Día 17: Paraná – Posadas

Salimos de Paraná cerca de las 11.30 h. El primer tramo fue bastante bien aunque la policía caminera nos para constantemente. Es siempre lo mismo, piden los papeles y comentan sobre el baúl. Después de Chile, perdimos una de las luces, entonces el reclamo es que hay que arreglar la luz. Las condiciones empiezan a empeorar. El asfalto está quebrado y con placas irregulares. Por momentos, el auto da unos saltitos. Cerca de Federal, la luz de la reserva de nafta se prendió. Las dos estaciones YPF que habíamos pasado, no tenían combustibles.  Entramos a un pueblito y San Antonio nos salvó. Era el nombre del puestito que nos llenó el tanque. Cargamos 73 litros siendo que la capacidad total del tanque es de 78. Más policía, un bombero que nos vende un kit de prevención de accidentes y de repente un pozo feo. Ruidos extraños nos obligan a parar. El último golpe se llevó las luces del rack… completas. No queda nada ahora. Seguimos viaje… llegamos a San Jaime de la Frontera y son como las 14.30 h. Todo cerrado y hay que almorzar. Detectamos un restaurante vacío pero con un cartel que dice: ABIERTO. Estamos salvados aunque el baño local sea un desastre. Hay una única persona que dice que solo tiene bifes con papas fritas. Jajaja. El tiempo no pasa. La ruta es una línea gris que brilla allá a los lejos. Gonzalo me pide ver «El gato con botas» por segunda vez en este tramo. Ya no sabemos cómo sentarnos. Más camiones, más saltos, más nafta. Finalmente, salimos de Corrientes y entramos a Misiones. Pasamos por Establecimientos Las Marías, pero no podemos entrar porque ya es muy tarde. Valió la pena intentarlo. Llegamos a Posadas a las 21.30 h. Mañana nos queda el último tramo argentino: Posadas hasta la frontera y después, Foz de Iguazú. Unos 400 km y el cuentakilómetros ya sumó más de 4000 km desde que salimos. Besos misioneros.

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