Día 5: Una constante clase de historia

Otra vez me desperté antes que el resto para adelantar el trabajo. El cambio de horario y el calor son el combo perfecto para derrumbar a cualquiera.

Esta vez salimos a pasear con un guía especial. Joaquín vino con nosotros. Nada como estar con alguien que vive en la ciudad para tener datos clave.

Tomamos el colectivo y el subte. Esta vez nos bajamos cerca de la Fontana de Trevi. Otra vez, mucha gente. Otra vez, las poses locas y todas las personas tirando monedas.

Dicen que diariamente, se recaudan alrededor de 3.000 a 4.000 euros con esas monedas y que esta tradición genera una suma anual de aproximadamente 1 a 1,5 millones de euros. Será? Todo el dinero recaudado se destina a causas benéficas y asociaciones que ayudan a los más necesitados. El arquitecto de la fuente jamás pensó que llegaría tan lejos. La fuente es enorme (26 metros de altura y 20 metros de ancho) y está adornada con numerosas esculturas que representan a dioses y seres mitológicos.

Obviamente, aportamos nuestro granito de arena (nuestros 3 euros) con la ilusión de que la magia nos traiga de nuevo en el futuro a la ciudad eterna.

Próxima parada: Piazza di Spagna. La plaza está situada en el corazón del centro histórico, su nombre proviene del Palazzo di Spagna, que alberga la embajada de España ante la Santa Sede desde el siglo XVII. La plaza es conocida por su monumental Escalinata Española, que conduce a la iglesia de Trinità dei Monti.

Veinte años atrás, vinimos a Roma. Mamá y papá nos acompañaban. Ese día, en este lugar, nos robaron la cámara de fotos. Mil veces nombramos a mamá y papá en este viaje. Lindos recuerdos!! Subimos la escalinata y recuperamos el aire. La vista desde arriba es increíble. Allá abajo, se encuentra la Fontana della Barcaccia, una fuente barroca muy bonita también. La gente rodea a la fuente para servirse agua. Hay muchas fuentes disponibles en toda la ciudad. Elemento indispensable para enfrentar el calor.

Caminamos un poco por la avenida de grandes tiendas (Via del Corso). Almorzamos en Donna Sofia escuchando música argentina (raro, no?) y fuimos caminando hasta Piazza Navona donde había una sala de cine con proyecciones y cuatro maquetas que contaban la historia de Roma (https://welcometo-rome.it/)

Fue super interesante reunir todas las piezas del rompecabezas o, algunas, por lo menos. Hay una película que cuenta la historia de Roma desde la formación geológica de la que surgen los mármoles para tantas construcciones y llega hasta los días de hoy.

Volvimos de colectivo y vimos algunas partes de la ciudad que no habíamos visto desde el subte. Nos bajamos cerca de una heladería y probamos los gelattos locales. Otro colectivo de 10 minutos y llegamos a la casa de Cari. Resolvimos ir a cambiarnos y volver más tarde.

Esa noche, volvimos a casa de Carina para comer pizzas, viajar en el tiempo de nuestros pasados y despedirnos en el presente. Lindos momentos con amigos del alma.

Tres días no alcanzan para conocer Roma a fondo, pero nos dieron una excelente muestra de esta ciudad impresionante.

Otra vez volvimos al Airbnb tarde y preparamos las valijas porque al día siguiente nos toca viajar.

(17 de julio de 2024)

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