El día amaneció nublado. Filipe trabajó a la mañana así que terminamos paseando un poco por la ciudad. Fuimos hasta el Puerto de Miami, pasamos por la Torre de la Libertad (un edificio antiguo de arquitectura con estilo español en medio de rascacielos) y seguimos hasta la zona más antigua conocida como e Miami Art Deco District. Gonzalo se durmió y aprovechamos para ir hasta Miami Beach. Almorzamos en un centro comercial muy agradable sobre la bahía de Biscayne (Bayside Marketplace). Recorrimos un poco el centro comercial donde se mezclan locales de ropa con artesanía y gente ofreciendo paseos de barcos. La ciudad es muy cosmopolita y eso se siente a cada paso. En determinado momento no se sabe qué idioma hablar. Entre una cosa y otra, salimos de Bayside como a las 17 h. Queríamos conocer Key Biscayne. Esta región es muy tranquila, organizada y moderna. Llena de resorts y hoteles.Entramos a Bill Baggs Cape Florida State Park, una reserva con un faro muy antiguo. Mientras íbamos andando encontramos unos mapaches y unas ardillas. La anécdota del día: un mapache subió a una mesa y se robó un paquete de papas fritas. Igual que en las películas infantiles. A menos de 2 m de donde íbamos pasando, el bicho se llevó el paquete de una mesa con la mayor tranquilidad. Es impresionante, podemos estar en un lugar espectacular, pero siempre son esas escenas triviales y simples las que más deleitan.
Después de una visita rápida a la reserva, partimos hacia Sawgrass Mills. Un outlet gigante a casi 70 km de Miami. De más está decir que hay de todo y a precios muy convenientes. Llegamos casi 19.30 h y como cierra a las 21.30h no conseguimos hacer/comprar muchas cosas. El lugar es tan grande que uno debería disponer de un día entero para recorrer con calma, cosa que no sucede con un pequeño de 3 años y dos casi adolescentes. Cenamos en un restaurante al lado del outlet: The Cheesecake factory. Todo muy rico, sólo faltaban Sheldon, Raj, Leonard, Howard y Penny (The Big Bang Theory). Gonzalo comió y dijo: «Quiero dormir» y se acostó en el asiento del restaurante y durmió. No es fácil la rutina de un viajero tan joven. Llegamos de vuelta al hotel a medianoche. PD: Las fotos vienen más tarde porque me olvidé la cámara en el auto.
hermosas las fotos!!!!!