18/01/16 – Neuquén – Santa Rosa

Salida: 10.30 h – Llegada: 17.30 h – Distancia: 624 km – Total acumulado: 9080 km

Neuquén - Santa Rosa - Total

Nos despertamos temprano para salir lo más rápido posible de Puerta Oeste, o Puerta del Infierno como nosotros solíamos llamar a nuestra cabaña. Yo dormí súper bien, los otros como dormían todos en una sola habitación, decían que durmieron con mucho calor. No tuve ningún problema. Guardamos las pocas cosas que teníamos en la cabaña y salimos rápido para ir a desayunar algo que en YPF.

Salimos por el portón capeta y fuimos a YPF. Comimos liviano y rápido porque hoy teníamos un largo tramo, un largo camino y tal vez uno de los más peligrosos de toda la Expedición Patagonia.

Como siempre, todos, excepto Papá, estábamos listos, porque tenía que cumplir su clásico ritual. Salimos a las 10.30 h de Puerta del Capeta. Rápido y sin problemas seguimos por la ruta Nacional 22, y seguimos hasta la Autovía 2 de Neuquén. Después cruzamos a la ruta provincial 7 y después de muchas lecciones de justiciero de Papá a los automovilistas neuquinos, cruzamos la provincia de Neuquén y entramos a Río Negro, por la ruta nacional 151. Rápido, hicimos ese tramo y después de 150 km, llegamos a Veinticinco de Mayo en La Pampa, después de cruzar el Río Colorado y oficialmente salir de la Patagonia.

Entramos a la región de La Pampa. Apenas cruzamos la frontera de la provincia, cargamos nafta porque hasta Santa Rosa, capital de La Pampa, había muchos kilómetros sin estaciones de servicio y sin auxilio.

Tuvimos que hacer fila y aguantarnos las reclamaciones de Papá. Después de un rato, llenamos y salimos hacia el Cruce del Desierto.

Muchos de los que van hacia Bariloche, Villa La Angostura o alrededores, desde Buenos Aires, van por la ruta Nacional 3 hasta Bahía Blanca, después van por la Ruta Nacional 22 hasta Neuquén y después siguen por la 231 hasta la región de los Lagos. Buena decisión, pero muchas veces hay tráficos y cortes u otras cuestiones complicadas, porque la 3 es muy utilizada. Así, varias personas van por un camino alternativo. Desde Buenos Aires, toman la Ruta Nacional 5 que va hasta Santa Rosa y después, la provincial 35, donde después se hace el Cruce del Desierto por la 143 y 151 o 152, a elección del usuario. Esas rutas llevan a Neuquén y posteriormente a los destinos más famosos de la Argentina. Hasta ahí solo rosas. El tema es que esas rosas tienen espinos y son letales. El llamado Cruce del Desierto es uno de los recorridos más peligrosos de la Argentina. Nosotros hicimos el viaje inverso porque no queríamos hacer el mismo pedazo de ruta que en la ida.

¿Pero por qué tan peligroso es el Cruce? La ruta cruza una región que se llama la Pampa árida. Es tan seca como un desierto, además es planísima. Entonces, el llamado Cruce del Desierto es peligroso por el simple hecho de que hay pocas paradas para cargar nafta y para conseguir auxilio. Además, es la ruta más monótona que uno podría imaginarse. En los 200 kilómetros del cruce, hay 4 curvas abiertas, nada más. Son 200 kilómetros de rectas interminables. Nada más monótono que eso. Principalmente para el conductor. Papá ya había pasado por algunos tramos del viaje cansado y hubo momentos que pensé que tendríamos que parar solo para descansar porque ya se le cerraban los ojos. En este, no sabía qué hacer, tendría que estar con los ojos más abiertos que nunca, y no hacia la ruta, sino hacia él. Hay muchos carteles, en el camino, que aconsejan el descanso o que cuentan historias » el que se durmió, volcó», «el que no descansa, mata», y realmente debe haber habido muchos accidentes porque es muy monótona. Hasta los carteles se tornan monótonos. Había varios paradores, con bancos, fuentes de agua, y otras cosas, para los que quieren descansar.

Bueno, nosotros ya habíamos hecho miles de kilómetros por la Argentina, entonces no habría ningún problema. Entramos al Cruce del Desierto o Ruta de la Conquista del Desierto. Y sacamos algunas fotos, obvio. Papá aceleró enseguida y ya estábamos a 160 km/h por la ruta. Los kilómetros pasaban y pasaban, pero el paisaje no cambiaba. Seguimos andando y el tiempo pasaba. Estaba tan aburrido que vi El Cadaver de la Novia en el tiempo libre del viaje. A cada cinco minutos miraba a Papá para ver si estaba todo bien.

Después de hora y media, llegamos a La Reforma. Íbamos a cargar nafta, pero no había, suerte que habíamos cargado antes, sino nos quedábamos a dormir. Ahí comimos, con una nube de moscas al nuestros alrededor y salimos los más rápido posible. Con las panzas llenas, salimos y seguimos camino. Otra vez la recta interminable nos esperaba y continuamos mirando el paisaje caluroso y constante de La Pampa. Al rato largo, llegamos a otros pequeños pueblos, como Chacharramendí y General Acha. Cargamos nafta y fuimos al baño porque todavía nos restaban varios kilómetros.

Después de terminar el Cruce del Desierto, entramos en la ruta provincial 35, hasta Santa Rosa.

La ciudad de Santa Rosa, en las afueras, era muy organizada con muchos hoteles de lujo y calles anchas. Seguimos camino hasta el inicio de la Ruta Nacional 5, donde estaba el hotel. El Campiña Spa y Hotel muy tranquilo y bueno sería nuestra última parada en la Expedición Patagonia. Estaríamos dos noches para poder descansar. El tramo de hoy fue muy cansador. Fue largo y no sabemos por qué, fue el más doloroso. Creemos que fue la monotonía que nos cansó más, pero también estábamos cansados de todo.

Llegamos al hotel, nos registramos y descansamos en las habitaciones, fuimos un rato a la pileta y descansamos en la soleada Santa Rosa, en La Pampa. A las 21.30, comimos y después que conversamos, nos fuimos a dormir. Mañana pasaremos el día acá descansando para el último estirón.

Deja un comentario