llegamos a la parada, pasó un ómnibus y, por más que hicimos señales, el chófer no paró. Tratamos de comprar las entradas online, pero no lo conseguimos. El servicio de atención al cliente nos dijo que podíamos pagar en el propio ómnibus, pero que el recorrido terminaba más temprano ese día.
Esperamos y, 20 minutos más tarde, estábamos en el piso superior del ómnibus descubriendo New Orleans.
Al llegar a Jackson Square nos bajamos y fuimos caminando por algunas de las calles del Barrio Francés, conocido por la arquitectura histórica, balcones de hierro forjado y el alboroto de las personas comenzando a reunirse en Bourbon Street para celebrar Mardi Gras.
Después de pasear un poco, volvimos a subir al colectivo y terminamos el recorrido: pasamos por el mercado francés, Magazine Street, el museo de la Segunda Guerra Mundial, el centro de convenciones, la plaza de España, etc.
Después buscamos el auto y pasamos por el supermercado para tener en el departamento. Esa noche pedimos a los chicos de la recepción que nos recomendaran un lugar para cenar. La lista era interesante; sin embargo, tendríamos que haber hecho reservas. Todo estaba lleno. Solo conseguimos cenar en la barra de un restaurante italiano muy bueno: Gianna.
Para nuestra sorpresa, en el camino de regreso, la calle estaba cortada porque estaba pasando un desfile. Aprovechamos y nos quedamos viendo las carrozas que pasaban y los miembros que lanzaban collares a quienes estaban mirando. Había mucha gente y el ambiente era completamente familiar. También pasaban bandas de escuelas secundarias y porristas animando al público.