Hoy empieza la EAST 2018! Nada más, nada menos que una de las competencias más importantes del mundo en el AeroDesign. La competencia era en Lakeland, Florida, a unos 30 minutos de la casa. El primer día consiste en la presentación del proyecto y la inspección del avión que dice si el avión esta apto para volar en los siguientes días. La nuestra presentación estaba marcada para las 11:15. Así que teníamos que armar el avión in loco para mostrarlo a los jueces y hacer la inspección. En la inspección, hay un detalle importante, los aviones deben estar iguales a lo que dice el proyecto y tienen que estar funcionales para volar.
Una observación importante bastante relevante e interesante es cómo hicimos para llevar los aviones pré-armados desde la casa hasta Lakeland. Es claro que teníamos uno de los autos reservados para que tuviera espacio suficiente para los dos aviones. Recogimos todos los asientos, pero los aviones no entraban lado a lado ni en ninguna posición factible en el plano. La única manera era que uno de los aviones fuera encima del otro. Petrus y Matheus llevaron esa idea a otro nivel. Matheus para los que no saben es el boy scout oficial del equipo, con 8 años de experiencia en semejante actividad. Siempre nos ayuda a resolver cuestiones logísticas como la de arriba y de construcción. En el caso, él y sus conocimientos en nudos, más las ideas disparatadas (pero con razón) de Petrus hicieron que el avión levantara vuelo dentro del auto, con seguridad y tranquilidad, aunque esté levitando en um vehículo en movimiento. Estábamos en la madrugada del primer día de competencia y Petrus, Matheus, Marçano y yo pensábamos en la posibilidad del avión suspensido en el auto. Agarramos unas sogas y las pasamos por puntos de fijación así podría quedarse en lugar. Incluyó un nudo de Petrus que lo llamó de «Xzão da Xuxa» para demonstrar lo cuán compleja era la maniobra y la estructura. Increíblemente, quedó perfecto, hicimos hasta una «prueba dinámica» con Marçano y Petrus saltando sobre el auto a ver si el avión cedía, y no lo hizo. Así que nos fuimos a dormir tarde resolviendo esa cuestión, más o menos a las 3:00.
Me desperté en un impulso. Pero no por un mal sueño, era Marçano gritando para que todos se despertaran. Era el día de la presentación y estábamos un poco atrasados. Con los aviones devidamente colgados y todas las herramientas seleccionadas, partimos hacia el AeroSpace Center, en Lakeland.
El primer día es un local especial, un museo del aeródromo de Lakeland, el AeroSpace Center. Allí hay varios hangares que se transformaron en museos, además que hay varios aviones expuestos, los cuales uno puede quedarse muy cerca y mirar la fantástica ingeniería que los diseñó. Pensar que los ingenieros que desarrollaron esos aviones tenían las mismas ambiciones y pasiones que nosotros, nada más inspirador para todos nosotros estudiantes, y lo increíble es que veníamos de todo el mundo, India, Pakistán, Polonia, Venezuela, Canadá, etc. para realizar el sueño de construir un proyecto bien succedido de este tipo de transporte. Un lugar muy icónico y simbólico para el comienzo de esta competencia. Después del largo viaje a Lakeland, estacionamos la nuestra comitiva y empezamos a sacar las cosas. La sensación era increíble porque alrededor nuestro había equipos de USA, India, Canadá y Venezuela. Era una competencia mundial con todos buscando el mismo objetivo: volar.
Al llegar conversamos con un equipo Kennesaw de la categoría Regular, personas simpáticas, comunicativas y más que todo amantes de su proyecto, así como todos nostros. Empezamos a armar el avión para la presentación, en cuanto que Thiago y Vidigal lucían sus trajes y lapelas de SAE International, como los Hombres de Negro, mientras hacían entrenamientos de la presentación para estar totalmente preparados. Para el avión lo único que era importante eran las aparencias, porque a primer momento era apenas una demonstración de los aviones.
A la media hora que faltaba para para las 11:15, llevamos el avión, los flyers, el banner, la Ground Station, etc. para la Classroom 4, dónde sería la presentación. Esperamos ansiosamente y todos estábamos con los nervios al flor de la piel, porque oficialmente empezaba la competencia por la cual tanto ansiábamos. La hora había llegado, el portón se abrió y entramos todos juntos como siempre, ahora con el AR18 en manos. El lugar era un taller mecánico grande con proyector, herramientas en las paredesy mesas dónde estaban los jueces, ingenieros de Lockheed Martin. Giovanna y yo posicionamos el avión para que quedara a la vista de los ingenieros. Thiago y Vidigal fueron a sus puestos y después de unas breves palabras de los jueces, Vidigal decía por última vez lo que tanto entrenamos juntos miles de veces: «Good morning ladies and gentlemen, we’re the AeroRio team and we’re very excited to present our project».
Los dos fueron perfectos. Ajustados com un reloj suizo, sin un error llegamod al final de la presentación y se produjo el silencio. En un intento fallido, Giovanna y yo tratamos de empezar una ola de aplausos pero la frialdad de los jueces y de la situación no nos lo permitió. Los jueces rompieron el silencio. Era su vez de juzgarnos haciendo preguntas relacionadas al proyecto. Nos preguntaron sobre limitaciones de motor, de aerodinámica, de los materiales usados y de la simulación de soltura de las cargas. Preguntas nada fáciles e inesperadas, pero nada que el Team Presentación no pudiera resolver. Al final, los ingenieros admiraron el nuestro querido AR18 y cerraron la primer etapa de la nuestra competencia con un «Very impressive, guys», nada más feliz como una opinión como esa.
Sacamos todo y nos fuimos a un comedor al lado, dónde íbamos a dejar los aviones listos para la inspección. Almorzamos, caminamos y paseamos por el AeroSpace Center sacando fotos y esperamos para la hora de la inspección. En dado cierto momento, recibimos las notas de la presentación y del relatorio. Los resultados eran increíbles. Estábamos con casi puntuación total de la presentación, con chances de concurrir al premio de mejor presentación y el relatorio también tenía un pontuación excelente entre los tres primeros. Los resultados ya empezaban a reflejar tanto trabajo hecho y atanto esfuerzo aplicado. La nuestra presentación era realmente de Oro. La inspección se trata de realizar medidas y pruebas en todos los sistemas del avión, además del check-list para aprobar los aviones que irían a volar. Aunque hubo tiempo suficiente para armar los aviones y hacer las verificaciones antes de la inspección, el tiempo se quedó corto. Cuando menos esperábamos, el tiempo se hizo rapidísimo, no nos dimos cuenta y de repente faltaban 30 minutos para la inspección. Todos aceleramos y tuvimos que correr contra el tiempo para dejar el avión al 100%. No fue fácil. Faltando 5 minutos ( hard mode activado), corrimos con el avión, FPV, Ground Station y herramientas al hangar donde era el local de isnpección. Al llegar apoyamos el avión en una mesa afuera del hangar, para que hicieran un pré-inspección. Los jueces eran dos señores mayores, y los dos miraban atentamente al avión, buscando cualquier fuente de error. Los jueces lo aceptaron y entramos con el avión. Lo llevamos hasta la mesa de al fondo, dónde habían otros jueces con reglas, cintas métricas etc. así conseguían comparar las medidas de la planta con las reales. La inspección era demorada. Todo el avión era medido milimetricamente. Todos los sistemas electrónicos también era profundamente analisados.Estábamos practicamente todos a puestos para buscar algo o hacer algo que nos pidieran, porque era una parte fundamental de la competencia. En principio no hubieron problemas con el avión, apenas algunos detalles con el motor y con el FPV, pero todo se fue resolviendo a medida que íbamos haciendo lo que los jueces iban pidiendo. Pero había una cosa de la cual nos pedían pero nosotros no teníamos acceso rápido: el video de vuelo operacional del avión, un video que muestra que el avión al menos voló una vez con confiabilidad. Estaba en la compu de Larissa. Pero parecía que la compu no quería funcionar, las malditas actualizaciones de Windows apareciendo en los momentos más inportunos. Trataron con la compu de Renan, pero tampoco quiso funcionar… se quedó sin batería. Las opciones se iban escaseando, así que los jueces nos permitieron traer el segundo avión pero con la condición de que en el entremedio consiguiéramos mostrar el video de vuelo. Así que trajimos el segundo AR18 para el hangar y este pasó por el mismo procedimiento. Entonces surgió un segundo problema. El avión de reserva no tenía el FPV instalado, hasta porque sólo teníamos 1 disponible para los aviones. Lo decidido entonces fue traer el FPV de mala calidad para el avión principal y transferir el FPV bueno (PixHawk) para el segundo, apenas para la Inspección, era permitido y los jueces aprobaron, pero ese proceso es lento y no es fácil. Lo bueno es que nos daba tiempo para presentar el video de vuelo. Entonces, las inspecciones terminaron bien y los aviones fueron aprobados así que Larissa presentó el video que todos los aviones pasaran por el check list. Un alivio… Estábamos, a partir de ahora, en disputa mano a mano en los vuelos. Terminada la inspección, los jueces nos desearon buena suerte y salimos hacia el comedor con los aviones.
De repente se había llenado, el post inspección era un briefing con todos los equipos presentes, dando las bienvenidas oficiales a la SAE EAST 2018 a todos los estudiantes. Dejamos los aviones cerca nuestro y con todas las herramientas y cajas cerca también. El comedor estaba lleno! Tuvimos que guardar lugar para varios de Aero, porque sino ni uno de ellos se sentaba. Larissa, Vivi, Matheus, Eduardo, Erik y Papa se habían ido a buscar unos paquetes de Aero al correo y también fueron a hacer unas compras importantes, así que volvíamos con un auto menos para cargar las cosas. Y lo que nos olvidábamos, Matheus se había ido y no teníamos más el nuestro boy scout para hacer los nudos para la vuelta. Un tema para pensar en el final del briefing. No era muy emocionante, tenía carácter más informativo sobre las reglas de la competencia y las instalaciones. Hicieron sorteos por premios y hasta ganamos uno, un VoltWatch, pero otros equipos ganaron hasta drones de DJI para llevarse a casa. Como dirían «la suerte es loca…».
Terminado el briefing, todos los equipos salieron y nosotros continuábamos ahí. Teníamos que desarmar el avión y ponerlo en el auto, además de guardar todas las herramientas. Desarmar era un proceso del cual ya estábamos acostumbrados, así que fue todo relativamente rápido. El problema fue poner los aviones en el auto sin Matheus. No fue fácil, pero Pablo, Petrus, Lucas, Renan, Pizzaia y yo tratábamos de reproducir lo que Matheus hizo. No quedó perfecto, pero fue lo suficiente para aguantarse el viaje hasta Davenport otra vez, pero sabíamos que a partir de ese momento Matheus, en las salidas de auto, nunca se iba a separar de los aviones. Mientras eso, los otros guardaban rápido las cosas en los autos de la manera que podíamos hacer, el complejo de Lakeland cerraba a las 18:00, y estábamos casi en ese horario. Tardamos tanto que el grupo que guardaba las herramientas tuvo la oportunidad de ver el cielo estrellado y de mirar los planetas (será?) y estrellas, el cielo estaba realmente lindo.
El camino a casa fue largo, pero íbamos en el auto Renan, Vidigal, Thiago y yo, hasta que pasó rápido riendonos de las historias y de los momentos que pasamos. Pero fue un largo viaje, con tráfico y mucho sueño, ya nos acumulábamos horas sin dormir. Al llegar cerca de la casa, paramos todos en Burger King y cenamos algo rapido y barato, aprovechar el tiempo, porque mañana iba a ser un día todavía más cansador. A Thiago por ejemplo, ya no aguentaba los zapatos sociales que estaba usando, le dolían increíblemente. Andar de un lado al otro y quedarse parado la mayoría del tiempo no era fácil.
Terminamos de comer y fuimos a la casa. Dejamos las cosas y fuimos a Wallmart a comprar unas cosas de comida, porque dónde era la competencia no había mucho para comer, así que necesitábamos de providencias para los días que se venían. Volvimos a la casa a las 1:30 y fuimos a dormir como a las 2:30. Teníamos que despertarnos a las 3:30 (necesitamos conseguir buenas mesas y un buen lugar en Lakeland para instalarnos), así que apenas fuimos a descansar y esperar por el siguiente día que iab a renir emociones y muchos nervios, pero principalmente, muchos vuelos.