Salida: 10.00 h – Llegada: 20.00 h – Distancia: 714 km – Total: 714 km

Salimos de la quinta a las 10.15 h en dirección a Bahía Blanca, nuestra primera y última parada antes de entrar a la Patagonia.
Después de organizar todo, hacer los últimos preparativos y saludar a Micha, Manu, Flor y Cakis, la VeraCruz partió con todo el equipo Thule reformado y preparado para la Expedición Patagonia. Saliendo, digamos de una manera triunfal, hicimos los primeros kilómetros y ya estábamos mentalmente preparados para lo que estaba por venir, cuando el señor comandante dice: «Volvamos que me olvidei de la piezza do remolque (observen que traté de ilustrar el perfecho español de Felipe Caldas)». Yo, es claro, me decía: «No confía en su propia pieza, va haber algún problema, sea lo que sea».
Y volvimos. La salida triunfal se transformó en una salida «bosteada». Entré a la Quinta, agarré la pieza, volví a saludar a Micha y entonces realmente partimos. Recalculando la ruta, nos decía el GPS. Cómo nos conoce…
Y bueno, Panamericana, General Paz, Ezeiza y por fin la ruta 205. Pasamos por kilómetros cuadrados de planicies, por miles de vacas mirándonos con cara de desconfianza ya nunca habían visto una camioneta de Brasil con patente de Jaboatão dos Guararapes.
Más vacas, camiones y familias probablemente yendo hacia Mar del Plata. Y de esa forma, el tiempo iba transcurriendo hasta la hora del almuerzo. En Olavarría, paramos para almorzar algo rápido, milanesas y ensaladita, cuando nos dimos cuenta que la nueva pieza del remolque se había torcido con el movimiento oscilatorio del peso acoplado (básicamente, las lomas torcieron la pieza y estábamos en problemas). Había que buscar lo más rápido posible, alguien que nos ayudara a resolver nuestro pequeño gran problema. Un sábado a la tarde, todo estaba cerrado menos la casa de un tal de señor Julio y su familia. Miró el sistema y nos ayudó con las habilidades que tenía, reformando, una vez más, la pieza y dejándola como nueva. Una hora y media de trabajo y estábamos de vuelta recorriendo las tierras planas de la provincia de Buenos Aires.
Después de 700 km, llegamos a Bahía Blanca, «metrópolis» del sur de la Provincia de Buenos Aires. Ahí sí, fue una llegada triunfal. Creo que fue el primer auto de Jaboatão dos Guararapes en Bahía Blanca, todos nos miraban como si fuéramos de otro mundo y, realmente, veníamos de muy lejos.
Llegamos al Hotel Muñiz, descansamos, cenamos en Victor y después, dormimos para que el día siguiente estuviéramos despiertos para la próxima parada, Puerto Madryn, para otra nueva aventura.


