El 1 de enero desayunamos en el hotel y tomamos el subte hasta la Puerta de Brandeburgo (centro de la ciudad) desde donde salen varias líneas de ómnibus de recorridos turísticos. Tomamos el recorrido básico que dura casi dos horas para tener un panorama general de la ciudad. Cuando acabó el paseo, tomamos otra vez el subte hasta el Museo de Tecnología (http://www.sdtb.de/Englisch.55.0.html) Para ser sincera, el museo es enorme, muy detallado y moderno, pero había muchos motores, mucho tren y barco y avión, que a mí no me interesó demasiado. Pero los hombres de la familia se divirtieron un montón. Emprendimos el camino de vuelta y cenamos en un restaurante italiano. Al día siguiente, el programa fue parecido, solo que empezamos visitando Checkpoint Charlie. Hoy es un Museo pero era la entrada a la zona americana cuando Berlín fue dividida en 4 partes y surgió el muro de Berlín. Lleno de historias tristes, aberrantes, desesperadas con gente tratando de huir. Había mucho material para leer e información para procesar. Al salir de este museo, subimos al ómnibus y recorridos la zona más suburbana de Berlín. Pasamos por los restos del muro pero ya no había tiempo suficiente para bajarnos. En el viaje de vuelta, paramos en la Torre de televisión. Tiene un ascensor y da para ver toda la ciudad. Había más de 200 personas antes así que compramos las entradas, fuimos a comer algo y volvimos más tarde a realizar la visita. Después de cenar volvimos al hotel para preparar las valijas porque al día siguiente, 3 de enero, partíamos rumbo a Lisboa.
Días 5 y 6 – Berlín desde el ómnibus rojo